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Vecinos de Cap Salou se oponen a la compra del chalet de Pedrol Rius

La asociación Unidos por el Cabo de Salou ha presentado alegaciones en contra de que el consistorio destine 850.000 euros a instalar allí un centro de interpretación medioambiental

Javier Díaz Plaza

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El chalet de Pedrol Rius, en Cap Salou, está en estado ruinoso, repleto de grafitis y saqueado por los okupas que lo han habitado.  Foto: Alba Mariné

El chalet de Pedrol Rius, en Cap Salou, está en estado ruinoso, repleto de grafitis y saqueado por los okupas que lo han habitado. Foto: Alba Mariné

La Asociación de Vecinos Unidos por el Cabo de Salou ha presentado alegaciones en contra de que el Ayuntamiento adquiera por 850.000 euros el chalet de Pedrol Rius (Cala Morisca) para, previsiblemente, ubicar allí un centro de interpretación medioambiental. Considera que existen «necesidades mucho más importantes, prioritarias y acuciantes» en Cap Salou, como una escuela pública, una guardería, un centro sanitario, alumbrado y la mejora de infraestructuras básicas, como el ensanche y acondicionamiento de la carretera del faro.

«La población de Cap Salou se ha triplicado en los últimos diez años, ahora viven unas 3.000 personas, pero seguimos sin tener ni un puñetero servicio básico. Debemos desplazarnos siete u ocho kilómetros para llevar a nuestros hijos al colegio o para ir al médico. Aparte del deterioro de algunas zonas, con aceras rotas o solares que parecen vertederos», lamentan los vecinos. Critican que tener un centro de interpretación medioambiental «no nos sirve de nada». «Es un gasto costoso, inútil y totalmente prescindible». Y recuerdan que en Cap Salou «tenemos otras experiencias de inversiones millonarias del consistorio que no sirven para nada, como la construcción del centro cívico El Triangle (Cala Crancs), que ha estado durante años cerrado y que ni siquiera está dotado de un conserje ni de una verdadera programación diseñada y gestionada por profesionales cualificados».

Por ello, temen que la compra del chalet de Pedrol Rius sea «un nuevo despilfarro de recursos públicos, que entendemos podrían ser utilizados para atender las necesidades reales e inmediatas de Cap Salou».

Los vecinos sostienen que «la desdibujada idea de crear un centro de interpretación medioambiental en Cala Morisca nos parece un completo disparate, cuando no un verdadero escándalo, y refleja lo desubicado que está nuestro Ayuntamiento en lo referente a las necesidades que tiene la población residente en Cap Salou». Y exigen al consistorio «un gasto público basado en prioridades sociales que sirva realmente para mejorar la vida de los habitantes del municipio en su día a día».

Aseguran que el núcleo de Cap Salou está abandonado por la administración local, «a pesar de que representa el 15% de la población de la localidad y pagamos más impuestos que otras zonas de Salou».

El origen, la segregación

La asociación apunta que este«déficit histórico» de servicios básicos de proximidad tiene su origen en la segregación de Salou de Vila-seca en 1989. «Fue injusta, disfuncional y mal resuelta». Cap Salou se quedó en la frontera entre ambos municipios. Al lado de La Pineda y descolgado de Salou.

«Desde entonces no se han distribuido en absoluto los servicios de manera racional y equilibrada, sino todo lo contrario. Se ha producido una verdadera política de acaparamiento de los recursos, promoviendo la concentración y el agolpamiento de los servicios en un extremo del pueblo, en la otra punta del municipio».

Debido a ello, señalan, «los miles de ciudadanos de Cap Salou estamos condenados a realizar constantes desplazamientos, de hasta más de 15 kilómetros, para poder ejercer derechos tan básicos, necesarios y cotidianos como la escolarización infantil y primaria o la asistencia sanitaria.Unos desplazamientos que generan un enorme gasto de tiempo y dinero para las familias».

Afirman que con la segregación salieron perdiendo, sobre todo si se comparan con sus antiguos vecinos de La Pineda y La Plana  (ambos núcleos pertenecientes a Vila-seca). «El agravio comparativo es para nosotros especialmente sangrante, pues ambos núcleos cuentan desde hace muchos años con centros educativos y sanitarios de proximidad, a los que la gente puede ir andando, realmente útiles, funcionales, proporcionales al volumen de población, dotados de personal permanente y bien gestinados. Vila-seca sí ha sabido cuidar a sus núcleos más minoritarios». La Pineda tiene en torno a 3.000 habitantes y La Plana, 500.

La Asociación de Vecinos Unidos por el Cabo de Salou manifiesta que «no nos vale que nos digan que Cap Salou es una zona privilegiada, que sólo es una urbanización, que es nuestra culpa haber elegido vivir allí, que el Ayuntamiento está limitado en materia de competencias o que pedimos la luna. Frases así de vacías lo único que hacen es irritar aún más a la gente».

Problema de disfunción

Y concluye que «el Cap Salou no es una terra nullius, sino un núcleo de población netamente diferenciado del pueblo de Salou, con prácticamente el mismo peso demográfico que La Pineda, con sus mismas necesidades humanas y sociales, pero lamentablemente abandonado a su suerte desde hace décadas. Este Ayuntamiento, por los motivos que sea, no acaba de tomarse en serio que aquí tenemos un problema de disfunción muy grave y se dedica a gastar nuestro dinero en fruslerías».

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