Cultura

Certamen

Scan Tarragona: Fotografía para repensar el mundo

Arranca el festival, que se celebrará hasta el 7 de diciembre en diferentes espacios

Scan Tarragona. 'El despertar d'Ícar'.Marc Bosch

Creado:

Actualizado:

El agua es el eje del 12 Festival Internacional de Fotografía SCAN Tarragona que arranca hoy y se celebra hasta el 7 de diciembre. El Port de Tarragona se ha convertido en un escaparate contemporáneo, pero también en un espacio de diálogo, interculturalidad y reflexión sobre el mundo actual. El Refugi 1 del Moll de Costa alberga la muestra El despertar d’Ícar y el Tinglado 2 Talent Latent. Abraça totes les formes i la seva joia és confluir. Mientras, el Museu d’Art Modern de la Diputació de Tarragona (MAMT) presenta esta tarde (18.30 horas) una nueva edición del Photobooks (SCAN Photobooks. Plou sobre paper mullat), a partir de una colección de libros de artista comisariada por Moritz Neumüller.

Jesús Vilamajó, director artístico del festival, ha puesto el foco en la relación de Tarragona con el agua: «desde las termas romanas, los lavaderos medievales, Sant Magí, el Port, el Francolí... Hay un vínculo directo». Una ciudad abierta al mar, que creció como enclave portuario de primer orden desde Tarraco. Era cuestión de tiempo que el festival le dedicara una edición.

Con este hilo conductor, Talent Latent propone diferentes temáticas, desde el agua como fuente de vida a elemento destructor. En este sentido, la comisaria, Diana Padrón, destaca el trabajo de Lucas Momparler que «justamente tiene que ver con la tragedia de la Dana, que azotó Valencia hace casi un año». Momparler reúne una selección de imágenes de archivos familiares, marcadas por la huella física y emocional de la tragedia. L’empremta de l’aigua apenas deja intuir retratos, fotos de viajes y celebraciones, encuentros sociales, recuerdos de vida alterados que se presentan en una instalación sobre los dos metros de altura que, en muchos casos, alcanzó el agua en viviendas, negocios y garajes.

Además, se abordan cuestiones que tienen que ver con «el actual régimen climático, de consecuencias dramáticas», manifiesta Padrón. Diversos artistas «han investigado la relación con cuestiones ecológicas, coloniales e incluso de salud mental». Por supuesto, los temas marítimos y económicos, «nos encontramos en un puerto». Se le dedica una sección a la industria turística y a la contaminación a partir de las fábricas. Un ejemplo es la fotógrafa Kristina Sumfleth, en Ebullition (2021-actualmente), quien presenta una de las vías fluviales más contaminadas de Norteamérica tras más de un siglo sirviendo de vertedero a empresas industriales.

El océano, el mar que une y separa civilizaciones... La migración aparece en una serie de Fabrizio Contarino, imágenes tomadas en aguas internacionales, que «estos días han suscitado grandes debates mediáticos y de movilización social por lo que ha supuesto la intervención de Israel», remarca Padrón. Fabrizio Contarino propone navegar en la piel de quien se embarca sin saber si será capaz de llegar a la otra orilla, haciendo perder al público toda referencia espacial en la que sostenerse, con la percepción de ser arrastrados por una ola tras otra, en un mar cambiante en función de los vientos y corrientes.

Los diez artistas nacionales e internacionales que configuran Talent Latent, además de Lucas Momparler, Kristina Sumfleth y Fabrizio Contarino son Tu Ximeng, Pol Viladoms, Mariela Sancari, Eva Vei, David Sagarzazu, Colectivo Labarra y Bénédicte Blondeau.

Es, sin embargo, Fabrizio Contarino el que une esta exposición con la del Refugi 1, El despertar d’Ícar, comisariada por Xavier de Luca y Houari Bouchenak, de Jiser Reflexiones Mediterráneas. Una muestra sobre el legado colonial, la vigilancia y el control, la negación de los derechos o la prohibición de la libre circulación. Sus comisarios no entienden la creación artística solo como estética. «Tiene que ser una herramienta para transformar las sociedades en las que vivimos, para denunciar, para dar visibilidad a proyectos y a personas». Forman parte de esta muestra ocho artistas, cuatro de este lado del Mediterráneo y cuatro de la otra orilla, de Argelia. Aunque, en realidad, «su origen es poco relevante. Por un momento, con estas historias se pierde la noción del lugar».

Porque a través de las imágenes de los creadores seleccionados, Xavier de Luca y Houari Bouchenak presentan relatos de personas que «viven, que tienen sueños y problemas. Historias personales porque a causa de los medios y de las políticas en general, tendemos a deshumanizar a las personas que viven en este entorno». La narrativa viene de la mano de Zineb Sedira, Philip Scheffner, Maya-Inès Touam, Jose Lorrüe, Irene Zottola, Fethi Sahraoui, Djamel Agagnia y Aureli Ruiz.

Jesús Vilamajó destaca en esta edición la colaboración con diferentes instituciones como el Museu d’Art Modern o el Nacional Arqueològic. En este último se promociona a un artista emergente «para que muestre su trabajo a través de una publicación». El festival presenta también la tercera temporada del pódcast Òcul y el Teatret del Serrallo volverá a ser el escenario de Full Contact, el encuentro profesional. Como novedad, el Scan Films, dos proyecciones que se centran en dar a conocer el potencial creativo del audiovisual de autor, de Àlvar Calvet e Irena Visa, proyectos que se podrán ver en el Espai L del Mèdol Centre d’Arts Contemporànies.

Imágenes, videoarte, performances o esculturas que plantean debates cruciales. «Es la capacidad que tiene el arte para repensar nuestro propio modelo de sociedad», concluyó Diana Padrón.