La libreta de Juanfran: El día que el PSG demostró que las estrellas no lo son todo
Luis Enrique guía al conjunto parisino a un triplete histórico con un bloque coral sin egos, basado en el fútbol colectivo y una medular dominante

Marquinhos, capitán del PSG, alza la Champions League conquistada este año.
10 de agosto de 2021. El PSG anunciaba el fichaje de Leo Messi, completando un tridente de ensueño con Kylian Mbappé y Neymar Júnior. «El fútbol se ha acabado. Lo van a ganar todo», se leía y escuchaba entonces. Sin embargo, aquella plantilla repleta de nombres no logró conquistar ni una sola Champions League.
31 de mayo de 2025. El París Saint-Germain levanta al fin su primera Champions con una exhibición memorable: 5-0 al Inter de Milán en una final sin discusión. El proyecto que no lo logró con sus estrellas, lo ha conseguido ahora sin Messi, Neymar ni Mbappé. ¿Cómo es posible?
La respuesta es clara: las estrellas ganan partidos, pero los equipos ganan campeonatos.
El PSG de Luis Enrique: intensidad, roles y fútbol coral
Este PSG campeón es un equipo de autor, diseñado con paciencia y determinación por Luis Enrique. Un bloque sin jerarquías ficticias ni egos que obstaculicen la idea: intensidad, compromiso y fútbol ofensivo. Cada jugador ha aceptado su rol, y eso ha sido clave para lograr el equilibrio necesario.
Sí, sigue habiendo mucho dinero en el vestuario parisino, pero ahora no hay ninguna figura que sienta que debe correr menos que el resto por lo que lleva en la espalda. Ahí está una de las claves de este éxito.
Dime qué mediocampo tienes y te diré quién eres
Uno de los pilares de este PSG ha sido su mediocampo. Lejos de la obsesión moderna por el físico, el equipo ha dominado Europa con una sala de máquinas creativa y competitiva formada por Fabián Ortiz, João Moutinho y João Neves. Tres centrocampistas que corren, sí, pero sobre todo juegan. Y mucho.
Han sido el motor que ha permitido al equipo crecer, competir y superar a sus rivales con un juego combinativo y vertical que ha maravillado en Europa.
Identidad, personalidad y mensaje al mundo
El legado del PSG campeón de Europa es claro: la identidad colectiva gana títulos. Tener dinero ayuda, claro, pero no es suficiente —que le pregunten al Manchester United. Lo que ha hecho Luis Enrique es construir un equipo que sabe a lo que juega, que compite con personalidad y que entiende que las estrellas deben brillar, pero también bajar al barro.
El PSG 2025 no pasará a la historia solo por su palmarés, sino por demostrar que el fútbol, más que nunca, sigue siendo un juego de equipo.