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Un altavoz contra el olvido

‘Encara hi ha algú al bosc’, con la actriz Ariadna Gil, inaugura este miércoles el Festival Internacional de Teatre de Tarragona 

Sílvia Fornós

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Making of del documental y de las entrevistas a las supervivientes. Foto. ©Oriol Casanovas / Cultura i Conflicte

Making of del documental y de las entrevistas a las supervivientes. Foto. ©Oriol Casanovas / Cultura i Conflicte

Para Nevenka, Milica, Meliha, la guerra todavía no ha acabado. Después de 25 años, las heridas del conflicto de Bosnia siguen abiertas, ya que entre 25.000 y 50.000 niñas y mujeres fueron violadas como estrategia de limpieza étnica. Como altavoz de la lucha contra el olvido, la obra Encara hi ha algú al bosc inaugura este miércoles (21.30 horas) el Festival Internacional de Teatre de Tarragona (FITT), que hasta el 4 de septiembre celebrará una nueva edición «invitando al público a liberarse de estereotipos y prejuicios y escuchar voces que demasiadas veces han sido silenciadas. El FITT es un reflejo de diez años de cambios constantes». Encara hi ha algú al bosc es el resultado de un minucioso trabajo de investigación periodística –que también incluye un documental e instalación fotográfica– de Teresa Turiera-Puigbó y del equipo de Cultura y Conflicte

El FITT celebra una década de  «cambios constantes la sociedad y abraza y celebrar sus diversidades y complejidades».

Así, después de diversos viajes a Bosnia y Herzegovina, y de horas y horas de conversación con las supervivientes del conflicto, la obra –bajo la dirección de Joan Arqué y la dramaturgia de Anna Maria Ricart– da voz a su memoria y determinación, junto a la de los hijos e hijas nacidos de las violaciones. Todos claman que se haga justicia. Encima del escenario, Ariadna Gil, Montse Esteve, Òscar Muñoz, Magda Puig, Judit Farrés, Pep Pascual y Erol Ileri representan sus testimonios, a la vez que interpelan directamente al público a preguntarse qué estaban haciendo durante el verano de 1992, cuando Barcelona vivía la euforia de las Olimpiadas y a dos horas de avión se vivía la crueldad de la guerra. 

«Muchas personas conocimos el concepto de guerra a través de la pantalla, coincidiendo con la guerra de Bosnia». (Joan Arqué. Director)

«Muchas personas conocimos el concepto de guerra a través de la pantalla, coincidiendo con la guerra de Bosnia, como uno de los primeros conflictos televisados que pudimos ver y vivir. Me impactó muchísimo porque, en ese momento, en Catalunya se hablaba de las Olimpiadas», explica Joan Arqué, quien recuerda que por aquel entonces «en casa, teníamos la mala costumbre de comer mientras mirábamos la tele. Realmente, esta dicotomía de estar comiendo mientras veíamos la crueldad de la guerra, me quedó grabada en la memoria».

La actriz Ariadna Gil forma parte del reparto de la obra. Foto: ©Oriol Casanovas / Cultura i Conflicte

¿Y nosotros, dónde estábamos? «La intención de la obra es establecer un paralelismo entre el conflicto y lo que cada uno de nosotros hacíamos en 1992, ya que todos tenemos una historia que explicar; desde los periodistas que cubrían el conflicto, quienes participaban en las Olimpiadas, etc.», dice Joan Arqué. En esta línea, la dramaturga Anna Maria Ricart reconoce que «a veces no nos fijamos en aquello que sucede a nuestro alrededor y no actuamos. Una actitud que podemos aplicar hoy en día con los refugiados y la brutal crisis humanitaria del Mediterráneo».

«Buscan de una forma valiente, y nada fácil, que se haga justicia». (Ariadna Gil. Actriz) 

Silencio y miedo
La actriz Ariadna Gil se pone en la piel de Nevenka. «Todos los intérpretes comunicamos, desde el respeto, los testimonios de las supervivientes, tanto aquello que dijeron como lo que no, a cómo lo explicaron, cómo lo vivieron, sus silencios…», dice la intérprete, quien asegura que «los hechos son tan sobrecogedores que no hace falta poner demasiado dramatismo, sino que basta con comunicar su testimonio fielmente y desde el respeto». 

¿Para las supervivientes, cuándo acabará realmente la guerra? «Dos de las preguntas que hicimos a todas las mujeres que entrevistamos fueron cuándo empezó y acabó el conflicto. A la primera, cada una contestaba de forma distinta, pero todas sin excepción respondieron que la guerra no había terminado porque no han sido reconocidas como víctimas y la sensación que tienen es de injusticia total, ya que sus agresores no han sido condenados».

«A veces no nos fijamos en aquello que sucede a nuestro alrededor y no actuamos. Una actitud que la podemos aplicar hoy en día con los refugiados». (Anna Maria Ricart . Dramaturga)

Por ello, Encara hi ha algú al bosc, afirma el director, «es un altavoz para todas las mujeres que fueron señaladas como el terreno de guerra más fructífero para sembrar el terror, así como para los hijos e hijas nacidos de estas violaciones que cargan con el estigma y el sentimiento de culpabilidad adquirido y heredado, por unos hechos de los cuales ellos no son responsables, como es tener un padre que es un criminal de guerra». 

El silencio es parte fundamental de la obra. «El silencio ha sido cómplice de la barbarie. Se vive con preocupación por lo que llegará después, y los silencios dramáticos se perciben con una sensación de complicidad, en tanto que haber callado no ayudó demasiado», afirma Joan Arqué, quien recuerda que «una de las reflexiones que hacen las supervivientes es que, después de hablar, el miedo ha cambiado de bando; ellos tienen miedo a ser descubiertos, señalados y juzgados». 

También hay lugar para la esperanza y la luz que –según Joan Arqué– «aportan los hijos e hijas de las supervivientes, cuya visión es distinta, en tanto que piensan en seguir adelante, porque se sienten orgullosos de sus madres», a lo que la actriz Ariadna Gil añade que «todas y todos buscan de una forma valiente, y nada fácil, que se haga justicia».  

Un momento de la obra ‘Encara hi ha algú al bosc’. Foto: ©Oriol Casanovas / Cultura i Conflicte

Programación.
 

  • 1 de septiembre 

‘Ritos de amor y guerra’. Teatre Metropol (El espectáculo comenzará en la Rambla Nova), 18.30 horas.
‘Recreativos Federico’. También mañana y el viernes. Jardín del Teatre Metropol, de 20 h a 21.15 horas.
‘Encara hi ha algú al bosc’. Teatre Tarragona, 21.30 horas.
‘Me llamo Carola’, storywalker, Calle del Arc d’en Toda.

  •  2 de septiembre 

‘Real heroes’, 12 horas. También el viernes (12 h) y el sábado (12 y  19.45 h). Sala Trono Armanyà.
‘Beautiful stranger’. Teatre Metropol, a las 18.30 horas.
‘Mucha muchacha’. Teatre Tarragona, 21.30 horas.

  • 3 de septiembre 

‘Naked’, Teatre Magatzem, 17 h.
‘360 grams’, Auditori de la Diputació, 18.30 h.
‘Sólo llamé para decirte que te amo’, Teatre Magatzem, 21.30 h.

  • 4 de septiembre 

‘Miss cosas y yo’, Teatre Magatzem, 17 h.
‘Ino’, Teatre Tarragona, 18.30 h.
‘Acampada’, Teatre Metropol, 22 horas.

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