Pendientes del permiso del Ayuntamiento de Barcelona
El Barça traslada el Trofeo Joan Gamper al Estadio Johan Cruyff al no poder reabrir el Camp Nou
“Debido al tamaño de la obra ejecutada ha sido imposible alcanzar todos los requerimientos normativos”, explicó el club, que pretendía inaugurar parcialmente el estadio con un aforo limitado a 30.000 espectadores

El Camp Nou sigue en obras y no podra abrirse hasta el inicio de LaLiga.
El FC Barcelona ha anunciado este viernes que el tradicional Trofeo Joan Gamper, previsto para el 10 de agosto frente al Como 1907, se celebrará finalmente en el Estadio Johan Cruyff, en lugar del Spotify Camp Nou.
El cambio se debe a la imposibilidad de obtener la licencia de primera ocupación necesaria para reabrir parcialmente el estadio azulgrana, actualmente en fase avanzada de reconstrucción como parte del ambicioso proyecto Espai Barça.
La decisión ha sido comunicada por el club mediante una nota oficial, en la que explica que la complejidad de las obras y los requisitos establecidos por la Ordenanza Reguladora de los Procedimientos de Intervención Municipal en las Obras del Ayuntamiento de Barcelona han hecho "inviable" cumplir con todos los trámites a tiempo.
“Debido al tamaño de la obra ejecutada ha sido imposible alcanzar todos los requerimientos normativos”, explicó el club, que pretendía inaugurar parcialmente el estadio con un aforo limitado a 30.000 espectadores.
Sin embargo, esa propuesta fue descartada al no lograrse los permisos necesarios. Por tanto, el encuentro se disputará en el Estadio Johan Cruyff, situado en la Ciudad Deportiva Joan Gamper, con una capacidad para 6.000 personas. Será la primera vez que el Gamper se juegue en este recinto desde su inauguración en 2019, un cambio que contrasta con la magnitud habitual del evento, que tradicionalmente sirve como acto de presentación del primer equipo ante su afición.
Un nuevo revés para la reapertura del Camp Nou
El Camp Nou, en plena transformación para convertirse en uno de los estadios más modernos del mundo, debía reabrir parcialmente en septiembre para el partido contra el Valencia en LaLiga, con aproximadamente el 60% de su aforo disponible. La nueva casa azulgrana, una vez finalizada, tendrá capacidad para más de 105.000 espectadores, incorporará una cubierta 360º y contará con instalaciones sostenibles y tecnología de última generación.
Este retraso en la apertura parcial no afecta, según el club, al calendario de pagos del Espai Barça, proyecto valorado en más de 1.500 millones de euros y financiado mayoritariamente con inversión privada. La financiación incluye un complejo mecanismo de retorno de la deuda que depende, en parte, de la explotación futura del estadio.
El Ayuntamiento responde
Fuentes del Ayuntamiento de Barcelona, citadas por diversos medios locales, han confirmado la colaboración activa con el club para resolver las exigencias técnicas y de seguridad que conlleva un proyecto de esta magnitud. La obtención de la licencia de primera ocupación es un paso imprescindible para autorizar la presencia de público, incluso de forma parcial.
Desde el consistorio se remarca que el marco legal vigente busca garantizar la seguridad de los asistentes y el cumplimiento de la normativa urbanística, especialmente en obras de gran impacto como la que afecta al Camp Nou.
Un Gamper simbólico y de transición
El partido ante el Como servirá, además, para rendir homenaje a las nuevas incorporaciones y consolidar al equipo de Hansi Flick ante la afición, aunque en un formato más modesto. Será también una ocasión especial, ya que el club italiano está respaldado por la propiedad del grupo Della Valle y cuenta con un ambicioso proyecto deportivo que busca devolver al equipo a la élite del fútbol italiano.
El Barça ha asegurado que seguirá informando a sus socios y socias sobre cualquier novedad relacionada con la reapertura del estadio, al tiempo que mantiene su objetivo de acoger partidos oficiales en el Spotify Camp Nou a partir de septiembre.