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Una biblioteca como puente hacia un futuro mejor

Proyecto. El músico reusense El Toubab y Rawan Diallo impulsan la creación de un espacio para la lectura en Senegal

JAVIER DÍAZ PLAZA

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El Toubab, en una de sus visitas a la ciudad senegalesa de Kaolack, con varios niños. Foto: Cedida

El Toubab, en una de sus visitas a la ciudad senegalesa de Kaolack, con varios niños. Foto: Cedida

En Kaolack, una ciudad del sur de Senegal con un calor sofocante, «la vida es más vida y el tiempo parece transcurrir más despacio», cuenta el músico reusense Jaume Blanc ‘El Toubab’. Es la capital de la región de Sine-Saloum, a unas tres horas de la capital Dakar, y aprovecha su puerto para comerciar con maní, pieles, cervezas o pescado. En una escuela de uno de sus barrios más modestos, Kasnack, Blanc quiere crear una biblioteca para que los que ciudadanos tengan acceso a la cultura, al conocimiento, y puedan alcanzar un futuro mejor.

Blanc es un enamorado de Senegal y ha visitado varias veces esa zona. «No me gusta para nada el bullicio de Dakar, huyo del ruido, y de esa región me gusta mucho el ritmo de vida de la gente. Gran parte de mí reside hoy, entre aquí y allá», comenta. 
Precisamente, allí escribió estas líneas: «Restaron las lluvias por las anchas calles de arena y paz, a la sombra de un árbol nos sentamos a conversar, compartimos lágrimas que ensanchan el corazón, mis manos entre las tuyas, efímera felicidad».

Rawan Diallo y El Toubab, durante una actuación. Foto: Cedida

Con esta iniciativa, denominada Un llibre per Kaolack, quiere montar un punto de encuentro literario, abierto a todo el mundo, en el centro escolar Lycéel Ibrahima Diouf. «Soy un amante de la lectura y me gustaría aportar mi granito de arena en el desarrollo de la imaginación de quienes no tienen tan fácil el acceso a la cultura. Allí la gente amanece pensando en qué comer no en qué leer», afirma El Toubab, término que significa hombre blanco en un dialecto de Senegal.

¿Se puede leer con el estómago vacío? «Sé que es un poco utópico pero quizás sirva para cuestionarse la emigración y potencie emprender tu propio negocio local. ¿El futuro está en África o en Europa? Esa sería la pregunta que deberíamos hacernos. Al igual que a aprender a descolonizar la mente», añade.

Con subvenciones y donaciones

Los libros que contempla para la biblioteca de Kaolack, aparte de ser en francés -idioma mayoritario en aquel país africano-, deben servir para que sus lectores se cuestionen problemas de la sociedad senegalesa, como la violencia de género fruto de la promiscuidad, la mutilación genital femenina, la carencia de sanidad o la inmigración ilegal. También habrá espacio para clásicos literarios.

«El espacio se financiará con donaciones y subvenciones y realizará con trabajo voluntario», señala el músico reusense.

La iniciativa ‘Un llibre per Kaolack’ pretende servir para reflexionar sobre problema sociales

El embrión de Un llibre per Kaolack fue la canción que Blanc compuso con el senegalés Rawan Diallo, titulada Luna de Dakar, y en la que colabora tocando la kora el griot Sam Sussoh, un músico narrador de historias y guardián de la tradición oral. «Con este tema, aunque es una melancólica historia de amor, hemos dado un paso al frente y nos hemos comprometido a construir un puente de unión entre nuestras dos culturas», explica.

Como resultado de esta fusión surgió la Associació Cultural Musical La Veu entre Cultures, de la que Blanc es presidente y Diallo -que ahora reside en Pamplona-, tesorero. Una de sus finalidades, aseguran, es «contribuir, en la medida de lo posible, en la mejora del sistema educativo de los ciudadanos de pobreza económica de nuestro mundo, apoyando iniciativas de valores solidarios en las relaciones internacionales. Solo acabando con el analfabetismo se puede combatir la pobreza y la desigualdad». 
De momento, esta entidad ya ha recaudado fondos para 105 lotes de mochilas personalizadas con libretas, cajas de colores, lápices, rotuladores, gomas y reglas, que pretende entregar en mano a mediados de este año si todo fluye con normalidad y el coronavirus no lo estropea. Los beneficiarios serán niños y niñas de familias humildes que viven de la agricultura y de trabajos puntuales en el pueblo. 

De Tarragona a Dakar en barco

El proyecto cuenta con una subvención de la concejalía de Participació Bon Govern i Serveis Generals del Ayuntamiento de Reus y con donaciones de particulares. «Enviaremos por barco, desde Tarragona hasta Dakar, tanto el material escolar como productos de primera necesidad, y el equipo humano hará el viaje en avión y una vez allí distribuirá todo. No hay límites económicos, cuanto más se recaude más se podrá aportar», dice Blanc. Aquellos interesados en colaborar o formar parte de la asociación pueden encontrar toda la información en la web www.eltoubab.es.
 

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