Vila-seca plantea una nueva sede de la Policía Local ante su falta de espacio

El Ayuntamiento descarta ampliar las actuales dependencias y sondea un solar para levantar este equipamiento

JORDI CABRÉ

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La comisaría se encuentra en la parte trasera del Ayuntamiento, en la calle Sant Antoni.  FOTO: ALBA MARINÉ

La comisaría se encuentra en la parte trasera del Ayuntamiento, en la calle Sant Antoni. FOTO: ALBA MARINÉ

A finales de 2017, el Ayuntamiento de Vila-seca compró por 119.000 euros una cafetería que hace esquina entre las calles Sant Antoni y de la Font con el objetivo de convertir el espacio adquirido en nuevas dependencias policiales. La razón para comprar este local estaba motivado porque la comisaría actual requiere más espacio del que puede disponer. En aquel momento, la idea del consistorio, presidida por el alcalde Josep Poblet, era ganar espacio, pero sin perder la ubicación de la comisaría, dentro del centro histórico.

El local se adquirió y se empezó a trabajar en un proyecto para la ampliación de instalaciones policiales. La reformada comisaría redistribuiría el espacio actual para mejorar las dependencias para la plantilla de la Policía Local y de paso reorganizar otros servicios municipales, ya que la comisaría es la parte trasera del edificio consistorial y está conectada internamente.

La idea, sin embargo, empezó a perder fuerza a medida que pasaron las semanas y los objetivos de tener la ampliación y duplicar el espacio para la Policía Local en 2019, se ha pasado a reflexionar sobre aquella iniciativa con el actual gobierno que preside Pere Segura. Él ha asegurado que aquella idea de finales de 2017 se ha descartado viendo que dentro de unos años se repetiría un problema de espacio. Por ello «la propuesta que queremos trabajar es la construcción de una nueva comisaría, no lejos del centro de Vila-seca, pero que el nuevo edificio esté diseñado para la capacidad operativa del cuerpo y con todos los servicios y necesidades que se requieran». Comisaría para muchos años.

La idea del actual gobierno municipal deja en stand by el uso del local adquirido a finales de 2017 y que el consistorio reconvertirá en un futuro, pero no para la Policía Local. «La decisión de la nueva comisaría ha sido un debate interno del gobierno y también se ha comunicado a los partidos de la oposición. Entre todos vemos más factible trabajar en la construcción de un edificio nuevo que aglutine las necesidades de la Policía Local», añade el alcalde, que estima que será una de las prioridades de la próxima legislatura, a partir de 2022.

El nuevo edificio podría unificar la oficina de atención, con los despachos, el almacén, el aparcamiento de vehículos e incluso nuevas salas que podrían ser necesarias (despachos, telecomunicaciones....).

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