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Un móvil salvó al vigilante de Renfe en El Vendrell de un apuñalamiento que iba directo al tórax

Uno de los dos jóvenes sacó lo que podría ser un puñal de la chaqueta y atacó a uno de los vigilantes con el cuchillo que portaba. El otro se encaró sin exhibir ningún arma

Jordi Cabré

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La agresión se produjo alrededor de las tres de la tarde, cuando un vigilante de seguridad se percató de los actos vandálicos a un vagón. FOTO: CEDIDA

La agresión se produjo alrededor de las tres de la tarde, cuando un vigilante de seguridad se percató de los actos vandálicos a un vagón. FOTO: CEDIDA

Un vigilante de seguridad de Renfe salvó la vida gracias a su móvil. El aparato electrónico, colocado en un bolsillo de su chaqueta impidió que la punta de un puñal traspasara la fibra de su chaqueta y penetrara en el tórax. Si el móvil no hubiera estado allí, nadie sabe a ciencia cierta qué hubiera pasado, pero no es descartable incluso que hubiera fallecido en el andén de Sant Vicenç del Calders.

Los hechos ocurrieron poco después de las tres de la tarde de ayer. Unos pasajeros de un tren alertaron a los vigilantes de la estación de que dos jóvenes –posteriormente Mossos d’Esquadra los identificaría y detendría en la calle Gavina– de 19 y 21 años destrozaban un baño de un vagón de tren estacionado en una de las vías de Sant Vicenç.

Los dos vigilantes salieron tras ellos una vez los autores de los destrozos habían puesto el pie en el andén. Los dos jóvenes, vecinos de L’Hospitalet de Llobregat y de Gelida, en lugar de huir y evitar ser identificados por un acto de vandalismo, se enfrentaron a los dos guardias.

Uno de los dos jóvenes sacó lo que podría ser un puñal de la chaqueta y atacó a uno de los vigilantes con el cuchillo que portaba. El otro se encaró sin exhibir ningún arma. Fue entonces cuando el móvil del vigilante atacado por un arma blanca paró el golpe y permitió que nadie resultara herido en la reyerta. El segundo vigilante de Renfe también se enfrentó con el otro joven y recibió golpes de escasa consideración.

De hecho, no hubo que lamentar heridas y no fue necesaria la llamada al 112 para activar ambulancias. Ninguno de los dos trabajadores en la estación de Sant Vicenç de Calders requirió asistencia médica más allá que una observación superficial por contusiones.

Los asaltantes se percataron de que la pelea que se había originado en el andén de El Vendrell estaba siendo observada por un nutrido grupo de personas que esperaban subir a otro tren y ante la posibilidad de ser grabados o fotografiados emprendieron la huida hacia el núcleo de Comarruga con la intención de pasar desapercibidos y volver a su lugar de residencia cuando el revuelo hubiera amainado en la estación.

Sin embargo, la rápida presencia de patrullas de los Mossos d’Esquadra en Sant Vicenç de Calders logró que la busca y captura de los dos sospechosos fuera relativamente rápida y diera resultado con facilidad.

Fuentes de los Mossos d’Esquadra informaron que los dos sujetos fueron avistados en la calle Gavina, muy cerca de la estación y allí mismo los agentes de la Policía Autonómica los detuvieron. Ambos han pasado la noche en el calabozo de la comisaría de El Vendrell y se espera que pasen a disposición judicial en las próximas horas.

A los dos jóvenes de L’Hospitalet de Llobregat y Gelida se les acusa de un delito de homicidio en grado de tentativa y otro de atentado a los agentes de la autoridad. Posiblemente se pueda añadir en la lista también el de daños materiales cuando el juez los cite a declarar.

Las mismas fuentes de los Mossos argumentan que se les imputa el delito de homicidio en tentativa porque la agresión con arma blanca iba al tórax, una de las partes delicadas del cuerpo y ello conllevaría que sin el móvil salvador el vigilante hubiera resultado herido de gravedad o incluso un desenlace peor.

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