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Presumir de sonrisa bajo el sol

El consumo de bebidas azucaradas, descuidar la higiene y la deshidratación, enemigos de la salud bucodental.

Sílvia Fornós

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Getty Images.

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Pasar más tiempo en la calle, comer fuera de casa y consumir más productos no saludables pueden poner en riesgo la salud bucodental durante el verano, propiciando el desarrollo de enfermedades e infecciones. 

En este sentido, el presidente del Consejo General de Dentistas, el doctor Óscar Castro Reino, recuerda que «en la cavidad oral conviven millones de bacterias, sin que esto signifique que sea sinónimo de patología. En condiciones habituales predominan las bacterias ‘amigas’ manteniendo bajo control a las bacterias que producen patologías. A este fenómeno se le llama simbiosis». En cambio, cuando ocurren determinadas circunstancias, como por ejemplo, el aumento de temperatura y la deshidratación, «este equilibrio se puede alterar, incrementándose las bacterias patógenas responsables de la caries, enfermedad periodontal y la halitosis».

«Para los deportes de contacto, el uso de protectores bucales previene gran parte de los problemas traumáticos».

Deshidratación    
Al detalle de las consecuencias de una deshidratación, el especialista comenta que «las altas temperaturas pueden originar deshidratación de las mucosas orales si no se tiene la precaución de rehidratarse continuamente tomando abundante agua. En una boca seca, con poca saliva, el equilibrio de la boca se altera, produciéndose un aumento de bacterias patógenas que pueden provocar caries, enfermedades periodontales o halitosis».  

Bacterias
En una boca seca, con poca saliva, el equilibrio de la boca se altera, produciéndose un aumento de bacterias patógenas.

El cloro
Asimismo, el especialista advierte de los efectos del cloro de las piscinas en los dientes. «Debido al pH, puede provocar alteración en el esmalte de los dientes, lo que se conoce con el nombre de erosión. Esto, sin embargo, es poco probable en los nadadores ocasionales, siendo más frecuente en los nadadores profesionales, cuando el tiempo en piscina es de 5-6 horas diarias», afirma el presidente del Consejo General de Dentistas. Por esta razón, detalla, «cuando se usa la piscina durante varias horas se recomienda un cepillado con pasta fluorada inmediatamente después de salir del agua. En los nadadores profesionales, además, se recomienda aplicaciones de flúor profesional con cierta periodicidad». 

«Las altas temperaturas pueden originar deshidratación de las mucosas orales».

Alimentos fríos
¿Qué tan dañinos resultan los alimentos fríos? «Los helados y los demás alimentos o bebidas frías no suponen ningún problema para la salud oral en condiciones normales», afirma el doctor Óscar Castro Reino, aunque reconoce que «es cierto que algunas personas que ya tenían problemas de sensibilidad dental pueden ver aumentado o disparado el dolor como consecuencia de estos estímulos fríos. Pero no son los helados los responsables de ello, lo que hacen es evidenciar el problema que ya existía previamente».

Se produce un pico de mayor prevalencia de fracturas dentales entre los 7 y 12 años, en verano.

Traumatismos
La mayor práctica de deportes y juegos al aire libre, el uso de bicicleta, los juegos acuáticos, etc. También aumentan el riesgo de traumatismos dentales en general, incluyendo las fracturas, durante la época estival. «Los datos indican que se produce un pico de mayor prevalencia de fracturas dentales entre los 7 y 12 años. Es muy importante que los padres acudan de inmediato a un dentista en caso de que el menor haya sufrido un traumatismo dental, aunque el diente no esté fracturado, porque pueden existir otros tipos de daños (por ejemplo, en la raíz del diente) que no se aprecian a simple vista», explica el presidente del Consejo General de Dentistas, mientras que recuerda que «para los deportes de contacto, y en determinadas circunstancias en la que la oclusión está alterada, el uso de protectores bucales previene gran parte de los problemas traumáticos».

«Debe evitarse la exposición excesiva solar recurriendo a la debida protección, incluyendo los labios».

Higiene
En aquellas circunstancias excepcionales en las que no se pueda realizar el cepillado apropiado después de la comida, el especialista indica que «determinadas medidas como enjuagarse bien con agua y masticar chicle sin azúcar durante unos 20 minutos, pueden ser de utilidad. Sin embargo, estas medidas deben de entenderse como excepcionales porque nunca sustituyen la eficacia de un adecuado cepillado con pasta fluorada». Por último, para mantener una buena salud bucodental en verano, y durante todo el año, el doctor Óscar Castro Reino aconseja «cepillarse bien los dientes con pasta fluorada durante 2 minutos, idealmente después de cada comida y como mínimo, por la mañana y por la noche. A esto hay que sumarle la higiene interdental diaria (por las noches) con hilo de seda o cepillo interdental», a lo que hay que añadir «mantener unos adecuados hábitos alimentarios, evitando el consumo excesivo de bebidas carbonatadas o de zumos envasados, no abusar de los helados, aumentar la ingesta de frutas y verduras e hidratarse». Asimismo, «debe evitarse la exposición solar excesiva recurriendo a la debida protección incluyendo los labios». Finalmente, el presidente del Consejo General de Dentistas, recalca que «es buen consejo hacerse una revisión bucodental a la vuelta de vacaciones, antes de iniciar nuestra actividad normal». 
 

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