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Vanesa Martín: "La música me ha hecho mucho más generosa"

GIRA. La cantante se reencuentra con sus fans esta noche en el Festival Internacional de Música de Cambrils 

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Vanesa Martín en una imagen promocional. FOTO: cedida

Vanesa Martín en una imagen promocional. FOTO: cedida

Se emociona, y mucho, cuando recuerda su último concierto en la provincia. Fue en Salou hace dos años, justo cuando Catalunya vivió los ataques terroristas que dejaron decenas de víctimas.

Vanesa Martín salió al escenario acompañada de su banda y con los ojos llenos de lágrimas aseguró que iba a ofrecer el concierto más difícil de su vida; un concierto que ha recordado durante estos años y que, por supuesto, ahora al tocar cerquita hace que le florezcan todo tipo de sentimientos. Esta noche tocará en el Festival Internacional de Música de Cambrils.

Vanesa Martín, ¿cómo está?
Pues con las emociones a flor de piel. Como tú dices, ese concierto irá conmigo siempre. Fue muy difícil salir ahí y querer hacer pasarlo bien con todo lo que había sucedido. Para un artista es muy complicado aparcar los sentimientos y ponerte delante del micrófono; va todo demasiado unido. Sentía tanto dolor e impotencia... Nunca entenderé esta violencia contra gente inocente.

Es un recuerdo triste para todos pero con el paso del tiempo todo se recoloca en su lugar y la vida vuelve a la normalidad.
Así es, y no queda otra porque la vide sigue y con lo bueno y lo malo hay que levantarse cada día. Todos pasamos por momentos malos y situaciones negativas y por eso cada vez me gusta más disfrutar de lo bonito, de mi gente, de mi público y de lo que me hace feliz.

Por cierto, ¿qué le pillamos haciendo en este momento a Vanesa?
Pues ahora mismo estoy en mi Málaga, saliendo del estudio de retocar cuatro cosas y darle vueltas a alguna composición.

Nunca para quieta usted; incluso en su tiempo libre canta, escribe, compone… Todo menos descansar.
No, no te creas, que ahora ya he aprendido a parar y disfrutar del tiempo de descanso. He ido a la playa, he estado con mi gente y he hecho un montón de cosas de esas que te cargan las pilas. Pero es verdad que soy una persona inquieta y que siempre estoy pensando en hacer cosas; por eso el título del disco Todas las mujeres que habitan en mí porque encierra todas las mujeres que hacen una.

¿Se lleva bien con todas sus mujeres?
¡Uy! Tengo ratos de todo. Hay veces que manda la Vanesa sensible, otras la Vanesa cabezona y así vivo; pero todas son mi yo y cada una de esas mujeres que habitan en mí me aportan algo y me ayudan en algo. Hay una canción que se llama La culpa que justo habla de esa Vanesa que muchas veces se siente culpable de algo y se impone al resto de mujeres.

Usted ha sido, y sigue siendo, como una hormiguita; va trabajando y recogiendo sus frutos.
Me gusta esa comparación porque empatizo mucho con las hormigas. Creo que sí, que todo ha ido pasando poquito a poco pero muy bonito. El público me ha hecho importante, el público que lleva años a mi lado, desde el primer disco y que sigue viniendo a los conciertos me ha dado la vida. En cada concierto veo caras conocidas; gente que ahora ya viene con sus hijos y también muchos chavales que buscan escuchar canciones con mensaje.

¿Le ha cambiado en algo la música?
Me ha hecho mucho más generosa. Cuando escribo y canto una canción cuento algo mío pero automáticamente cuando presento esa canción deja de ser mía para ser de quien la escucha. Me encanta saber cómo la vive y cómo la siente cada persona.

Todas y cada una de sus canciones esconden algún mensaje.
Es que no concibo escribir sin decir y contar algo. Para mí el cometido de la música es llegar a la gente y tocar de alguna manera a quien escucha mis temas. Mis letras hablan de mis cosas, pero son las mismas que las tuyas y las de cualquier persona. Me gusta mucho ese juego de esconder un doble mensaje y que la gente lo vaya descubriendo. Que nadie se crea que los artistas somos diferentes. Yo lloro, río y me emociono por las mismas cosas que ustedes.

Este disco es más íntimo pero luego usted en directo es auténtico Rock&Roll.
Sí sí, tal cual. Muchas veces cuando llego al lugar donde voy a tocar y veo sillas, yo misma me río y pienso: ¡qué poco van a durar esas sillas ahí! Nuestro directo es mucho más contundente y rompe completamente con la tranquilidad del disco.

¿Usted es de las que hablan con sus fans, de las que mantienen contacto desde el primer día? ¿Qué le cuentan?
La verdad es que a mí el público es quien me ha hecho grande y sólo tengo agradecimientos. Me cuentan su vida, sus emociones, sus sentimientos y me dan las gracias por mi música. No te puedes imaginar lo bonito que es tener esa conexión y poder compartir tantos momentos.

¿Cree que con la música se pueden cambiar algunas cosas?
No sé si cambiarlas, pero desde luego que las canciones sirven para decir lo que nos gusta y lo que no. Yo creo que el arte comunica cosas y sí que sirve para sensibilizar a toda esa gente que nos sigue. ¡Cuántas canciones en la historia de la música han servido para protestar por algo que no funcionaba!

¿Hay algo que a usted le moleste especialmente?
Sobre todo la desigualdad y la injusticia. ¿Por qué hay tantas diferencias entre los seres humanos, por qué tantas injusticias? A veces pienso que en lugar de avanzar, damos pasos agigantados hacia atrás.

¿Qué le gustaría cambiar del mundo?
La conciencia, que seamos más responsables. Creo que, en general, nos falta mucha ética, tolerancia y libertad. Tenemos que mejorar la especie humana.

¿El mundo de la música también tiene cosas que no le gustan?
Por supuesto, la falta de respeto. A mí me gusta hablar con la gente, eso es maravilloso. Lo que no entiendo es por qué no se respeta cierta intimidad. Estar en la playa, con tus amigos y que te hagan fotos sin más no es agradable.

Hablando de fotos. ¿Con quién se haría una ahora mismo?
Con mi abuela; la echo tanto de menos...

Pero hay más cosas bonitas que feas, ¿no?
Claro. Casi todo es bonito.

¿Algún miedo le ha hecho más valiente?
Pues sí. He superado el miedo al ridículo porque siempre he sido muy reservada y ahora le echo más morro al asunto.

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