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Pilar Palomero triunfa en los Goya con ‘Las niñas’

La realizadora y cineasta tiene raíces en la Terra Alta. Su abuelo nació en Horta de Sant Joan, localidad donde todavía reside parte de su familia

EFE

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Pilar Palomero, en la pantalla, tras recibir el premio a ‘Mejor dirección novel’. FOTO: EFE

Pilar Palomero, en la pantalla, tras recibir el premio a ‘Mejor dirección novel’. FOTO: EFE

La zaragozana Pilar Palomero se llevó anoche el Goya a la mejor dirección novel por Las niñas, una historia de pérdida de inocencia ambientada en la Zaragoza de 1992. Palomero se impuso a los otros finalistas: Nuria Giménez Lorang, nominada por My mexican bretzel, David Pérez Sañudo, por Ane y Bernabé Rico por El inconveniente. La película, asimismo, al cierre de esta edición había conseguido también los Goya a mejor fotografía y guion original. 

Acompañada por el equipo de la película que recibió el premio entre saltos de alegría, Palomero en un agradecimiento telemático se lo dedicó brevemente a sus padres y familia. La cineasta y directora tiene raíces en la Terra Alta –su abuelo nació en Horta de Sant Joan-, donde todavía tiene parte de la familia. 

La película fue seleccionada en la pasada Berlinale, obtuvo el premio principal, la Biznaga de Oro, en el Festival de Málaga y el premio Forqué, de los productores, al mejor largometraje de ficción. Palomero recrea el mundo de su propia adolescencia en el filme, un viaje emocional a una España llena de contradicciones, entre la modernidad y el peso de la tradición.

La protagonista es Celia (Andrea Fandos), una niña de 11 años, que estudia en un colegio de monjas en Zaragoza y vive con su madre (Natalia de Molina) y que junto a Brisa, una nueva compañera recién llegada de Barcelona, transita hacia una nueva etapa en su vida. Graduada en la ECAM, la Escuela de Cine de Madrid, donde también ha sido profesora, Palomero ha dirigido por numerosos cortos antes de dar este salto al largo. 

Una alfombra atípica

La noche de ayer fue muy diferente a otras de los Premios Goya. Pese a ello, la alfombra roja no perdió brillo ni interés en una gala donde el negro triunfó y la elegancia resaltó por la sobriedad en los diseños. Las actrices apostaron, tanto en la alfombra roja que tuvo lugar en el Hotel Miramar de Málaga antes de la gala, como en las conexiones telemáticas, por vestidos de líneas rectas y depuradas, creaciones con las que celebrar la fiesta del cine español, pero conscientes de que la situación sanitaria no invita al exceso sin medida.

Antonio Banderas, el anfitrión y maestro de ceremonias de la gala, al celebrarse la 35 edición de los Premios Goya, en el Teatro del Soho CaixaBank de Málaga que él dirige, fue de los primeros en aparecer luciendo un esmoquin combinado con una sencilla camiseta negra. A su lado, deslumbrante, María Casado, presentadora también de la gala, apostó por un modelo negro de escote asimétrico, con un corsé drapeado en forma de corazón de microlentejuelas. 

El estilo de Belén Cuesta en la gala de los Goya siempre es de los más destacados. También en negro, ceñido a su silueta, la actriz vistió una creación de Carolina Herrena NY. Siempre elegante, Paz Vega apostó por un vestido de alta costura de Georges Hobeika, en negro con lentejuelas haciendo un juego de rombos y un discreto escote en pico. Mientras, Ángela Molina lució un Armani Privé en negro con destellos dorados y piedras incrustadas en el cuerpo, que complementó con unos pendientes de finales del siglo XIX, en oro, ónix y perlas de Bárcena.

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