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Lecturas veraniegas

Sugerencias. Los libros son los mejores compañeros de viaje. Los hay de todos los géneros y para todos los gustos.

Gloria Aznar

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Foto: Getty Images

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Los libros también viajan en las maletas ya sea en formato papel o digital. Son los compañeros ideales para pasar la canícula y desconectar. Los hay de todos los géneros y para todos los públicos. En estas páginas sugerimos algunos títulos para empezar a tirar del hilo mientras las editoriales preparan el desembarco en septiembre cargadas de novedades.

El país dels altres, de Leïla Slimani, es el Premi Llibreter 2021 de Altres Literatures. En catalán y castellano (Angle/Cabaret Voltaire), es la historia de Mathilde, una alsaciana que se establece en 1944 junto a su marido en Meknés, Marruecos. Allí padecerá la desconfianza que inspira como extranjera y la falta de recursos económicos. Las mujeres viven en el país de los hombres y deben luchar por su emancipación.

En poesía catalana, La part del foc (Viena Edicions) de Pol Guasch, es una reescritura del libro homónimo de Maurice Blanchot en clave amorosa y, al mismo tiempo, el cierre del díptico que el tarraconense abrió con Tanta gana. Se erige como un diálogo, una contestación y una fusión con Blanchot en otra lengua, con otra forma y desde otro tiempo. La part del foc recibió el premio López Picó 2020.

En novela negra, el referente Andreu Martín publica con Alrevés en catalán y castellano Vais a decir que estoy loco. En ella, Francesc Ascàs, un extravagante joven que oye voces y dice cosas raras es acusado del homicidio de su vecina. Sin embargo, el lector jugará un papel relevante, ya que deberá descubrir quién realmente delira y quién no, quién dice la verdad y quién miente.

Los amantes del género romántico ya tienen disponible la segunda entrega de la serie Roma, de la cambrilense Susana Rubio. En Ciao bonita (Montena), los protagonistas son Marina y Lucca que, sin saberlo, siguen unidos por un hilo invisible a sus ojos. Marina es muy independiente y tiene claro que no quiere pareja. Lucca, por su parte, es un alma libre y la música es su prioridad. Los dos decidieron no seguir juntos, pero el destino les aguarda algunas sorpresas.

Vladivostok, de Lluís Oliván, es una de las apuestas de Edicions del Periscopi. En ella Tomàs, un viejo viudo cascarrabias, se rebelará contra el orden social establecido para su edad y demostrará que la vida está llena de vitalidad hasta el último momento. Además, sin haberlo previsto, se redimirá en un final difícil de olvidar. Una novela en la que las relaciones humanas o la ausencia de ellas están muy presentes.

En Els morts riallers (Amsterdam), Ferran Sáez hace un atrevido retrato de la últimamente denostada Transición. Políticos y empresarios del pasado sienten la necesidad de maquillar sus actos y reescribir su historia para adaptarla a los nuevos tiempos en una  trama que expone sin ambages aspectos que hoy en día están más presentes que nunca.

Por su parte, Saber estar, de Berta Jardí (Univers Llibres), es un paseo por la Barcelona de hoy y la de ayer. La señora Mascort, una burguesa del Eixample, reflexiona sobre su realidad y su mundo, ese que ya no existe. Los turistas, los hijos y una fachada de hipocresía llevarán al lector hasta un cruel secreto, al tiempo que lo descubre la propia protagonista.

Y El verano de mi madre, de Ulrich Woelk (Maeva), transita por 1969 en Colonia con las manifestaciones contra la guerra del Vietnam, el triunfo tecnológico, el hombre en la Luna y las demandas femeninas de igualdad y liberación. En medio de todo ello, los inescrutables asuntos del amor.

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