La vida después del ISIS, tras la cámara de Alba Sotorra

Documental. La reusense aborda la repatriación de las mujeres occidentales que se unieron al Estado Islámico

Sílvia Fornós

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La cineasta rodó en el campamento de al-Roj, al noreste de Siria. FOTO: CEDIDA

La cineasta rodó en el campamento de al-Roj, al noreste de Siria. FOTO: CEDIDA

La cineasta y productora reusense Alba Sotorra vuelve a las salas de cine con una película que aborda, con un acceso exclusivo y sin precedentes, el conflicto alrededor de la repatriación de las mujeres occidentales de Estado Islámico retenidas en campos de detención en el noreste de Siria, como el campamento de al-Roj. El retorno: la vida después del ISIS es la historia de un grupo de mujeres occidentales atrapadas por su pasado que claman por la oportunidad de reconstruir sus vidas en su hogar. 

«El documental El retorno: la vida después del ISIS surge a raíz de un proyecto anterior, Comandante Arian (2018), por el cual estuve en el frente de guerra con un batallón de guerrilleras kurdas que combatían contra el Estado Islámico (ISIS)», explica la directora de cine. La experiencia, reconoce, «me generó muchas preguntas: el porqué de tanta violencia; cómo podía un grupo como el ISIS, con un discurso de violencia tan extremo, seducir a miles de jóvenes en todo el mundo y, sobre todo, cómo algunas mujeres podían sentirse atraídas por este discurso». De este modo, en un esfuerzo por comprender los matices de una situación compleja, la cineasta reusense decidió documentar las historias de Shamima, Hoda, Hafida, Ouidet, Nawal y Kimberly, revelando por qué se sintieron atraídas por el ISIS, los horrores que vivieron bajo su régimen, sus miedos y sus esperanzas para el futuro. «Me doy cuenta de que la realidad es mucho más compleja de lo que parece y que, a veces, no hay respuestas sencillas a preguntas que pueden parecer simples», afirma Alba Sotorra, quien añade que «las razones que las empujaron a unirse al Estado Islámico son complejas y dependen, en cada caso, del contexto y de factores individuales, ya que la historia de cada una de ellas es diferente». 

Durante todo el mes de octubre se han programado proyecciones en el marco de la iniciativa el ‘Documental del Mes’. En la provincia, las presenciales son en:

  • Tortosa: mañana domingo, 17 de octubre, a las 19 horas en el Teatre Auditori Felip Pedrell.
  • Reus: el 21 de octubre a las 19 horas en el Centre de la Imatge Mas Iglesias.

Las sesiones en línea son en:

  • Calafell: Del 19 de octubre al 2 de noviembre en el Celler de Cal Bolavà. Para tener acceso hay que rellenar un formulario en la web calafell.cat, para recibir el enlace y el código para acceder.
  • Tarragona: Hasta el 29 de octubre se puede visualizar gratuitamente con el carné de la biblioteca. Versión original subtitulada. Es necesario rellenar un formulario para recibir el enlace al documental y la contraseña de acceso. 

En este sentido, «las razones que incitan a una mujer a unirse a un grupo como el ISIS distan mucho de las motivaciones de los hombres», afirma Alba Sotorra, quien describe que «la propaganda dirigida a los hombres estaba canalizada hacia la idea del héroe y la lucha violenta contra el invasor, pero en el caso de las mujeres estaba centrada en formar parte de una comunidad musulmana familiar y unida, y de poder ejercer y educar a sus hijos libremente en el Islam». 

Un momento del rodaje del documental. FOTO: CEDIDA

Por ello, sigue explicando la cineasta reusense, «desde que iniciamos el rodaje, tardé un año en entrevistarlas porque sentía que ni ellas ni yo estábamos preparadas, es decir, fue necesario que pasase el tiempo, para conocernos, y poder hablar libremente, honestamente y desde el corazón, sin que se interpusiese ningún muro de desconfianza y miedo». 

El documental El retorno: la vida después del ISIS, dice la productora, «abre la puerta a escucharlas, algo que no se ha hecho desde los medios de comunicación, ya que los que han viajado a la zona les han preguntado desde la confrontación y la respuesta de estas mujeres ha sido una defensa, es decir, no les hicieron las preguntas adecuadas para saber qué pensaban y qué sentían». 

«La realidad es mucho más compleja de lo que parece y, a veces, no hay respuestas sencillas a preguntas que pueden parecer simples»

De esta manera, una vez que Alba Sotorra conoce cada una de las historias asegura que «los prejuicios iniciales desaparecen». «Cuando pasas muchas horas con otra persona, te das cuenta de que la imagen que te habías formado estaba sesgada por aquello que habías escuchado o leído», afirma la cineasta y reconoce que «la ignorancia te invade de prejuicios, pero con el conocimiento esta imagen abstracta se convierte en una imagen de carne y hueso».

Matices
La directora se esfuerza en comprender los matices de una situación compleja y delicada. «La palabra terrorista es complicada de utilizar, porque terrorista es quien aterroriza y estas mujeres no han aterrorizado a nadie y no han utilizado la violencia, sino que han formado parte de un grupo radical violento y, en muchos casos, han sido manipuladas, en tanto que han sido víctimas del tráfico de personas porque este grupo violento las necesitaba para poder tener hijos con los combatientes», afirma.

Shamima Begum durante un momento de su testimonio. FOTO: CEDIDA

Redención y diálogo
¿El arrepentimiento sincero merece una segunda oportunidad? Es una de las cuestiones que plantea la directora de cine en el documental El retorno: la vida después del ISIS. «Muchas de estas mujeres se dan cuenta, en el mismo momento en el que llegan a Siria, y son encerradas, de que han perdido la libertad, ya que les dicen que solo podrán salir de esta prisión si se casan», explica Alba Sotorra, quien añade que «también toman la decisión de querer regresar a sus hogares, cuando son madres, ya que la maternidad cambia su perspectiva, en medio de una zona de guerra y de peligro de muerte». 

«Si mantenemos los discursos del odio, alimentamos la violencia»

Es en este punto en el que, dice la productora reusense, «cuando estas mujeres se dan cuenta de la gravedad de la decisión que han tomado, inician un ejercicio mental y emocional de arrepentimiento por haber formado parte de este grupo violento, se sienten culpables porque se dan cuenta de la gravedad de los crímenes del ISIS y de que ellas formaban parte de este grupo y que, por lo tanto, son cómplices».
Así, «la redención llegará cuando, por fin, puedan ser aceptadas de regreso a sus hogares y puedan ayudar a prevenir que jóvenes vulnerables, como fueron ellas, puedan ser manipuladas por el ISIS», explica Alba Sotorra, quien añade que «también entienden que no será fácil para sus vecinos, comunidades o familias volverlas a aceptar, por lo que deberán hacer un gran esfuerzo para demostrar que se arrepienten de haberse unido al ISIS». 

En cuanto a cómo encaja el perdón, Alba Sotorra dice que «frente a una crisis violenta la única salida a la violencia es el perdón, las segundas oportunidades, ponerse en la piel del otro para seguir caminando. Si mantenemos los discursos del odio lo que hacemos es alimentar la violencia». Por ello, la cineasta clama porque «todos debemos hacer un esfuerzo para darles una segunda oportunidad. De aquí la necesidad, por ambas partes, de abrir puertas al diálogo, ya que con odio no podemos seguir viviendo». 

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