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Deportes A los 27 años

Alba Simón toma la decisión más dura

Ha sido un referente en el Handbol Amposta, pero recientemente ha dejado la práctica del balonmano por incompatibilidad con el mundo laboral

Redacción

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En la imagen Alba Simón con la camiseta del Handbol Amposta. FOTO: cedida

En la imagen Alba Simón con la camiseta del Handbol Amposta. FOTO: cedida

Alba Simón tuvo que tomar hace algunas semanas la dura decisión de dejar la práctica en activo del  balonmano. Durante los últimos años la jugadora ampostina ha sido una de las principales artífices de la permanencia del conjunto ebrense en la División de Honor de Plata del balonmano femenino español. 

Tras finalizar la pasada temporada y ante las dificultades de compaginar sus ocupaciones laborales con los entrenamientos, Alba decidió a sus 27 años dar por acabada esta etapa. Han pasado casi 20 años desde que comenzó a jugar: «empecé a los 8 años porque mi hermana Gemma jugaba y, aunque al principio no me gustaba demasiado, después me enganché». 

Habitual de las Selecciones
Alba jugó de forma asidua con la Selecció Catalana en diferentes categorías y también con la Selección Española: «el mejor recuerdo con Catalunya fue en Cangas del  Narcea, cuando en categoría infantil las dos selecciones (masculina y femenina) ganamos el oro por primera vez en la historia». Con España también pasó por la mayoría de categorías, recordando con más fuerza el Mundial de Korea de 2010 y el Europeo de Bratislava de 2007, «donde conseguimos la plata». 

Su excelente trayectoria no pasó inadvertida a equipos de superior categoría, y la temporada 2011/2012 aceptó la oferta del Feve Gijón para afrontar el reto de jugar en la División de Honor del balonmano femenino español, pero hubo factores que influyeron en su vuelta a casa: «podía haber continuado en la categoría porque me siguieron surgiendo ofertas, pero lo que no me gustó de irme fuera fue que tuve que dejar los estudios. No quería abandonar mi carrera ni mi vocación ya que, por desgracia, no se puede vivir de esta disciplina deportiva tan fácilmente». 

Ésta fue la principal causa de dejar el balonmano: «la verdad es que en el lugar donde me encuentro laboralmente cada vez tengo más oportunidades y más proyectos que emprender. Todo ello exige mucha dedicación que lamentablemente no es compatible con este deporte y por esto tomé la  decisión». 

En el momento de la despedida únicamente quiere recordar lo más positivo que le ha proporcionado el balonmano: «me llevo todas las emociones y las experiencias vividas en cada campeonato, en cada instante del partido cuando el balón pesa y el tiempo parece que no corre. Estos son los momentos que te hacen sumar como persona. Pero lo mejor son las amistades ganadas en cada rincón de España, trocitos de cada profesional con quien he tenido ocasión de compartir pista e incluso vestuario».  

A pesar de todo, la de la capital del Montsià no quiere cerrar definitivamente la puerta: «no descarto para nada una segunda etapa como jugadora, quizás más adelante…».

La familia siempre a su lado

Alba Simón ha tenido permanentemente a la familia a su lado: «siempre tendré el recuerdo de lo que ellos han hecho por mi». El padre de Alba, Javier Simón, delegado territorial de la Federació Catalana, es desde hace muchas temporadas el presidente del CH Amposta: «aunque prefería seguir viéndome dentro de la pista, respeta mi decisión. Igual que a toda mi familia, le ha dado mucha pena, incluso a mí, que suficientes lágrimas he derramado». Alba quiere destacar sobre todo a su padre porque «viajaba donde fuera que estuviera para verme jugar o entrenar. Con mi familia siempre tuve la sensación de compañía en la grada».

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