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Cuidados después del sol

| Actualizado a 06 julio 2022 09:57
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La piel, además de ser el mayor órgano del cuerpo humano, desempeña numerosas funciones: cubre nuestro cuerpo, lo protege contra la desecación y regula su temperatura. Al exponerse a los rayos de sol, en la piel se forma la vitamina D, imprescindible para nuestra estructura ósea. Una piel sana es una magnifica defensa contra numerosas influencias exteriores nocivas, por lo cual, después de las exposiciones solares, es importante seguir estos pasos:

DUCHA VIVIFICANTE. El agua salada del mar o la clorada de la piscina se posan en la piel y el cabello, contribuyendo a su desecación. Para compensar este efecto hay que comenzar por una ducha fresca con agua dulce y un gel de ducha suave. Acabar con agua fría, uno de los tratamientos más eficaces y baratos que despierta, refresca y tonifica la piel. Antes de secarnos, nos aplicaremos aceite hidratante, que ayuda a las pieles más secas y deshidratadas a recuperarse después del sol. Conviene secar la piel cuidadosamente, sin frotar. Es importe que esté totalmente seca antes de utilizar el aftersun.

Aconsejamos: Natural Fitness Body Oil de Alquimia. Es un aceite corporal que trabaja el cuerpo, calentándolo y relajándolo. Combate la percepción de inflamación, alivia la sensación de dolor y estimula la circulación.

GRANDES DOSIS DE AFTERSUN. En loción, crema, gel, espuma o aceite, nos ayudará a reparar los daños causados por el sol. Lo mejor es apostar por productos que contengan aloe vera o vitamina E y C, ya que estimulan las defensas de la piel y reducen el riesgo de quemaduras. Empezaremos su aplicación por los pies, masajeando en forma circular hasta el cuello.

LIMPIEZA FACIAL DIARIA. Limpieza facial diaria. La piel del rostro, sometida a una agresión continua, está mucho más sensibilizada que la del resto del cuerpo. Por esto es preferible que utilicemos productos más suaves que durante el resto del año.

Optaremos por leches desmaquilladoras ligeras, poco untuosas, que se eliminan con facilidad. Aunque nos maquillemos menos, debemos seguir la rutina de limpiarla por la mañana y la noche. Si normalmente nos aplicamos alguna mascarilla hidratante, no nos olvidemos de ella en esta época. Existen mascarillas para después del sol, pensadas para vitalizar una piel fatigada por el aire y los rayos solares. Se pueden usar tantas veces como sean necesarias, preferentemente después de la ducha.

Aconsejamos: Aftersun Masque SOS Coups de Soleil de Clarins. Esta mascarilla crema-gel de efecto frescor instantáneo reconforta la piel tras la exposición al sol. Hidratando intensamente durante 48 horas.

HIDRATACIÓN INTERIOR. Es muy bueno acostumbrarnos a beber dos litros de agua cada día, incluyendo infusiones de plantas depurativas, como la cola de caballo o el té verde. Así eliminamos las toxinas que se acumulan en el organismo, evitando que se manifiesten en la piel, en forma de asperezas y sequedad. Hay que beber también frutas y verduras licuadas. Una sed desmedida puede tener que ver con una deshidratación o con una dieta con exceso de sal, especies, grasas y alimentos pobres en agua.

Aconsejamos: Marine Collagen Complex de Nutralie. Es un complemento alimenticio. Contiene vitamina C, una de las moléculas más importantes para la piel. Este nutriente es necesario para la síntesis de colágeno, una proteína que dota a nuestra piel de firmeza y elasticidad. Además tiene una acción antioxidante. Sin olvidarnos del zinc que contribuye al mantenimiento de la piel, cabello y uñas. Se recomienda 1-2 cápsulas al día.

SUEÑO EMBELLECEDOR. Después de una mañana de sol y playa, qué mejor que una siesta que se convierte así en un elixir de belleza. Y, al despertarnos, intentaremos hacer este ejercicio:

1. Nos tumbaremos, colocando un cojín bajo la cabeza y otro bajo las rodillas, para aliviar la tensión de la columna vertebral. Dejemos que los brazos reposen a ambos lados.

2. Inspiremos profundamente dos veces.

3. Empecemos por los dedos de los pies y recorremos todo el cuerpo, relajando cada zona y liberando la tensión.

4. Concentrémonos en la agradable sensación de estar flotando, como si no pesáramos nada.

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