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Ficción turística

Altafulla está en un mapa de lugares de series, películas y novelas con interés para los visitantes culturales. Fue escenario del rodaje de 'Punta Escarlata'

Javier Díaz

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De izquierda a derecha, Fernando Cayo, Antonio Hortelano y Carles Francino, en una escenda de ‘Punta Escarlata’ en Altafulla. Foto: telecinco

De izquierda a derecha, Fernando Cayo, Antonio Hortelano y Carles Francino, en una escenda de ‘Punta Escarlata’ en Altafulla. Foto: telecinco

El confinamiento disparó el consumo de series y películas a través de plataformas digitales hasta las 45,6 horas semanales, un 18% más que antes de la pandemia, según un estudio de las compañías de investigación de mercado Nielsen y Dynata. La pandemia nos ha sentado (aún más) delante del televisor y nos ha enganchado a escenas ficticias rodadas en ciudades y pueblos existentes. La plataforma de reserva de actividades en destino Musement ha elaborado un mapa con 35 lugares de España donde se desarrollan tramas cinematográficas, seriéfilas y literarias. Altafulla, escenario de la serie Punta Escarlata, está incluido en este recorrido. Y es que cultura y turismo van cada vez más de la mano: en 2019, ochenta millones de turistas eligieron su destino basándose en películas de cine y series de televisión y hasta Fitur cuenta con un espacio para este segmento.

Para los seguidores de Juego de Tronos son visita obligada el Real Alcázar de Sevilla, cuyos jardines dieron vida al Reino de Dorne; la plaza de toros de Osuna (Sevilla), que se convirtió en la Fosa de Daznak de Meeren; y el castillo de Santa Florentina de Canet de Mar, transformada en Colina Cuerno, el asentamiento de la Casa Tarly. Los fans de las comedias El pueblo, Doctor Mateo o La que se avecina pueden conocer los pueblos ficticios de San Martín de Sella, Peñafría y Villazarcillo, pues sí existen… aunque con otros nombres: la mayoría de las escenas fueron grabadas en Lastres (Asturias), Valdelavilla (Soria) y Carranque (Toledo), respectivamente.

El drama es de los géneros que más adeptos tiene en España, como demuestran los éxitos de audiencia de Gran Hotel, Vivir sin Permiso y Gran Reserva. Los espectadores que quieran revivir las andanzas de Adriana Ozores, Amaia Salamanca y Yon González en Gran Hotel, pueden acercarse a Bárcena Mayor (Cantabria) o Patones de Arriba (Comunidad de Madrid), lugares en los que se recreó el pueblo ficticio de Cantaloa. Los que se quedaron pegados al televisor con la lucha de poder del clan de Nemo Bandeira y quieran visitar Oeste, tienen que ir a la comarca de O Salnés, y en especial a la Isla de Arosa.

Los seguidores de Gran Reserva pueden aprovechar su escapada a Briones, el pueblo riojano que dio vida a Lasiesta, para disfrutar de una experiencia enoturística mientras siguen los pasos de las tres familias de bodegueros protagonistas de la trama.

Los fans de las series de suspense e intriga, quizás sueñen con visitar Novariz (El desorden que dejas), Campoamargo (Mar de plástico) y Monteperdido (La caza, Monteperdido). O Altafulla. En esta localidad tarraconense se grabaron, durante cuatro meses, buena parte de las escenas exteriores para recrear el pueblo ficticio de Punta Escarlata, miniserie que se emitió en Telecinco entre julio y septiembre de 2011. Su argumento gira en torno a Bosco Ruiz (Carles Francino) y Max Vila (Antonio Hortelano), dos jóvenes policías a quienes les asignan la misión de esclarecer un crimen ocurrido ocho años atrás en un pequeño pueblo de la costa. Allí se encontrarán con que las cosas no son realmente lo que parecen. A medida que avanzan en sus pesquisas tienen lugar una serie de nuevos e inquietantes asesinatos que podrían estar relacionados con el caso. También conocerán a Carla (Kira Miró), una audaz y atractiva guardia civil, y a Eva (Elena Ballesteros), la dueña del camping en el que se alojan.

El paseo marítimo y la playa de Altafulla son perfectamente reconocibles en Punta Escarlata. «Durante un mes, en la primavera de 2009, tuvimos a Juanito, nuestro localizador, viajando y durmiendo en hostales desde Murcia a Catalunya. Visitó pueblo por pueblo en busca de un lugar con un camping y un bosque pegados a la playa, con un elemento significativo que lo hiciera llamarse Punta Escarlata. Ya estaba desesperado, sin tener esperanza real de encontrarlo, cuando llegó a Altafulla. Tarragona era el tope de lejos marcado por nuestro director de producción, teniendo en cuenta que hay estación de Ave que te deja desde Madrid en pocas horas», explica su director, Pablo Barrera, en un blog sobre esta producción.

«Cuando terminó su trasiego –añade- nos llamó, volvió a bajar hasta el sur, y nos encontramos en Valencia para repetir con él el viaje, pero solo parando en los pueblos que más le gustaron. Fueron varios días divertidos pero tensos, pues yo no acababa de ver ningún sitio que cumpliera con lo que habíamos imaginado en guion. El listillo de Juanito había programado enseñarnos Altafulla en último lugar, de una forma un tanto teatral, para dejar lo mejor para el final».

Altafulla, dice Barrera, «tenía todo lo que necesitábamos y más": «Esas ruinas en la playa donde Rudy y Jero hacen sus trapicheos, esa entrada al bosque desde la playa, y sobre todo, el camping pegado y la presencia enorme del castillo dominándolo todo... Para comprender la historia es esencial que esos espacios sean fácilmente identificables. Luego ya podíamos rodar el interior del camping, la plaza del pueblo o lo profundo del bosque en otros lugares en la Comunidad de Madrid, y el montaje hizo el resto».

El apunte

"Nos proporciona como destino"

El alcalde de Altafulla, Jordi Molinera, destaca que ser escenario principal de un rodaje «nos promociona como destino turístico y, al mismo tiempo, revierte directamente en la población con consumo en el comercio y la restauración locales, así como el alquiler de espacios públicos y privados».

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