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Un bar de Vila-seca invita a Puigdemont y Rajoy a tapear y dialogar

La taberna de la Buena Vida ha enviado cartas a Moncloa y la Generalitat citándoles a llegar a un acuerdo en su bar.

Raúl Cosano

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Una buena comida y bebida puede limar diferencias entre los dos políticos. FOTO: Lluís Milián

Una buena comida y bebida puede limar diferencias entre los dos políticos. FOTO: Lluís Milián

El lema es ‘mejor en los bares’. Y Javier Muñoz, propietario de La Buena Vida, en Vila-seca, sabe que aquí las cosas se resuelven siempre ante unas tapas y una cerveza, pagando rondas y poniéndose vehementes.

De ahí su iniciativa: acaba de enviar por correo ordinario sendas cartas a La Moncloa y a la Generalitat invitando a Rajoy y a Puigdemont a sentarse alrededor de una mesa en su bar y alcanzar una solución.

«Yo sé que algunas veces es difícil elegir un sitio donde quedar y está comprobado que donde más se queda y donde más asuntos se discuten con opiniones de todo tipo es en los bares», explica Javier, cuya taberna rescata el espíritu de la restauración andaluza y asesta, con cada consumición, una tapaza gigante, de esas que con dos cenas y comes.

Javier Muñoz, con los carteles de los dos presidentes. FOTO: Lluís Milián

Él se ha erigido en mediador por propia iniciativa y cree tener la clave. «Sabemos que debido a la crisis provoca tensión el hecho de quien paga. Es por eso que yo les invito a acudir a mi local el día y las veces que ustedes crean oportuno y me ofrezco a pagar lo que ustedes consuman», escribe en la misiva que ya va camino de los dos mandatarios.

«Del Procés se habla mucho aquí y en todos los sitios. Yo no soy independentista, pero aquí viene gente que sí lo es y no pasa nada. Dialogamos, discutimos, y ya está», cuenta este jienense de nacimiento, aunque vecino de Vila-seca de toda la vida.

Y sigue así su carta, esperanzada en que el establecimiento sea el lugar ideal que fomente el entendimiento: «Estoy seguro de que nuestro local les ofrecerá puntos de encuentro comunes en un buen ambiente.

Usted, Mariano, podrá probar a ejercer el derecho a decidir y ver que es algo más que agradable: tenemos más de 30 tapas a decidir con cada bebida.

Por su parte, usted, Carles, podrá comprobar que el derecho a decidir se puede llevar a cabo sin provocar tensiones con un gran consenso y sin que nos cueste un ojo de la cara». Javier no es demasiado optimista. «Ha llegado un punto en que un acuerdo es complicado. Pero por lo menos que dialoguen», dice.

Ya lo saben. Ni UE ni Suiza. El mediador está en Vila-seca. 

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