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Deportes FÚTBOL

Alberto Leva, el hincha al que le crecieron los dientes en Vallecas y coronó a Piti

Conoce cada rincón del mítico estadio y en su sangre corre sentimiento rayista. Es socio desde hace 30 años y en 2011 fundó la peña en homenaje al exdelantero del Reus Piti Medina

Marc Libiano Pijoan

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Alberto Leva y Piti, el día que el delantero cumplía 200 partidos con el Rayo. Foto: Cedida

Alberto Leva y Piti, el día que el delantero cumplía 200 partidos con el Rayo. Foto: Cedida

A cinco minutos del estadio de Vallecas, en Arroyo del Olivar, convive Alberto, de esos hinchas que no quedan. Su pasión por el Rayo, el mítico Rayito, se ha convertido en prácticamente fuente de vida. Hace 30 años que presume de carnet de socio, en una entidad en la que los abonados mantienen la voz y el voto. A veces, incluso, por encima de los deseos del mismo Consejo de Administración. No hay que remontarse a mucho tiempo atrás. Hace pocos días frustraron la cesión del jugador del Betis Zozulya, por su presunta vinculación con grupos racistas. «Si nosotros presumimos de valores y estamos en contra de la homofobia y el racismo, no podemos traicionarnos e ir en contra de ellos», reafirma Leva. Éste acude a la calle Payaso Fofó de Madrid, donde se ubica el recinto rayista, desde que salió de la cuna. «Allí me crecieron los dientes».

El Rayo es la viva expresión del barrio obrero del sureste de la capital. Equipo modesto que pelea contra el imperio de Madrid y Atleti. El patito feo, como suelen recordar en Vallecas. «Creo que ellos nos dan más importancia a nosotros, que nosotros a ellos», asegura Alberto. El himno del club recita normas de comportamiento innegociables. ‘Valentía, coraje y nobleza’. Sin el poder del dinero hay que acudir a otros rasgos. Más humanos, más entusiastas. El subsistir del Rayo no se entendería sin el amor y el compromiso de sus gentes. 10.000 socios, hoy, componen una masa social admirable. En 2011, justo en el regreso del club a Primera, Alberto convirtió en realidad un proyecto ilusionante. Creó la peña Rayista Piti, aquel delantero que brilló en Reus en su época pre-profesional, en Tercera División, y que ilusionó a la hinchada rayista con sus goles. El mismo Leva le entregó al atacante una placa conmemorativa del partido 200 con la zamarra rayista. Todo en el mismo césped del santuario vallecano.

Alberto suele recordar con alegría los despistes permanentes del futbolista. «Muchas veces le tenía que avisar yo mismo de dónde entrenaba el día siguiente. Algún día se presentaba en el estadio y la sesión se celebraba en la Ciudad Deportiva. Llamaba cabreado al delegado para preguntar dónde estaba la gente. Incluso, a veces, cuando quedábamos para tomar algo se le olvidaba».

Un argentino por el barrio

Piti protagonizó otra pequeña historia con un hincha especial. El argentino Christian Gandolfo cruzó el charco para experimentar durante una semana cómo se siente el universo Rayo Vallecano. Christian es fiel a River, pero tampoco esconde su simpatía por el modesto club de Vallecas. Se arropó en Alberto, quién si no, para completar una experiencia inolvidable. Christian no podía creerse que Piti se fuera con ellos a tomar unas cañas por el barrio, después de un entrenamiento.

Alberto podría escribir un libro. Lidera ‘Matagigantes’ un medio de comunicación dedicado al Rayo y por el que han pasado casi todos los jugadores y técnicos del club. «Después de una entrevista con Bebé, le acerqué a su casa». Y es que la relación de los futbolistas con el barrio casi siempre se ha distinguido por su cercanía. «Cuando éramos niños e íbamos a pedir fotos al entrenamiento, Onésimo nos daba las llaves de su coche para que las pilláramos de la guantera». Incluso, en algunas sesiones de trabajo, escaseaban los recogepelotas. Leva y alguno de sus amiguetes colaboraban encantados.

Alberto no perdonará otro sábado de fútbol, esta vez con la visita del Reus al barrio. «Sois bienvenidos», asegura. Su Rayo anda con el agua al cuello. Coquetea demasiado con un descenso que no apaga el sentimiento.

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