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Solares de paso turístico en Salou, Cambrils y La Pineda

La existencia de parcelas vacías, de titularidad privada, en medio de las zonas másconcurridas desluce la imagen que Salou, Cambrils y La Pineda ofrecen a sus visitantes

Javier Díaz Plaza

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La peatonal calle Zaragoza de Salou está flanqueada por un solar vacío desde hace unos dos años. Foto: pere ferré

La peatonal calle Zaragoza de Salou está flanqueada por un solar vacío desde hace unos dos años. Foto: pere ferré

La avenida Carles Buïgas es lugar de peregrinaje de los turistas de Salou. En verano está a rebosar de gente. A ambos lados hay multitud de apartamentos, tiendas, bares, discotecas, pubs... y un inmenso solar en pleno corazón de la calle. Un estructura inacabada de hormigón sobresale de la nada.La crisis paró en 2009 la construcción allí de un bloque de apartamentos. Al promotor sólo le llegó para poner los cimientos. El propietario actual proyectó un megahotel de cuatro estrellas superior con 18 plantas y 340 habitaciones. Quería abrirlo en 2015. Pero está paralizado por discrepancias con el Ayuntamiento, que le exigía 500.000 euros más de lo acordado inicialmente en concepto de cesiones. La finca está en venta. Es sólo un ejemplo de la ‘ruta’ de solares privados vacíos que se puede hacer por algunas de las zonas más concurridas de los principales municipios turísticos de la Costa Daurada. Deslucen su imagen.

El caso más sangrante es el de la parcela de la antigua aduana de Salou. No solo porque se encuentra en uno de los puntos más emblemáticos de la localidad –al final de la calle Barcelona y a un suspiro del paseo Jaume I–, sino porque le va a costar a las arcas municipales más de cuatro millones de euros. Es un descampado cercado por una valla desde que el edificio que lo ocupaba, declarado en ruinas, fue derribado en noviembre del año 2006.

La aprobación del Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM) en 2003 desató un lío que ha acabado en los tribunales y ha frenado cualquier intento de levantar pisos allí. El nuevo plan cambió el uso del solar, que pasó de residencial a hotelero. La sociedad propietaria, Amsamar, reclamó entonces daños y perjuicios y el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) le reconoció su derecho a percibir una indemnización millonaria. El Ayuntamiento aprobó en 2012 una modificación para devolver al terreno su uso residencial, hasta firmó un convenio con Amsamar para que pudiera construir pisos y comercios, pero la Comissió Territorial d’Urbanisme de Tarragona no dio el visto bueno. El pasado febrero, el TSJC sentenció que el consistorio deberá indemnizar a los dueños con 3,8 millones de euros más intereses. Continuará...

Una valla metálica

La peatonal y transitada calle Zaragoza de Salou también alberga un trozo de terreno en desuso. El degradado edificio que lo habitaba desapareció progresivamente entre abril de 2014 y abril de 2015. Su uso principal permite levantar una vivienda o incluso un hotel, así como un comercio, un bar, oficinas o un centro religioso, recreativo, cultural o sanitario.

En Cambrils, la singular plaza del Pòsit, en el corazón del pueblo, ha pasado de ser el núcleo de la actividad de la zona del puerto y lugar de paso de visitantes a ser un espacio acotado por una fea valla metálica. La construcción del hotel previsto allí no arranca. La empresa promotora, Tidex i Associats, asegura que tiene licencia de obra desde el pasado 26 de enero, pero aún no ha podido iniciar los trabajos. Necesita reforzar los pilares antes de empezar el edificio, pero afirma que la empresa explotadora del parking subterráneo no le permite el acceso. El proyecto se encamina hacia la vía judicial, lo que implicaría más demoras de las que ya acumula –la previsión inicial era que abriera este 2016–.

En La Pineda, los hierbajos crecen a su libre albedrío en un solar abandonado en el paseo Pau Casals, a un paso de la playa. Los vecinos de los edificios colindantes se quejan de que la empresa propietaria apenas lo limpia y, desde hace más de una década, se suele llenar de maleza, bichos y porquería varía. Ha llegado a acumular botellas, latas de cerveza y de conservas y hasta un neumático de coche. Ahora está adecentado, puesto que fue saneado a finales de 2015.

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