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Vuelve la campaña para evitar las compras en el top manta en los municipios de costa

Los comerciantes creen que debería ser «más contundente» para concienciar a la población

Carmina Marsinach

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La presencia de los manteros en el Cap Sant Pere durante la temporada turística es habitual.  FOTO: alba mariné

La presencia de los manteros en el Cap Sant Pere durante la temporada turística es habitual. FOTO: alba mariné

Con la mirada puesta en la nueva temporada turística, los municipios de la costa empiezan a pensar qué medidas tomar ante un problema recurrente que cada año afecta tanto al pequeño comercio: el top manta. En este sentido, desde el Departament de Empresa i Coneixement de la Generalitat se ha anunciado que en este 2018 van a dar continuidad a la campaña de concienciación contra el top manta ‘No t’enganyis, no només compres un producte fals’. La iniciativa se impulsó el pasado mes de julio con el objetivo de sensibilizar a los ciudadanos en la inseguridad de los productos que se venden, el prejuicio a la actividad económica del país que genera y en los grupos organizados que hay detrás de la venda ilegal en la calle. 

Los comerciantes coinciden en afirmar que concienciar a la población para que no compre productos de los manteros es un factor clave para acabar con la venta ilegal. «Si contra los vendedores no se puede ir porque son insolventes, la solución pasa por no comprar», explica el presidente de  la Unió de Botiguers de Cambrils, Enrique Arce. En este sentido celebran cualquier acción que se lleve a cabo en contra del top manta aunque creen que deberían hacerse «campañas realmente contundentes» para que tuvieran mayor impacto en la población. «Tendrían que ser campañas informativas que tirasen hacia la emoción. Sin emoción no hay aprendizaje», apunta Arce. 

Aunque los carteles y los dípticos de la campaña se distribuyan en cuatro idiomas, catalán, castellano, francés e ingles, el presidente de la Unió de Botiguers de Cambrils expone que muchos turistas que siguen sin entender que comprar en el top manta es ilegal «porque en su país esto no pasa», dice Arce, que considera «surrealista que al que está vendiendo no se le puede hacer nada y en cambio se pongan multas a los compradores». Según explica, en una operación contra el top manta en L’Hospitalet de l’Infant, los efectivos policiales se encontraban con que la gente «se rebotaba mucho» cuando les interponían una multa por comprar y es que «no lo entendían». 

Se han distribuido 34.000 carteles y 275.000 dípticos en toda Catalunya

Una de las medidas que los comerciantes consideran más efectivas es cortar el paso de peatones en las zonas donde se instalan los manteros. El año pasado se hizo en el Cap Sant Pere, uno de los puntos donde se suelen ubicar  entre Cambrils y Salou. La Policía cortaba el paso a los peatones y los desviaba por la Avinguda de la Diputació, de modo que los viandantes no compraban. Este operativo policial se vio alterado tras los atentados del 18 de agosto, cuando los agentes destinaron todos sus esfuerzos al ataque terrorista. 

La presidenta de la Associació de Comerços de l’Hospitalet de l’Infant i la Vall de Llors, María José Gómez, explica que la situación allí es diferente. La presencia de manteros se concentra los domingos por la mañana, coincidiendo con el mercadillo semanal. No afecta directamente a los comerciantes de la zona pero sí que supone una competencia desleal durante los meses de verano para los paradistas. 

Gómez considera que campañas de concienciación como la de la Generalitat son muy positivas y además, le parece que está «muy bien planteada». «La gente tiene que ser consciente que comprando en el top manta no benefician a nadie. Compran productos sin garantías y se está alimentando un modelo laboral que no interesa a nadie», expone. 

Los comerciantes de L’Hospitalet creen que las campañas de concienciación deben ir acompañadas de acciones policiales, aunque el Ayuntamiento no disponga de los recursos suficientes para combatir esta problemática «supramunicipal», según el consistorio. 

Durante la campaña se han distribuido un total de 34.000 carteles y 275.000 dípticos en toda Catalunya a través de ayuntamientos, oficinas de turismo de la Generalitat, Ferrocarrils de la Generalitat y Rodalies Renfe, entre otros puntos, en especial las zonas más afectadas por la venta ilegal como Barcelona y los municipios de la costa. Asimismo, también han hecho difusión de la campaña las entidades de comercio como por ejemplo Pimec Comerç y otras entidades de ámbito local y comarcal. Por otra parte, además de la campaña gráfica también se han llevado a cabo otras acciones de difusión a través de las redes sociales y con anuncios en distintas televisores, radios, prensa o medios online. 

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