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Marwán: «Vivimos en la grandísima era de la superficialidad»

El cantautor y poeta publica 'Una mujer en la garganta', una mezcla de amor y desamor, así como denuncia social. Versos cortantes contra la crítica, los poetas intransigentes o las relaciones de quita y pon.

Gloria Aznar

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El cantautor y poeta Marwán.

El cantautor y poeta Marwán.

Con inquietudes poéticas desde muy joven, Marwán empezó a componer a muy temprana edad. Desde sus comienzos ha llenado las salas con su música, tanto en España como en Latinoamérica y a lo largo de su trayectoria ha colaborado con artistas como Jorge Drexler, Rozalén, Ismael Serrano, Iván Ferreiro o Pedro Guerra. Como escritor, en 2011 autopublicó su primer libro de poemas La triste historia de tu cuerpo sobre el mío, editado posteriormente por Planeta. También es autor de los poemarios Todos mis futuros son contigo y Los amores imparables. Ahora Marwán llega con Una mujer en la garganta (Editorial Planeta), poemario que mezcla amor y desamor así como afilada crítica social. Versos cortantes contra la crítica, los poetas intransigentes o las relaciones de quita y pon y a favor de las nuevas generaciones. web: marwanweb.com; Instagram: marwanoficial; YouTube: Marwán; Facebook: MARWANoficial

Veo mucho desamor en este poemario.
Qué va. No es nada. Normalmente mis libros tienen muchos más poemas de amor y desamor que este. 

¿El desamor es el caballo de Troya?
Lo que sucede es que cuando uno está enamorado normalmente no escribe muchos poemas o no crea mucho. Porque uno está feliz. Y es cuando está triste cuando escribe. Yo creo que por eso existen más poemas de desamor y más obras tristes. En algunas ocasiones un poema no es más que una persona agarrando la vida por las solapas, pidiéndole una explicación. Y eso muchas veces son los poemas del desamor. En cualquier caso, creo que en el arte es más fotogénica la tristeza que la alegría.



¿Le han dicho alguna vez lo que tiene que escribir o cómo tiene que hacerlo?
Lo que he recibido junto con muchos compañeros en muchas ocasiones son muchas críticas por parte de poetas más académicos o que no nos consideraban poetas. O nos han puesto a caldo en los periódicos y me apetecía servir mi venganza, soltar algunos mamporros poéticos en el libro.

Cuando el país de la poesía se llena de legisladores que dicen cómo has de escribir para ser un poeta aceptable, solo queda una salida: ser un apátrida (poema 'El apátrida').

¿Hay mucha vanidad entre ellos?
Hay de todo. Conozco a muchísimos poetas que son maravillosos y luego hay otros en los que he visto esa vanidad. Las dos cosas.

¿No le parece justa la meritocracia?
La meritocracia de la que habla la gente a veces, no. Si todas las personas partieran con las mismas posibilidades económicas y las mismas posibilidades de acceder a los mismos cursos, a los mismos másters, a los mismos contactos, pues podríamos hablar de meritocracia. Pero mientras haya desigualdad, la meritocracia no existe.

Madurar tiene mucho más que ver con desaprender que con aprender. Toda madurez es una vuelta a la esencia (poema 'Esencia').

Defiende a los jóvenes. ¿Son los grandes olvidados de la pandemia?
Me apetecía escribir esa bronca generacional, que es el poema Covid-19. Porque todas las generaciones cuando vamos creciendo les vamos diciendo a los jóvenes que no han sufrido nada, que no saben nada, etc. Yo creo que los jóvenes de la actualidad, a pesar de no haber pasado una dictadura y a pesar de no haber vivido una guerra como las generaciones anteriores, no pueden tener grandes expectativas con respecto a la situación laboral o a poder emanciparse en España. El mercado laboral para los jóvenes está en una situación terrible. Y el precio de los alquileres, muchas veces es más del 100% de lo que cobra un joven. Es bastante poco halagüeña la situación para ellos.

Tanta gente con talento sin contactos/Tanta gente con contactos sin talento. (poema 'Meritocracia').

Es responsabilidad nuestra.
No sé si implica una parte de responsabilidad de los ciudadanos. También es parte de responsabilidad de los políticos que no establecen leyes que garanticen el acceso a los derechos básicos. Este sistema neoliberal lo devora todo y se lleva también por delante las buenas intenciones.

¿Somos un envoltorio de usar y tirar?
Hay una teoría de Zygmunt Bauman, un ideólogo, filósofo polaco-británico, que nos dejó hace unos años, que era muy interesante, que hablaba sobre el amor líquido, sobre las relaciones amorosas, cómo el amor y las relaciones se habían vuelto líquidas, habían perdido su solidez. Y lo que yo venía a decir, básicamente, es que el comportamiento consumista, compulsivo, que prevalece en nuestra sociedad actualmente, también se ha extendido a las relaciones amorosas y hay muchas relaciones de quita y pon y mucho consumo de parejas. Es algo que si te fijas bien, en muchos casos sí se cumple.

