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Un gin tonic de 470 litros

El restaurante Lunattic Salou, pendiente de que le concedan el récord Guinness
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El recipiente de polipropileno alimentario donde elaboraron el gin tonic tenía una capacidad de 500 litros. Foto: Lunattic Salou

El recipiente de polipropileno alimentario donde elaboraron el gin tonic tenía una capacidad de 500 litros. Foto: Lunattic Salou

«En un plazo de diez o veinte días nos confirmarán si ostentamos el récord Guinness por haber elaborado el gin tonic más grande del mundo», afirma Félix Ruiz, responsable de Lunattic Salou. El restaurante coctelería celebró su décimo aniversario preparando un combinado de 470 litros en un gigantesco recipiente de polipropileno alimentario. Tiró de ingredientes clásicos, pero con cantidades muy generosas: 300 litros de tónica, 110 de ginebra, 50 kilogramos de hielo y otros 10 de cáscara de limón y de naranja.

«Nos quedó muy bueno. Tenía hasta aguja», presume Ruiz. De hecho, los 500 asistentes a la fiesta se bebieron cerca de 400 litros en vasos personalizados para la ocasión. Menudo saque. Los casi 100 litros sobrantes acabaron en el desagüe. Los tiraron por el fregadero». Cada copa costaba tres euros. «Recaudamos más de 700 euros –la mayoría de presentes fueron invitados–, que destinaremos a Cáritas», añade.

Para prepararlo emplearon dos varillas metálicas, tan de moda ahora para verter la tónica sin que pierda las burbujas, fabricadas artesanalmente por un herrero. Volcaron 250 litros de tónica de grifo y otros 50 de botellas individuales. Prácticamente todos los que acudieron al evento participaron en esta liturgia.

Era la primera vez que alguien planteaba a Guinness registrar este récord. No había, por tanto, una referencia. «Decidimos hacerlo de casi 500 litros para que sea difícil que alguien lo supere en el futuro», comenta Ruiz. Para reconocerlo, Guinnes tiene ahora que revisar toda la documentación remitida por Lunattic Salou: fotos, un vídeo y un informe de los concejales Jesús Barragán (Gestión Económica) y Felip Ortiz (Deportes) acreditando que no hay trampa. Ellos fueron los ‘notarios’ de Guinness.

 

La bebida de moda

«Traer a una persona de Guinness desde Inglaterra era muy caro, nos costaba 7.000 euros más gastos. Nos dijeron que también valía que hubiese un notario o un gestor ajenos al restaurante, así que propusimos a los concejales. No creo que haya ningún problema para que nos otorguen el récord», afirma Ruiz. Lunattic Salou tuvo que pagar previamente 1.000 euros a Guinnes para que le diera permiso para realizar esta hombrada y usar su marca.

No era la primera vez que el restaurante coctelería salouense iba a lo grande. «Preparamos costillas que se salen del plato, hamburguesas gigantes de más de un kilo y cócteles de hasta ocho litros para compartir», explica su responsable. Para entrar en el libro Guinness World Records se decantaron por el gin tonic porque es la «bebida de moda y nosotros siempre los hemos mimado mucho», concluye.

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