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Torredembarra: trabajos en beneficio de la comunidad por los actos vandálicos

El nuevo reglamento propone la posibilidad de hacer horas en una entidad sin ánimo de lucro en vez de pagar una pena monetaria

Esther Figueroa

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Imagen de archivo de contenedores llenos de basura. Foto: DT

Imagen de archivo de contenedores llenos de basura. Foto: DT

El pleno de Torredembarra aprobó ayer el anteproyecto de los trabajos en beneficio de la comunidad como medida alternativa a la sanción por infracciones a ordenanzas municipales. Hasta el momento, cualquier persona que cometiera un acto incívico o vandálico, tenía que pagar una sanción económica.

Pero ahora, con el nuevo reglamento, la persona infractora podrá escoger entre pagar la multa o compensar ese valor monetario en horas de trabajos en beneficio de la comunidad.

Los trabajos comunitarios se aplicarán en tres tipos de ordenanza: la de civismo y convivencia (que suele ser la que comporta más problemas), la de terrazas y la de tenencia de perros y otros animales de compañía en viviendas urbanas.

¿Cómo funcionará?

Cuando una persona realice un acto vandálico, se le pondrá una multa económica de 60 a 3.000 euros, según la gravedad y el tipo de ordenanza que se haya infringido. Entonces, a partir del nuevo reglamento, también se dará la oportunidad al infractor de pagar su delito con trabajos comunitarios (mínimo de 60 horas y máximo de 240 horas). 

El infractor tendrá las dos posibilidades y «siempre será decisión del infractor», tal y como explica José García, concejal de Gobernación del Ayuntamiento de Torredembarra. Una vez que se propone la sanción, el infractor tiene 20 días naturales o 30, si el delito es grave, para decidir a cual de las dos posibilidades quiere acogerse.

Propósitos del reglamento

El objetivo principal de este reglamento que le da valor al trabajo comunitario es «reconducir las conductas incívicas y reeducar a las personas», asegura García. Y añade: «El papel reeducador no está en pagar una multa porque, en muchos casos, la familia se hace cargo».

En el caso de los jóvenes que cometen estos actos, la sanción económica pertenecía al infractor pero, al final, desde el Ayuntamiento se han cuenta de que los familiares eran los que pagaban la multa. Por ello, «con estos trabajos comunitarios creemos que se reeduca mejor a las personas», explica el concejal.

Esta no ha sido la única razón por la que el reglamento se ha creado, sino que también «veíamos que había familias que no podían pagar la multa porque no tenían recursos económicos», declara el concejal. De esta manera, pueden decidir no pagar dinero y pagar sus actos con trabajos comunitarios. 

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