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Ali Sadpara, el aliado fiel de Òscar Cadiach

El alpinista pakistaní, desaparecido en el K-2 desde el viernes junto a John Snorri y Juan Pablo Mor mientras atacaban la cima, fue un puntal para el tarraconense en 2017 en su conquista del Broad Peak, donde culminó los 14 ochomiles

Francesc Joan

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Ali Sadpara, a la izquierda, junto a Òscar Cadiach, el porteador baltí Yusuf y el turco Tunç Findik, en 2017 en el campo base del Broad Peak, celebrando la cima con collares de flores en el cuello. FOTO: Òscar Cadiach

Ali Sadpara, a la izquierda, junto a Òscar Cadiach, el porteador baltí Yusuf y el turco Tunç Findik, en 2017 en el campo base del Broad Peak, celebrando la cima con collares de flores en el cuello. FOTO: Òscar Cadiach

«Ali Sadpara fue sin duda un puntal en nuestra expedición al Broad Peak. Un tipo excepcional, muy profesional, el compañero ideal con el que preparar una expedición de envergadura en el Himalaya, el mejor de aquella cordada». Òscar Cadiach se emociona al recordar a Ali Sadpara, el alpinista pakistaní desaparecido el viernes en el K-2 junto al islandés John Snorri y el chileno Juan Pablo Mor durante su ataque a la cumbre de 8.611 metros.

Mientras habla contempla una fotografía suya junto a Ali, ambos en la cima del Broad Peak el 27 de julio de 2017, que cuelga en su tienda de deportes de montaña de la calle August de Tarragona. Aquel día los dos, el porteador baltí Yusuf y el alpinista turco Tunç Findik, pisaron la cumbre, de 8.047 metros, con la que el tarraconense culminó sus 14 ochomiles y se erigió en el primer alpinista catalán en conseguirlos, sin la ayuda de oxígeno adicional, tras un ataque de 15 horas ininterrumpidas de esfuerzo desde el campo III.

Òscar Cadiach y Ali Sadpara, en la cima del Broad Peak en 2017. FOTO: T. Findik

La experiencia y veteranía de Sadpara dieron el aliento definitivo a Òscar Cadiach para alcanzar un Broad Peak principal que hasta entonces se le había atragantado en sus tres expediciones anteriores (2016, 2015 y 2014).

Ali contaba entonces con dos ascensiones al propio Broad Peak, aunque en su palmarés destaca sobre todo su invernal al Nanga Parbat junto a Simone Moro y Alex Txikon (2016) y la cima del K-2 (2018); suma en total ocho ochomiles. «Siempre ha sido un alpinista noble, íntegro y humilde, adaptado a la dureza de los ochomiles, en invierno y verano», añade Cadiach, conmovido desde que se conoció la desaparición de su amigo, de 45 años.

Òscar le conoció precisamente en el K-2 en 2004, durante la expedición a través de la Magic Line en la que el tarraconense perdió a otro de sus hermanos de las montañas, Manel de la Matta.

«Que hayan desaparecido los tres apunta a que posiblemente sufrieron juntos algún percance. Ojalá aparezcan vivos, pero a medida que pasan las horas es más complicado porque en el punto en el que se les perdió la pista las condiciones son extremas», asegura Cadiach acerca de las temperaturas de -50 grados que se alcanzan en invierno en el K-2 entorno los 8.000 metros.

Juan Pablo Mor, Ali Sadpara y John Snorri, los tres desaparecidos. 

Las últimas referencias sitúan a Ali Sadpara, John Snorri y Juan Pablo Mor a 8.200 metros, en el cuello de botella, la zona más delicada, cuando se dirigían hacia la cumbre, de 8.611 m. por la vía de los Abruzzos. Así lo ha explicado el hijo de Ali, Sajid, que se dio la vuelta en ese mismo punto tras encontrarse mal y regresó hacia el campo III para esperarles. Los tres desaparecidos no llevaban walkies ni teléfono vía satélite y eso dificulta su rescate.

Desde el viernes helicópteros del ejército de Pakistán, donde Ali Sadpara es un auténtico héroe nacional, sobrevuelan la zona sin éxito. La pasada semana falleció en el K-2 el búlgaro Atanas Skatov y el 16 de enero, el catalán Sergi Mingote.

En la zona alta del K-2 es donde se busca a los tres montañeros.

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