Ucranianos celebran la pascua ortodoxa en El Vendrell pidiendo paz

La misa se hizo en la capilla de la colonia ferroviaria de Sant Vicenç de Calders

| Actualizado a 24 abril 2022 16:57
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Fue una celebración llena de emoción. Y de esperanza. Agradecidos de poder celebrar la pascua ortodoxa y pedir por la paz, pero con el dolor de la crueldad que sufre su país.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski y Naciones Unidas habían pedido una tregua en la guerra para poder celebrar la pascua ortodoxa, pero Rusia se opuso y siguieron los bombardeos y asedios.

Los ucranianos alojados en El Vendrell y Calafell pidieron poder celebrar la pascua  ortodoxa ucraniana en la que tras la misa el sacerdote bendice la carne, huevos y los lácteos que comen las familias tras el recogimiento de la Cuaresma.

El rector de El Vendrell no puso objeciones  si se encontraba un sacerdote ortodoxo. Ucranianos afincados en El Vendrell contactaron con una ONG y encontraron a un monje de Crimea afincado en Barcelona que ofreció el servicio.

En los dos últimos años en Ucrania no habían podido celebrar la pascua por la pandemia y este año, en el país tampoco por la sacudida de la guerra. Por eso los ucranianos del Baix Penedès pedían esa celebración para pedir por la paz. 

Iban a trasladarse a Tarragona, pero la falta de transporte motivó a buscar un lugar en El Vendrell. Se planteó la capilla de la colonia ferroviaria de Sant Vicenç de Calders que precisamente en los últimos días un grupo de ucranianos han ayudado a pintar.

Esa capilla se llenó de emoción cuando se encendieron las velas. Con un respetuoso silencio y con las mentes a miles de kilómetros, donde hay miedo, muerto, sufrimiento y dolor.  

Los ucranianos prepararon el dulce típico de esa celebración. Alegres por recuperar algo de su tradición, pero con el alma en Ucrania. A muchos el inicio de la guerra les cogió en Barcelona pasando unos días y no pudieron regresar. Otros son refugiadis que han tenido que salir del país dejándolo todo atrás.

En 2018 la iglesia ortodoxa ucraniana se independizó de la rusa a la que estaba subordinada en el Patriarcado de Moscú hace tres siglos. Ese cisma también fue un motivo de conflicto.

Los ucranianos acogidos en el Baix Penedès plantearon la posibilidad de oficiar una especial celebración lejos de su país y con el miedo por los ataques sobre sus ciudades y familias.  Un centenar de personas siguió el oficio. Afortunados por poderlo celebrar pero con la angustia de las atrocidades que está sufriendo Ucrania.
 

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