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Vila-seca estrenará su nueva calle del centro histórico a finales de julio

El derribo de la casa de la calle Creus permite un nuevo punto de entrada y salida, pero teniendo en cuenta la prioridad del peatón

Jordi Cabré

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El derribo de este inmueble deshabitado empezó en febrero y sigue el calendario previsto. Foto: A.Mariné

El derribo de este inmueble deshabitado empezó en febrero y sigue el calendario previsto. Foto: A.Mariné

La calle Beatriu de Queralt ya no es una calle ciega. El inmueble de tres plantas que cerraba el vial  de Vila-seca ya es historia desde hace unas semanas y la adecuación de los cimientos de la vivienda que estaba allíterminarán en breve. «Las obras se iniciaron en febrero y estarán finalizadad dentro de pocas semanas», explica la concejal de Urbanisme Manuela Moya. El calendario de derribo y adecuación siguen el calendario pautado.

Sin fijarse una fecha concreta del calendario, al Ayuntamiento le gustaría que la apertura de este vial, que conecta el casco histórico con la parte norte de la ciudad, se ajustara con las fiestas de verano, que empiezan con Sant Jaume en La Pineda y continúan a principios de agosto con la Invenció del Cos de Sant Esteve en Vila-seca. La apertura, con inauguración o no, sería una novedad al programa de este 2017.

En estos momentos, las obras entran en la recta final una vez se ha desmontado este inmueble, en el que el Ayuntamiento inicio su proceso de expropiación a principios de 2015 por un valor que rondaba los 385.000 euros. A ello hay que sumar los 250.000 que se han destinado a esta mejora viaria, «financiados íntegramente des de el presupuesto municipal», añade la edil.

Notable mejora

La apertura de este vial que conectará la calle Beatriu de Queral con Pou «mejorará la conectividad de nuestro municipio. La apertura de la calle del Abat Aureli M. Escarré es un ejemplo, o, hace más años, el derribo de las casas de la calle de la Verge de la Pineda que permitieron abrir la calle de Tarragona», argumenta la concejal.

Estas aperturas anteriores han permito cambiar el concepto de centro histórico de la ciudad, permitiendo un crecimiento ordenado fuera de él y potenciando al peatón en detrimento del vehículo rodado en su interior. «Podemos utilizar otros medios para desplazarnos, como bicicletas, motos o coches, pero la dimensión más humana es la que nos permite ir andando en todas partes», señala Moya, que recuerda que ya se cambio el pavimento delas calles con este fin.
La apertura de la nueva calle de Vila-seca ya estaba prevista en el Plan General, vigente en la ciudad desde el año 1993.

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