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Los libros son para el verano

Selección personal de libros para un agosto de vacaciones

Aloma Rodríguez

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Los libros son para el verano

Los libros son para el verano

El libro del verano

El libro del verano es una novela que no es un verano sino todos los veranos –que además tiene una interpretación más laxa que la estacional, empieza en abril y termina casi en octubre– que pasan juntas Sophia y su abuela, las dos protagonistas de este libro curioso, emocionante e impredecible. 

La novela comienza con una transgresión: la niña y su abuela han ido al agua, cosa que no deben hacer. La abuela ha perdido la dentadura y la niña le pregunta cuándo se va a morir y la abuela le responde: “Pronto. Pero no es asunto tuyo”. 

La relación entre la abuela y la nieta no responde a lo que acostumbramos a leer en la ficción: no hay condescendencia ni sobreprotección, el hecho de que estén en dos extremos de la vida, una comenzando el camino y la otra llegando al final y consciente de eso, las iguala de un modo extraño. 

“Las dos hacían trampas con idéntica desvergüenza, y las veladas en que tenían partida terminaban siempre con una riña”, escribe el narrador. Hay un detalle importante: la madre de Sophia ha muerto. 

En esta novela que concentra todos los veranos la abuela y su nieta no hay trama, más bien una serie de aventuras, a veces suceden de verdad, a veces se dan solo en la imaginación de las dos protagonistas. Las historias son importantes y eso y la relación con la naturaleza, con la isla, es el centro de este libro. Un poco como quien no quiere la cosa, la abuela va rebelando algunas lecciones, aunque no siempre las enuncia. Sí advierte a la niña que “todo el mundo tiene derecho a cometer sus propios errores”; a propósito de la muerte piensa “que es una pena no poder entablar una conversación inteligente sobre ese asunto”. Trata de explicarle a su nieta en qué consiste envejecer, es decir, intenta explicarle el paso del tiempo: “Quiero decir que las cosas encogen y se alejan deslizándose, y lo que antes era la mar de divertido ya no tiene ninguna importancia y parece muy poca cosa. Es una injusticia, en cierto modo. Ya podrían habernos avisado”. Es un libro que rehúye de lo fácil, del sentimentalismo y del que uno no sale igual que entró. 

El libro del verano
El libro del verano

Arena 

Con Arena, Miguel Ángel Oeste (Tusquets) ha escrito una novela de realismo sucio que transcurre en unos días de verano en Málaga, en 1992, en la euforia de que España alcanzaba por fin la modernidad en la que ya vivían los países del entorno. Pero a Bruno, el protagonista y narrador, todo eso le da un poco igual porque sus problemas y su vida le quedan grandes y no tiene demasiado tiempo para pensar en eso. Vive en la periferia peninsular y sus circunstancias vitales lo convierten en un extraño, alguien que no está a gusto en su cuerpo y que no tiene muy claro quién es. No es una novela sobre un verano tórrido en la playa con sexo, alcohol, drogas y sudor; auqnue todo eso está. Cuenta una historia terrible, de un personaje roto, sin asideros familiares y que le ha sucedido lo peor que le puede pasar a alguien: una infancia rota.

Arena
Arena

Libros de piscina
 
Hay libros cuyo tamaño los hace ideales para una tarde de piscina o una mañana de playa; hay quien prefiere novelas largas, de momento lanzo aquí algunos títulos que se leen rápido pero cuya compañía dura mucho más que el bronceado. 

En Tercera persona (Periférica) la escritora y cineasta francesa Valérie Mréjen aplica su mirada extraña y aguda a la maternidad. Se fija en detalles que van desde el embarazado hasta que la niña tiene ya unos años, habla, repite “no” y se convierte en espejo de los padres, pero el eje es el trayecto del hospital a la casa en un taxi, porque después de ese trayecto empieza una nueva vida.

Tercera persona
Tercera persona

 
La escritora inglesa Zadie Smith escribió unos ensayos durante el confinamiento que reunió en Contemplaciones (Salamandra), que pueden servir como aperitivo de Con total libertad (Salamandra), el libro de ensayos, este sí más largo y ambicioso y en el que aborda el arte, la música, la literatura, el cine y también el Brexit. 

Contemplaciones
Contemplaciones

La editorial Periférica tradujo dos libros de Walter Benjamin: Infancia berlinesa hacia 1900 y Calle de sentido único; dos libros complementarios, emocionantes y que funcionan como díptico porque los dos sirven como ejemplo del escritor que era Benjamin: de apariencia impresionista, pero consciente de que casi todo es algo más, adquiere un peso diferente cuando nos detenemos a mirarlo o a pensarlo; son libros de capítulos breves, en general, y no hay trama ni argumento. 

Infancia berlinesa hacia 1900
Infancia berlinesa hacia 1900

Otro libro breve y emocionante es Flaubert for ever, en la colección Micra de Minúscula. Este texto, en su versión original, precede a una selección de las páginas favoritas del autor de Madame Bovary según la escritora francesa Marie-Hélène Lafon. Es un retrato pop, documentadísimo y condensado con elegancia y brillantez del escritor de cuyo nacimiento se cumplirán 200 años en diciembre. 

Flaubert for ever
Flaubert for ever

No hay verano sin libro de Natalia Ginzburg y este curso Acantilado ha publicado una colección de relatos, Domingo, donde hay relatos pero también algún ensayo autobiográfico clásico de Ginzburg, como “La casa”, donde cuenta las aventuras de ella y su marido para elegir una casa que les gustara a los dos. 

Lecturas aspiracionales del verano 

Para el mes de agosto me reservo algunos libros, no muchos pero sí enjundiosos: 
Valle inquietante, de Anne Wiener (Libros del Asteroide), el libro sobre Silicon Valley y la cultura del trabajo como autoexplotación.

Valle inquietante
Valle inquietante

El fuego de la libertad, el refugio de la filosofía en tiempos sombríos (1933- 1943), de Wolfram Eilenberger (Taurus), que recupera y estudia la figura y las obras de Simone Weil, Hannah Arendt, Simone de Beauvoir y Ayn Rand. 

El refugio de la libertad
El refugio de la libertad

Me he traído también Escenas de una vida: matrimonio, amigos, escritura, una selección de los diarios de Virginia Woolf a cargo de Gonzalo Torné (Clave intelectual). 

Me acerco a las vacaciones con un libro de cuentos crudos y rotundos, Madres, avisad a vuestras hijas, de Bonnie Jo Campbell (S). 

El refugio de la libertad
Madres, avisad a vuestras hijas

Septiembre está a la vuelta de la esquina.

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