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Vecinos de Banyeres evitan el expolio de una ciudad íbera

Los mossos encontraron al buscador de tesoros pon piezas cerámicas y metálicas en los bolsillos

Diari de Tarragona

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Arqueólogos trabajando en Masies de Sant Miquel.

Arqueólogos trabajando en Masies de Sant Miquel.

Vecinos de la zona de Masies de Sant Miquel, donde bajo tierra permanece una gran ciudad íbera, evitaron el expolio de la zona.
Entre la zona del asentamiento íbero y la necrópolis que también hay en la zona, los vecinos observaron a un hombre con un detector de metales, por lo que avisaron a los Mossos d’Esquadra.

La zona está protegida por su valor arqueológico por lo que está prohibida cualquier prospección no autorizada. Cuando llegaron los mossos encontraron al hombre con el detector y que llevaba diversas piezas de cerámica y metálicas en los bolsillos y que podría haber recogido en la zona.

Los agentes confiscaron ese material y además impusieron al buscador de restos históricos una sanción de 300 euros.

Vallar

El Ayuntamiento de Banyeres compró los terrenos arqueológicos a finales de diciembre para garantizar la titularidad pública y facilitar cualquier prospección. Sin embargo ya se temía que la zona pudiese sufrir algún expolio, por lo que una de las primeras actuaciones que se plantea es el vallado de toda la zona.

Desde el Ayuntamiento se ha agradecido a los vecinos que avisasen a las autoridades al observar movimientos extraños en la zona. El aviso ha permitido evitar  un expolio de material y también posibles daños que hubiesen podido producirse.

El Ayuntamiento decidió la compra de los 24.000 m2 que ocuparía la gran ciudad íbera. Para la compra el consistorio ha mantenido negociaciones con los propietarios durante más de una década.

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Los arqueólogos sospechaban que era un yacimiento singular. Sus dimensiones, el material encontrado durante décadas y, sobre todo, los muros de más de dos metros que en 1998 destaparon accidentalmente unas obras para hacer una balsa, pusieron el foco en esos terrenos de Masies de Sant Miquel en Banyeres del Penedès.

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