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Vecinos de Altafulla exigen que se reabra la rotonda de acceso a La Torre

La urbanización Brises del Mar lleva ‘aislada’ casi un año y sus residentes anuncian movilizaciones y cortes de carretera

Carmina Marsinach

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Las barreras de hormigón que impiden realizar la rotonda de La Torre por completo. FOTO: Alba Mariné

Las barreras de hormigón que impiden realizar la rotonda de La Torre por completo. FOTO: Alba Mariné

Los vecinos de la Urbanización Brises del Mar de Altafulla reclaman que se reabra la rotonda de acceso a Torredembarra. Más de 150 residentes denuncian que desde que se cortó con barreras de hormigón en agosto del 2018 para descongestionar el colapso de la rotonda, se han quedado «aislados». Ahora para ir a Torredembarra o Altafulla se ven obligados a realizar 2,2 quilómetros de más.

El presidente de la de la Associació de Veïns Brises del Mar de Altafulla, José Medina, explica que los vecinos hacen este recorrido hacía Torredembarra o Altafulla por lo menos entre dos y cuatro veces al día porque «aquí no tenemos servicios, no tenemos ningún bar, ninguna tienda...nada» y señala que también hacen ese trayecto para ir a buscar y recoger los niños al colegio o desplazarse al médico.  

Cabe recordar que el Ministerio de Fomento puso en marcha esta medida con el fin de evitar el colapso de esta rotonda. Unas retenciones que se preveían mayores con la obligatoriedad de los camiones a circular por la AP-7 con bonificaciones del 50%. Para ello, Fomento optó por cortar los carriles con barreras de hormigón que imposibilitan realizar el recorrido de la rotonda por completo. 

La gratuidad de la AP-7 en el tramo entre Salou y Torredembarra provoca que de manera habitual muchos conductores que tienen que realizar recorridos más largos, pero que incluyen este tramo, salgan en la rotonda de Torredembarra para volver a entrar de nuevo a la autopista y así tan solo tener que pagar el peaje a partir de allí. 
Precisamente esta práctica provocaba el colapso de la rotonda que además también debía asumir los vehículos que salían de la autopista, los que se incorporaban des de la N-340 o cualquier otro de los accesos como el de la carretera de la Riera de Gaià o Torredembarra. 

Alertan de la peligrosidad

Los camiones y vehículos que vienen de Tarragona y que salen de la autopista, ahora se ven obligados a salir de la rotonda de Torredembarra y coger la primera salida hacía la N-340 dirección Tarragona. Aquellos que quieran ir hacía Torredembarra o volver a entrar en la autopista, tendrán que volver por la N-340 en sentido Barcelona hasta llegar a la rotonda de acceso a Torredembarra. 

Este mismo trayecto es el que hacen los vecinos de la Urbanización para ir a Torredembarra o Altafulla y alertan de la peligrosidad de este tramo de la N-340. «En los últimos seis meses se han producido dos accidentes mortales», señala Antonio Cárdenas, miembro de la Junta de la Associació de Veïns. Exponen que el cartel que anuncia el desvío para volverse a incorporar en la AP-7 está colocado a tan sólo 20 metros de la salida y no da tiempo a reaccionar. Y esto provoca que los vehículos que circulan por la izquierda se coloquen de repente en el de la derecha con el peligro que supone. «Hay cuatro carriles, dos en ambas direcciones y no hay ninguna estructura que los separe. Algún día también habrá un choque frontal», dice Medina. 

Los vecinos de Brises del Mar tampoco entienden por qué se ha cortado el acceso al Camí de Roquissar desde la N-340. «Por ahí íbamos directos a Altafulla y podíamos dejar a los niños en la puerta del colegio sin hacer todo este recorrido», dice otro residente, Teo Duran. Y lamentan también que no puedan ir andando o en bicicleta hasta Torredembarra por los bloques de hormigón. 

Algunos vecinos ya presentaron  a nivel particular sus quejas a Fomento en julio y octubre de 2018. A nivel de asociación presentaron distintas reclamaciones a la Delegación del Govern de la Generalitat de Tarragona, a los Ayuntamientos de Altafulla y Torredembarra y también al Síndic de Greuges, este último respaldado por las firmas de todos los vecinos de la urbanización. 

Los vecinos de la Urbanización Brises del Mar reunidos ayer. FOTO: Alba Mariné

La respuesta de Fomento fue que «a primado evitar que los camiones que abandonan la N-340 para entrar en la AP-7 tengan que realizar este ‘ceda al paso’ en la rotonda y arrancar». Consideran que arrancar los camiones en cuesta puede resultar difícil en algunas ocasiones «con lo cual se perdería una importante capacidad de servicio en este enlace». 

Además Fomento les explicó que la Unidad de Carreteras del Estado está redactando el proyecto para enlazar con una estructura la salida de la N-340 con el peaje de la AP-7. 

Medina explica que «los Ayuntamientos no nos han respondido formalmente, su respuesta ha sido el silencio administrativo». Fuentes municipales aseguran que todas las competencias sobre la cuestión las tiene Fomento y ven un interés electoralista detrás del anuncio de las movilizaciones. 

Los vecinos de Brises del Mar están hartos y temen que esta situación se pueda alargar años hasta que no se lleve a cabo el desdoblamiento de la N-340. Y han decidido pasar a la acción. Los vecinos se reunieron ayer y decidieron tomar acciones de protesta. Quieren cortar la rotonda los días 7, 14 y 20 de julio de las 18 a 20 horas. Durante estos próximos días solicitarán la autorización a la Subdelegación. Con esta actuación quieren impedir la salida de los vehículos que vienen de la AP-7 desde Barcelona. 

No pagarán el IBI 

También aprobaron no pagar el recibo del IBI hasta que reabran la rotonda «ya que supone un gasto extra. Hacemos 2.250 m de más y sobre todo por el riesgo al que nos exponemos en ese tramo lleno de irregularidades circulatorias», dice Medina. 
Los vecinos creen que el colapso de la rotonda podría solucionarse con una patrulla de Mossos que ordenara el tráfico durante los días de más afluencia o bien con la gratuidad de la AP-7. «Parece que prevalen más los intereses económicos que los de la gente», concluye Medina. 

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