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William Miller en Salou: «Uno no es de donde nace, sino de donde pace»

William Miller ofreció anoche en Salou un emotivo pregón de la Festa del 30 d’Octubre en el que reivindicó que él es «inmigrante»

Eduard Castaño

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Miller, en un momento de su emotivo pregón en el que tuvo recuerdos de su llegada a Salou.  FOTO: E. CASTAÑO

Miller, en un momento de su emotivo pregón en el que tuvo recuerdos de su llegada a Salou. FOTO: E. CASTAÑO

William Miller no decepcionó ayer en su pregón de inicio de las fiestas del 30 d’Octubre de Salou. Se da la circunstancia de que el protagonista de series como Cuéntame, Isabel o Los 100 llegó a Salou un otoño de 1989, días después de que se materializara la Segregació. Tenía entonces 11 años y una vida por delante tras vivir en diferentes países.

Es decir, se cumplen 30 años de aquella llegada a una ciudad que siente como suya, en la que hizo amigos en el Institut Jaume I –nombró a algunos de ellos– porque, como él mismo dijo, «si la vida fuera cine y nuestros días películas, las hay que nos dejan frases bien grabadas en la memoria. Algunas nos acompañan siempre, nos resuenan por su significado, porque solemos identificarnos con ellas, dan sentido a momentos de nuestro viaje. Una de ellas que me acompaña siempre es un dicho asturiano. Dice así: Uno nun ye de onda nace sino de onde pace». O, lo que es lo mismo, reivindicó su carácter inmigrante.

«Yo no soy hijo de inmigrantes. Yo soy inmigrante. Durante los primeros años de mi vida se podría decir que mi familia era nómada. Vivimos en Inglaterra, EEUU, llegamos a España, a Catalunya, Barcelona, Valls… y finalmente nuestras vidas se cruzaron con Salou».

Una reivindicación de su carácter abierto y de las muchas experiencias vividas. «A lo largo de mis años he vivido muchas vidas; la de estudiante, historiador, arqueólogo, músico, actor, escritor… camarero, muchos años de camarero. Sigo siendo todas estas cosas, en mayor o menor medida. Mis elecciones me han llevado a viajar y ver mucho mundo, conocer culturas y tradiciones muy diversas. Compartir mesa con toda clase de gentes y hacer acopio de un gran archivo de recuerdos». Y, en ese acopio, puso nombres a amigos y un homenaje muy especial para su familia. «Aquí mi madre conoció al hombre que ahora llamo, con orgullo, mi padre», recordó. «Aquí, por primera vez, empecé a conocer lo que era tener amigos de los que no iba a tener que despedirme. Mi familia fue acogida en el seno de una gran comunidad de extranjeros que, a día de hoy, son parte importante y fundamental social y económica de este nuestro pueblo», acentuó.

Y, en la parte final de su discurso breve pero intenso, no quiso dejar pasar la ocasión para posicionarse sobre el momento más actual. Recordó incluso que en las actuales circunstancias parece que 'Aquí no hay quien viva' y resaltó palabras como «razón, justicia, ley, tolerancia, igualdad, respeto, división, separación. Todas ellas nos traen a la mente problemas de rigurosa actualidad que requieren nuestra más urgente atención. Pero siempre he pensado que el conjunto empieza por el individuo y la única decisión que sí nos atañe a nosotros como individuos es nuestra decisión de cómo tratar a los nuestros, a nuestra familia, nuestros amigos, nuestro pueblo». Y, tras recitar el nombre de varios amigos, concluyó con un sentido «som poble. Son familia. Son Salou».

Miller se ganó los aplausos. No fueron '100', fueron muchísimos más. El actor ha logrado que Salou tenga visibilidad y reconocimiento, dando 'Un paso adelante'. Gracias, William.

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