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A dos años y medio de TGN'2017

El proyecto dará un avance significativo el próximo semestre con el inicio de las obras en Campclar. Los puntos débiles son los 12 millones pendientes del Estado y la villa mediterránea, sin hoteles fijos
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Foto: DT

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Hoy quedan exactamente dos años y medio para que Tarragona dé el pistoletazo de salida a los Juegos Mediterráneos. El 30 de junio de 2017, en el estadio provisional que se levantará para la ocasión en Campclar, arrancará un evento que durante diez días –hasta el 9 de julio- congregará a 4.000 deportistas de 24 países distintos que competirán en 36 modalidades.

Un acontecimiento en el que la ciudad lleva trabajando desde que el 15 de octubre de 2011, cuando Tarragona fue elegida como sede de la XVII edición de los Juegos en Mersin (Turquía). En los poco más de tres años que han transcurrido desde entonces la transformación de la candidatura en comité organizador y la creación del Plan director que marca la hoja de ruta han sido los dos grandes ejes sobre los que ha pivotado un proyecto que se vio obligado a apostar por la racionalización y austeridad debido a la coyuntura económica.

Son muchos los que aún hoy, pese a los ajustes, desconfían de la solidez de los Juegos debido a la dificultad por financiar los 82 millones a que asciende el presupuesto: 45 en inversiones, mediante aportaciones de las administraciones públicas, y otros 38 en costes operativos, un 76% de los cuales -30 m.- debe cubrirse con patrocinadores privados (y el resto con recursos propios de los propios Juegos, caso del merchandising, taquillaje, aportaciones de las delegaciones..).

Los pesimistas razonan sus tesis en los aproximadamente 12 millones que el Estado central sigue sin aportar pese a las múltiples negociaciones entabladas desde el comité organizador. Importe que debe servir para construir la piscina de 50 metros y ayudar en la urbanización del anillo mediterráneo de Campclar.

El movimiento de tierras en esa zona, epicentro de la competición, quizás ayude a los más escépticos a creer definitivamente en los Juegos. Las obras comenzarán este próximo semestre, tras la aprobación en el último pleno del Ajuntament de 12 millones de euros destinados a ese fin. La Generalitat ya comprometió sus 12 millones (para la construcción del Palau d’Esports en Campclar y para un pabellón en el complejo Sant Jordi), como también la Diputació de Tarragona otros nueve (para financiar mejoras y rehabilitaciones de los pabellones e instalaciones de las sedes distribuidas a lo largo del territorio).

En esos 30 meses que restan queda aún muchísimo por hacer. Además de desbloquear la partida del Estado, el comité organizador también deberá desencallar las negociaciones con la Associació d’Hotelers de Salou para que varios de los complejos ubicados en el entorno de la Avinguda Països Catalans alberguen la villa mediterránea, donde está prevista según el plan director como primera opción tras quedar descartada la adaptación de la Antigua Tabacalera por su elevado coste.

Otro de los frentes abiertos es la búsqueda de recursos privados para financiar el mencionado coste operativo. Tarragona’2017 ha anunciado ya algunos de sus principales patrocinadores, caso de Estrella Damm, Repsol o CaixaBank –cada uno aportará tres millones de euros-. Movistar figura entre los siguientes. En paralelo, la empresa Octagon Esedos mantiene abiertas numerosas gestiones para alcanzar los 30 millones de esa partida.

Por contra la captación de voluntarios supera las mejores expectativas a estas alturas. Ya forman parte del proyecto un total de 3.088, según datos oficiales de la pasada semana, de los 3.500 que serán necesarios en 2017.

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