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Vandellòs i l'Hospitalet bloquea la ayuda a los voluntarios de Protecció Civil

El alcalde alfons Garcia (PSC) dice que no reactivará la subvención para los voluntarios hasta que haya un interlocutor válido. Los problemas internos y presuntas irregularidades de esta entidad sin ánimo de lucro están en el fondo de esta cuestión 

Jordi Cabré

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La Associació de Voluntaris no puede acceder a su sede, ya que el Ayuntamiento ha bloqueado la cerradura hasta nueva orden.  FOTO: cedida

La Associació de Voluntaris no puede acceder a su sede, ya que el Ayuntamiento ha bloqueado la cerradura hasta nueva orden. FOTO: cedida

El pleno de enero en Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant sacó a la luz la ‘desaparición’ de la Associació de Voluntaris de Protecció Civil de l’Hospitalet de l’Infant, una entidad creada en 2013 y que quedó inoperativa el año pasado, en plena pandemia de la Covid-19, por supuestas desavinencias internas.

La razón de esta «inactividad forzada» de ls voluntarios de L’Hospitalet (en una época en la que Protección Civil mostró a todo el mundo su servicio social) fue por razones internas que provocaron la cancelación de la subvención municipal, que gira entorno a 8.000 euros, según explica Toni Tejón, presidente fundador de la entidad y actualmente todavía mantendría en el cargo.  

«El dinero municipal nos ha servido cada año para cubrir las necesidades de esta entidad sin ánimo de lucro: seguros de responsabilidad civil, material, mantenimiento de vehículos... Sin este apoyo del consistorio no podemos actuar sin asumir un riesgo extremo. Cualquier persona que sufra un accidente y carezca de seguro sería el final de la entidad y la deshonra de los voluntarios», asegura Tejón.

Por ello, durante todo 2020 la Associació de Voluntaris de Protecció Civil de l’Hospitalet de l’Infant no actuó y se quedó a expensas de cuál era el futuro que depararía a la entidad. Mientras, en plena pandemia, otros cuerpos municipales cubrieron este vacío incomprensible. 

El pleno y la polémica

Este último plenario de enero, dos de los partidos de la oposición JxCat y ERC preguntaron sobre ello al alcalde, Alfons García, del PSC. La portavoz Assumpció Castellví y Esmeralda Saladie, de JxCat y ERC respectivamente, tenían en su poder una documentación sobre la crisis interna de la entidad y quisieron que el alcalde expusiera su punto de vista. (si se quiere ver el momento del pleno es a partir de 1 hora y 46 minutos).

http://www.vandellos-hospitalet.cat/lajuntament/ple-municipal/videos-de-les-sessions-plenaries

García no quiso entrar en debate e incluso preguntado por el Diari prefirió no añadir declaraciones a su intervención pública del plenario. Allí expuso que no se reactivaría la subvención y reanudaría el convenio hasta que hubiera un interlocutor válido.

A pesar de la insistencia de las dos ediles en el pleno, Alfons solo añadió que le dolía profundamente la situación de la Associació, pero se le escapó sinquerer abrir un debate en el pleno que había ciertos incumplimientos del convenio por parte de la entidad que obligaban a tomar las medidas que se aplicaron en 2019 con la anulación de la subvención.
Los papeles y la doble junta

Más allá del debate entre gobienro local y oposición sobre la situación de la entidad, hay un transfondo de poder que ha motivado que la entidad tuviera dos presidentes y dos juntas en 2020 y que este desgobierno motivara que el consistorio no quiera sentarse a recuperar la relación hasta que no se solucionen los problemas internos.

Hace un año, febrero de 2020, un grupo de socios solicitó una asamblea para debatir el cambio de junta. La razón venía motivada por la falta de convocatorias de los últimos años y una serie de supuestas irregularidades de los estatutos. La asamblea no se celebró (en mayo España estaba en Estado de Alarma), pero las diferencias internas se acrecentaron hasta el punto de aparecer una nueva junta y un nuevo presidente con Xavi Font a la cabeza.

La situación de desgobierno, más allá de las cuestiones personales que pudiera haber de por medio, continuó con la entrada el el Ayuntamiento de un escrito firmado por 11 personas argumentando laspresuntas  irregularidades de la junta. La respuesta no tardó en llegar con otro escrito argumentando que no había irregularidades y que de los 11 firmantes, 3 eran socios. El resto o bien jubilados o no tenían relación con la entidad.

La guerra interna motivó que la respuesta del Ayuntamiento fuera salomónica: «Atendiendo que del contenido de los dos escritos se deriva la existencia de divergencias internas de carácter estructural que impiden su funcionamiento... la alcaldía no puede tomar ninguna decisión», pero alertando de que si esto continua se tomará la decisión de liquidar y disolver la entidad. 

Así, tanto la oficina de la entidad como los vehículos y otro material está custodiado por el consistorio, que ha bloqueado el acceso al recinto hasta que no se resuelva el problema.

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