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Vila-seca sancionará al dueño de la nave donde se accidentó un niño

Un decreto exigía a Helados y Postres SA, con sede en Vitoria, medidas de seguridad urgentes, que a día de hoy siguen pendientes

Jordi Cabré

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La tarde del 29 de mayo de 2017, un adolescente de 13 años se precipitaba desde el tejado de una nave abandonada –propiedad de la firma alavesa Helados y Postres SA– hasta el suelo de cemento. Su vida pendió de un hilo los días siguientes. Por suerte, dos meses después está en casa y con menos secuelas de las que en un principio el accidente hizo temer. El accidente del joven, que se subió al tejado con un amigo sin ser consciente del peligro que corría, puso en conocimiento público que esas instalaciones abandonadas tenían ‘vida’. Había okupas, jóvenes haciendo botellón, grafiteros expresando su vena artística o jóvenes skaters haciendo malabarismos.

Se tapió el agujero días después de la caída del adolescente, pero se ha vuelto a romper el muro lateral para acceder a la nave. Foto: a.mariné

Tras el accidente, la Policía Local de Vila-seca precintó la entrada principal de la nave, cuyas puertas siguen rotas desde entonces, y también el agujero en la pared que se utilizaba como entrada alternativa en caso de encontrarse la principal cerrada.

Los días posteriores al accidente del adolescente, la nave estuvo vacía e incluso el agujero en la pared fue tapiado. El Ayuntamiento ordenó un informe interno para conocer el estado de las instalaciones. Con el documento, acompañado de fotos, el alcalde Josep Poblet firmó un decreto para incoar un expediente a la empresa titular de la nave a «la ejecución de las actuaciones necesarias para garantizar la seguridad» de esta nave del polígono L’Estació.

El Ayuntamiento insistirá en las obras necesarias en este almacén y empezará a multar el retraso

El decreto enumera diferentes accciones para restablecer la seguridad de la nave y limpiar sus exteriores. Dos meses después, nada de lo solicitado se ha llevado a cabo. Los accesos siguen siendo aptos para todas las edades. El agujero en la pared ha vuelto a aparecer.... De hecho, la cinta de la Policía Local sigue allí colgada y sin ninguna eficacia ante los grupos de personas que han entrado de nuevo en su interior.

La nave tiene sofás destrozados, colchones, aguna botella de alcohol y pintura fresca en sus paredes. Evidencias más que significativas de que el accidente del 29 de mayo no ha ahuyentado a otros adolescentes y jóvenes de entrar en esta nave industrial abandonada.

Ante la pasividad  de Helados y Postres SA, el Ayuntamiento ha pasado a la segunda fase. Fuentes municipales explican que en la próxima Junta de Gobierno Local se dará cuenta de que la resolución del decreto no se ha llevado a cabo y se le notificará a la empresa titular las obras que debe acometer. 

Por estas escaleras se accede a la parte superior de la nave y al tejado de uralita y plástico por donde se cayó el chaval. Foto: a. mariné

«En caso de seguir haciendo oídos sordos, el Ayuntamiento ejecutaría las medidas pertinentes de forma subsidiaria, pero a su vez abrirá expediente sancionador por incumplimiento de sus obligaciones», explican fuentes municipales. El coste de las obras a llevar a cabo estarían valoradas por encima de los 7.000 euros.

Cabe recordar que los propietarios de una finca «tienen el deber legal de uso, conservación y rehabilitación de terrenos, de acuerdo con la actual Llei d’Urbanisme», remarcan las mismas fuentes.

De momento, la nave sigue abierta y con el riesgo de que alguien se haga daño en su interior.

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