Se refiere a Tinder como el comercio de la carne, al igual que el pescado en la lonja.
Tal cual.

Marwán.

¿En 'Pareja en el aeropuerto' habla del interior?
Es contra la superficialidad, principalmente. Lo cierto es que vivimos en la grandísima era de la superficialidad, sobre todo por los anuncios, por las redes y por un modelo de vida que nos quieren vender los medios o las grandes marcas. Simplemente quería dejar claro que la felicidad está al alcance de la mano y no tiene quizás tanto que ver con la percepción como con otros aspectos que son mucho menos superficiales y mucho más profundos.

En Tinder veo carne a muy buen precio/lo lógico, encontrarla en mal estado/¿Poner reclamación? No seas necio/¿Quién coño encuentra amor en un mercado? (Poema 'Tinder').

¿A qué se refiere cuando dice que en todas las fotos de su infancia salía movido?
Era un niño con un nivel de agitación interior muy grande y siempre tuve la sensación de no pertenecer a este mundo o de no encontrar un encaje en este mundo, como si siempre saliera movido en las fotos, como si todo fuera raro y no pudiera encajar. 

¿Como si estuviera en un túnel, como los poetas?
Todo poeta es una persona que en muchos momentos, debido a su sensibilidad, ha vivido dentro de un túnel. El poeta nunca ha sido esa persona al que todo le salía bien en el instituto. Muchas veces los poetas han sido chicos raros o, sobre todo, personas que no han tenido una gran relación con sus emociones ni consigo mismos, sino que las han vivido con una cierta sensación de hostilidad.

Ser fiel a uno mismo conlleva traicionar a todos los que te querían por ser como eras cuando no eras del todo tú (poema 'Fidelidad').

Hasta que encuentran el cauce de expresarse...
Poder expresarte por ahí sí que es verdad que alivia un poco, pero los fantasmas no se acaban por hacer una canción.

¿Ha domado a sus demonios?
Los años de terapia y la madurez te van dando otra perspectiva. Y poco a poco se van domando, pero aún aparecen de vez en cuando.

Nadie mata a sus demonios. Hay que aprender a domarlos (poema 'El domador').

¿Ha madurado o ha desaprendido?
Estoy en ello, como todo el mundo. Toda madurez consiste en volver a lo más sencillo, en quitarnos complicaciones, en quitarnos capas, en quitarnos traumas, en quitarnos resortes emocionales, en salir de los raíles por los que transitamos y volver a caminos más sencillos y más amorosos. Más considerados con nosotros mismos.

¿No cree que esto lo podríamos hacer desde un principio?
Lo cierto es que sí, pero no recibimos educación emocional en el colegio, como deberíamos recibir. A mí me parece que es la asignatura más importante. La cantidad de traumas de los que se librarían muchos niños y muchos adolescentes si tuviéramos mayor educación emocional. Pero también la cantidad de poemas que nos perderíamos. Que es muy importante, el arte nos hace muy felices.

Como poeta, ¿vive en un duelo perpetuo?
No. Con los años el oficio sí que me ha permitido distanciarme mucho de los momentos malos que he podido vivir hace muchos años. No todo de lo que habla el libro son cosas que me han pasado ahora. Muchas me han pasado hace muchísimos años y otras son cosas que he visto fuera. Algunas también las he imaginado. Y muchas son propias, evidentemente, actuales. Con el tiempo se tiene la capacidad de meterse en emociones del pasado, se pueden ver de un modo mucho más maduro y relatarlas incluso más fiel o más profundamente todavía.

En la era del residuo los amantes son solo el envoltorio/se termina la pasión y vamos al cubo amarillo/Todo son amores de usar y tirar/los seres humanos son los productos sobrantes/el alma es mercancía (poema 'El amor en la era del cambio climático').

¿Su pasado está muy afilado?
El pasado, en muchas ocasiones, sigue siendo un objeto cortante. Por ejemplo, el arrepentimiento o la culpa siguen ahí presentes. Depende del tipo de pasado del que hablemos.

Antes ha hablado de los críticos. ¿Se lee las críticas?
Generalmente no, pero si directamente te etiquetan y te mandan cualquier cosa, sí que las leo.

¿Cómo lo digiere?
Pues a veces me da exactamente igual y otras, si son varias seguidas, me emponzoño un poco y me quedo envenenado.

Y hace un poema...
Si, a veces he contestado a gente, les he mandado a tomar por culo y me he quedado super a gusto. Es algo que tardé mucho tiempo en atreverme a hacer y creo que es muy sano también darse el permiso de defenderte cuando alguien te insulta o se está metiendo contigo directa y gratuitamente. Yo creo que el derecho a ofender debe existir, tampoco es que piense que la gente no deba decir nada, pero el derecho a ofender gratuitamente se lo pueden guardar. Lo considero así.

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