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Una ruta histórica y modernista

Salou está formado por una cantidad elevada de chalets que se pueden visitar con un pasado que tiene hasta 90 años antigüedad

Álex Faura Gómez

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Todo empezó en el año 1919, cuando las casas de las familias adinerada se instalaron en Salou, en esa época se crearon los primeros chalets modernistas a cargo del arquitecto Josep Simó y el contratista Pau Bartolí y así el Paseo Jaume I, actual epicentro del turismo en Salou fue cogiendo forma.

Estas casas se consideran una manifestación arquitectónica de una organización social y económica ya que pertenecían a familias burguesas y con un gran nivel económica, la mayoría de Reus.

Uno de los más conocidos es el Chalet Bonet o Voramar, esta casa se construyó en el año 1921 e incluso uno de los colaboradores de Gaudí ayudó en el proyecto, todo el conjunto destaca por un gran interés estético ya que el estilo pertenece al del modernismo tardío. Otro de los detalles importantes es que contiene unas magníficas pinturas en los murales, en el jardín destacan la glorieta con la cúpula de quebradizo y la puerta de la forja de la valla.

La ruta se realiza a pie y se pueden visitar todos los chalets

Dos años después se construyó el Chalet Pellicer o Vila Enriqueta, la familia Pellicer-Querol estrenó el chalet en el 1923 con motivo de la boda de su hija. Uno de los hechos más históricos e importantes de esta casa es que fue la sede republicana durante la Guerra Civil de 1936-1939. Este chalet de estilo nocentista estructurado en una planta baja, tiene un porche realizado con arcos rebajados sobre el cual se observa la terraza desde el primer piso y también lo forma un piso noble. En el mismo año de su estreno se inauguró una torre-mirador que hace recordar a un campanario.

Chalet Enriqueta situado en el Paseo Jaime I

Otra de las casas históricas que podemos encontrar en el Paseo Jaime I es la del Chalet Recasens o Torremar que se construyó entre 1928-1929, destaca por su elegancia y es del estilo Neo-Renacentista característico de finales del siglo XIX. Compuesto por una planta baja y un piso con dos elementos destacados, uno el porche de entrada con columnas dóricas y la torre-mirador de planta cuadrada, ambos elementos tienen una terraza superior. Esta casa se puede visitar con mucha frecuencia ya que a día de hoy es la sede oficial del Patronato de Turismo de Salou para todo aquel que quiera información sobre el municipio.

En 1928 se construyó el Chalet Mallorquín o de la Alemana e incluso también llamado Vila Rosa, fue elaborado con una intención más humilde que la actual. Tiene solo dos plantas y sin la tribuna con escalinatas laterales del piso principal. Una reforma posterior provocó que se añadiera el tercer piso principal con un tejado a cuatro aguas y el mirador del piso principal con tres ventanas de arco redondo que emulan las ventanas de estilo gótico catalán. También destacan dos farolas de hierro de los replanos de la escalinata.

Data de 1925 el Chalet Loperena, de estilo nocentista, es uno de los chalets con mejor nivel arquitectónico, obra del arquitecto Domènec Sugrañes y del constructor Pau Bartolí. Se trata de una casa de planta baja con dos pisos más torre-mirador, destaca por su decoración de rayolas azules y ladrillos rematados en el tejado y balcones, la cerámica está cristalada con los escudos de Cataluña y St.Pere.

Ya en el 1932, año en que se construyó el Chalet Miarnau Ciurana, donde se incluye dentro del estilo tradicionalista del Nocentismo. Es una construcción de planta cuadrada, dos plantas, buhardillas y un tejado de cuatro aguas. Esta casa quiere hacer un símil al de la masía catalana tradicional con un enlucido de tonos de color sepia y sillares de piedra alrededor de las aperturas y esquinas. Destaca en la planta noble, un mosaico de rayuelas con la Verge y un reloj de sol con la inscripción ‘Que sea luz, y luz fuera’ el cual representa la Verge de Paret-Delgada, patrona de la Selva del Camp, lugar de descendencia de Dolors Bnús, esposa de Joan Miarnau, propietario de la casa.

Todos estos chalets pueden verse en el Paseo Jaume I a pie.

Ciriac Bonet

Natural de Picamoixions, industrial de Barcelona dentro del mundo del tejido. Veraneaba en Reus pero se bañaba en la costa salouense, su casa fue construida por el arquitecto Domenec Sugrañes. En el 1968, ya con Bonet fallecido, se descubre una placa commemorativa por el 50a aniversario de la finalización de la casa, treinta años más tarde se homenajea a su familia. Su hijo, Pere Bonet heredó su casa y junto a su esposa, remodelaron el conocido ‘Chalet Bonet’.

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