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En casa mandan ellos

Adiestramiento. Entender el comportamiento canino es esencial para la buena convivencia en casa

Gloria Aznar

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La veterinaria y etóloga Anna Jovells con ‘Roma’, este pasado lunes en Cambrils. Foto: Alba Mariné

La veterinaria y etóloga Anna Jovells con ‘Roma’, este pasado lunes en Cambrils. Foto: Alba Mariné

El perro se sube al sofá y no hay manera de hacerlo bajar, pide comida en la mesa, gruñe cuando come la suya propia y alguien se acerca a tocarlo o entra en aquellas habitaciones que no le están permitidas... ¿Quién manda en casa, los humanos o sus mascotas? «El problema es la percepción que nosotros tenemos de su comportamiento», explica Anna Jovells, etóloga y veterinaria en AniCura Vetamic Clínica Veterinària, en Cambrils. Y, para entenderles, lo primero que hace esta especialista es desmontar el mito del macho alfa. «Hay una teoría muy extendida de la dominación, que defiende que los perros tienen el instinto de querer ser los líderes de la manada. Entonces, técnicamente, si el humano cree que el animal está intentando imponerse a él, la reacción más lógica por nuestra parte es dominar aún más al perro. Pero el problema es que esta teoría no es aplicable a los canes».

Evitar darles de comer en la mesa, aunque pidan, y que duerman en la cama del propietario

Así las cosas, los motivos por los que un perro demuestra una conducta obstinada o que en momentos puntuales gruña o ladre, son otros. Puede que lo haga porque un determinado recurso es muy valioso para él, ya sea el sofá, la cama o un plato de comida. Lo que sí se debe tener a la hora de educarlo es mucha paciencia y dedicación, así como una constancia en las órdenes. «Hay que enseñarle un rato cada día. Y ser conscientes de que si no recibe siempre las mismas órdenes se puede frustrar porque unas veces conseguirá un privilegio y otras se le negará». En definitiva, lo ideal es llegar a «un entendimiento, en el que todo el mundo tenga lo que necesita». Encontrar un acuerdo tácito entre ambas partes. 

Para tener éxito en el intento, la etóloga de AniCura Vetamic aporta aquí unas pequeñas claves muy fáciles de seguir. 

Anna Jovells con Eros, en AniCura Vetamic Clínica Veterinària. Foto: Alba Mariné

Mejor de cachorros
De cara al adiestramiento, lo ideal es llevar a casa al animal con ocho semanas, aunque esto no siempre es factible. «Hasta las doce, que es el periodo de socialización, se puede establecer una rutina, enseñarle cuándo se le da la comida, dónde puede subir, dónde no y, sobre todo, darle alternativas». A modo de ejemplo, comenta que si no se quiere el perro en el sofá, «se puede poner una camita que esté cerca y enseñarle a ir allí desde el principio». Si ya no es un cachorro, que plante cara cuando se le obliga a bajar puede tener otras implicaciones. «Muchas veces esta agresividad viene porque se le ha educado a través del castigo y entonces tiene miedo del dueño, por lo que antes de que le riñan, gruñe». Por eso, la etóloga incide en que nunca se debe sacar a la fuerza. 

Evitar el castigo
Debe ser, eso sí, un aprendizaje positivo y desde los premios, en el que la recompensa en forma de comida es la estrategia perfecta. «El castigo a veces suele ser contraproducente». En este sentido, Anna señala que si al cachorro se le grita, «es posible que se lo tome como un juego y que repita la acción». De igual manera, cuando muerden los pies, «si lo apartas con el zapato, empezará a jugar». ¿Solución? «Iniciar otro entretenimiento distinto, ya sea con una pelota, una cuerda o una bola de papel con el objetivo de desviar la atención».  

Todos a una
El animal debe recibir siempre las mismas órdenes. Si unas veces se le permiten unas acciones y otras no, esto puede provocar frustración.

Prohibido pasar
Es decisión del propietario decidir en qué estancias de la casa deja entrar al animal. «Está bien poner unos límites, siempre que se puedan establecer unos acuerdos y si el perro tiene sus necesidades cubiertas en unas zonas determinadas, no tiene por qué acceder a otras». Así, una de las recomendaciones es cerrar aquellas puertas que le están vetadas o colocar una barrera física.

Foto: Alba Mariné

Hora de comer
Para evitar que pida alimentos en la mesa, Jovells sugiere hacer coincidir las comidas humanas con las caninas. Eso sí, cada uno las suyas. «Y, sobre todo, que cuando pida, no se le dé nunca». En el caso de que gruñan si se les toca mientras comen, quiere decir que «aquel plato tiene un valor elevadísimo para él. La gracia está en quitarle esta importancia. Una manera sería dejarle el pienso a libre disposición, de tal forma que siempre lo tenga él». Otra es, poco a poco, habituarlo a la presencia del dueño. «Tocarlo mientras come y apartarse. Para que entienda que no le quitarán la ración. Que se dé cuenta de que no tiene que defender aquel recurso».

A dormir
Mejor descansar cada uno en su cama porque juntos es síntoma de dependencia o denota que se trata de un animal inseguro. «Normalmente un perro que duerme con su dueño, también le persigue por toda la casa». Deben aprender que si se quedan solos no corren peligro.

Ya creciditos
La educación, mejor de pequeños, siempre que sea factible. Aunque de mayorcitos también es posible «a pesar de que llevan un aprendizaje muy fuerte detrás. Se puede revertir, pero siempre costará un poco más».

Hábiles y ágiles
Los gatos, otro mundo

Aunque diferentes, los gatos también plantan cara. Además, son muy ágiles, por lo que con un bote se pueden llevar la comida de la mesa. Si lo consiguen una vez, repetirán. Lejos de perseguirles, ya que se lo tomarán a juego, se debe aplicar la misma estrategia que con los perros. Es decir, ponerles de comer en el mismo momento en que lo hacen los humanos. «Incluso al principio puede ser útil cerrar la sala donde nosotros estamos comiendo», manifiesta Anna Jovells. En cuanto a las horas de sueño, aunque duerman con el propietario «normalmente no se vuelven tan dependientes. No sufren problemas de ansiedad por separación. Van mucho más a la suya».

Más información: AniCura Vetamic Clínica Veterinària. Con centro en Cambrils, en el Polígon Belianes y en Miami. web: www.vetamic. com; @anicura_vetamic (instagram) y facebook.

El rincón del adoptante

GAIA
Asociación Grup Acollides i Adopcions d’Animals Tarragona

Las casas de acogida son la piedra angular de nuestro proyecto. Son ellas quienes se ocupan del animal con la ayuda de la Asociación hasta que encontramos los adoptantes.

Instagram: @gaia_tgn

Facebook: facebook.com/GAIA.Tarragona/

Web: web: www.gaiatgn.com

Nui. 6 años. Hembra

Esta superviviente rondaba por una urbanización durante varios años. Nos llegó el caso y no dudamos en ayudarla. Llegó embarazada y solo un bebé sobrevivió, al cual ya lo adoptaron. ¿Te gustaría ser tú su compañero adoptivo? Contacta con nosotros para saber más de ella. 

Dixie y Land. 2 años. M. y H.

Estos dos hermanos llevan demasiado tiempo buscando un hogar fijo. Fueron subidos a biberón. Son confiados y buenos. Sería genial una acogida conjunta, Dixie es cariñoso y Land es la tímida y se respalda en él. Ya son 2 años juntos, por eso mejor no separarlos.

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