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Una historia compartida en una finca de Vila-seca

Historia. Mas d’en Cochs perteneció a un primo hermano de Antoni Gaudí, Antoni Ciré, que administró las fincas riudomenses del arquitecto

PEDRO OTIÑA HERMOSO

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La antigua masía vilasecana se ha convertido en una casa de verano para alquilar.  FOTO: MARC ESPINOSA

La antigua masía vilasecana se ha convertido en una casa de verano para alquilar. FOTO: MARC ESPINOSA

El Mas d’en Cochs se localiza en la partida de la Plana, la más septentrional del término municipal de Vila-seca, y una de las más grandes. Al norte limita con el término municipal de Reus, del que queda separado por el Camí dels Morts y el del Mas de la Plana. Por el sur limita con la villa de Vila-seca y toca con la partida del Feredat.

El paisaje histórico de esta partida está configurado por avellanos, algarrobos, viña y modernamente, melocotoneros y manzanos. No faltan en el lugar árboles como las encinas, los cedros o los pinos. La construcción de mayor antigüedad conocida hasta la fecha es el Mas d’en Gil, una masía con una gran extensión de tierra que parece remontarse al siglo XVIII.

El actual núcleo urbano de La Plana, localizado al norte del Mas d’en Cochs, se desarrolló durante la segunda mitad del siglo XX, alcanzando un censo poblacional que supera los 500 habitantes. A consecuencia de la proximidad con Reus, tanto este núcleo poblacional como los propietarios de muchas fincas rústicas de la partida de La Plana tienen relación o son propiedad de vecinos de la capital del Baix Camp.

La porción de tierra que actualmente ocupa el Mas d’en Cochs aparece documentada durante el siglo XIX como una extenso territorio de tres jornales con plantación de viñas, olivos y algarrobos. Durante el tercer cuarto del siglo XIX, los propietarios de la tierra fueron los hermanos Jaume y Magdalena Caballé Rull, naturales de Reus. El primero residente a dicha ciudad y la segunda en Barcelona. Accedieron a esta finca por herencia directa de sus padres, Jaume Caballé Cort y Magdalena Rull, igualmente vecinos de Reus. La documentación cartográfica del año 1862 conservada en el archivo municipal de Vila-seca nos indica la ausencia de construcciones verticales en la finca.

Los hermanos Folch Caballé vendieron en 1905 las tierras al matrimonio residente en Reus formado por Antoni Ciré Gaudí y Montserrat Grau por la cantidad de 1.500 pesetas. Antoni Ciré Gaudí era primo hermano del arquitecto Antoni Gaudí i Cornet.

Con una edad muy parecida, no tenemos dudas que ambos primos tuvieron una estrecha relación dado que el primero, Antoni Ciré Gaudí, y posteriormente su hijo, Antoni Ciré Montserrat, fueron los administradores de las fincas en Riudoms del ilustre arquitecto Antoni Gaudí i Cornet.

Por otro lado, el grado de proximidad del arquitecto Gaudí, tanto a nivel familiar como nivel profesional, con la familia Ciré, nos queda verificado por ser los Ciré conocidos herreros en Reus y quien sabe si buena parte de la maestría de Antoni Gaudí para trabajar con el hierro la adquirió visitando y estudiando los talleres de su tío.

Tras el fallecimiento de Antoni Ciré Gaudí, y posteriorment su esposa Teresa Montserrat Grau en 1919, heredaron la finca sus hijos, Vicenç y Antoni Ciré Montserrat. El primero vendió al segundo su parte de la finca en 1921 por un importe de 500 pesetas. Antes de formalizar la venta y de acuerdo con la documentación conservada en el Archivo Municipal de Vila-seca, sabemos que se construyeron dos casas en el año 1920. La documentación catastral de los años treinta igualmente nos verifica la edificación.

De la arquitectura a la avellana

En 1951, Antoni Ciré vende la finca a Joan Cochs Borràs y Isabel Tapias Llevat, vecinos de Reus, por un importe de 20.000 ptas.

La familia Cochs ha estado vinculada desde finales del siglo XIX con el negocio de los cereales y la exportación de frutos secos. La alcurnia de esta familia comerciante se inicia con Joan Cochs Sugrañes, con un negocio en la calle Ample de Reus, inicialmente dedicándose a subproductos de la fabricación de harinas.

Posteriormente, asociado con Francesc Mercader, instaló maquinaria para el procesamiento de la avellana, introduciéndose en el mundo de los frutos secos.

En 1928 la sociedad con Mercader se rompe y en colaboración con su hijo, Joan Cochs Borràs (Reus, 1908), propietario de la finca desde el 1951, se inició en operaciones de exportación, si bien a pequeña escala por carencia de capacidad económica. El año 1934, después de superar varios problemas empresariales, ya figuraba inscrito al Sindicato de Exportadores de Frutos secos de la Provincia de Tarragona.

La guerra civil paralizó los negocios de exportación pero en 1945 Joan Cochs Sugrañes y su hijo figuran como exportadores ahora con mayor peso económico en el sector. A su muerte, su activo y pasivo pasó a formar parte de la sociedad Sucedores de Juan Cochs Sugrañes SA, fundada en 1959 y controlada por Joan Cochs Borràs.

La importancia comercial de las operaciones de las diferentes empresas generaron prestigio a Cochs Borràs que llegaban al grado de hacer gestiones en favor del comercio local ante los diferentes Ministerios de la España franquista con el objetivo de garantizar la subsistencia de la producción de frutos secos en el campo de Tarragona. Posteriormente se añadirían al control de las diferentes empresas del grupo sus hijos Anton y Joaquim Cochs Tapias.

A principios de la década de los setenta Anton Cochs fue nombrado gerente de una de las empresas del grupo, Realmo, que acabará su vida comercial juntándose con Alimentos Cochs de la que también será directo Anton Cochs.

Actualmente, esta finca histórica forma parte de la empresa turística Planet Costa Dorada, y su gerente, Carlos Giménez, está llevando a término todo un proyecto de reconstrucción y consolidación de la finca, la cual, junto con las casas históricas que conserva, alberga un magnífico refugio de la guerra civil, conservado de una manera excelente.

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