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Amor grana en las Terres de l'Ebre

La entidad ebrense ya cuenta con una treintena de peñistas y diez más en trámite La pasión de los hermanos por el Nàstic nació con el ascenso a Segunda División de 2001

Iñaki Delaurens

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Imagen de la inauguración de la nueva peña ebrense del Nàsitc este jueves en el Tradicionarius de Tortosa. FOTO: GIMNÀSTIC DE TARRAGONA FOTO: FACEBOOK PENYA NÀSTIC TE

Imagen de la inauguración de la nueva peña ebrense del Nàsitc este jueves en el Tradicionarius de Tortosa. FOTO: GIMNÀSTIC DE TARRAGONA FOTO: FACEBOOK PENYA NÀSTIC TE

El 2001 fue año histórico para el Nàstic. Al inicio de aquella temporada apenas 900 aficionados acudían al Nou Estadi para ver al equipo de Josep Maria Nogués, mientras que en la liguilla de ascenso 10.000 hinchas se dieron cita para soñar con la plata. Como si le hubieran inyectado levadura, la masa social grana volvía a crecer.

El Cadiz visitaba Tarragona. Contra el conjunto gaditano (3-1) se confirmó la comunión con una grada, que semanas más tarde celebraría el ascenso. Los tres goles de Santi Castillejo engancharon a aquellos aficionados escépticos que todavía no seguían o creían en el equipo. Entre el público estaba Marc Monforte, presidente y fundador de la Penya Lo Nàstic Terres de l’Ebre, inaugurada este jueves en Tortosa.

Aquella experiencia marcó a Marc, quien junto a su hermano Estiven, se hicieron socios grana y ya suman 16 años fieles al club. Pese a que las Terres de l’Ebre se sitúan dentro de la provincia, no es habitual que la pasión por el Nàstic llegue hasta el sur de la demarcación. El Barça suele concentrar a la mayoría de amantes del fútbol. Los equipos que están arriba siempre tienen más tirón.

Pero la inauguración de la nueva peña grana puede suponer un punto de inflexión. Ya cuenta con una treintena de peñistas y diez más que están en proceso de tramitación –unos veinte son socios–. Cerca del 90% de los miembros viven de les Terres de l’Ebre, aunque también hay varios en Tarragona. Tortosa, Amposta, Xerta, Móra o Masdenverge engloban un buen número de peñistas grana.

Marc y Estiven, habituales en el Nou Estadi, han sido testimonios de la noria de emociones que ha marcado la andadura del Nàstic por este milenio. Desde dos descensos a Segunda B hasta el último ascenso ante el Huesca, pasando por el paso en Primera que vivieron en la Plaça de la Font o el mazazo de Llagostera.

La undécima peña
Lo Nàstic Terres de l’Ebre supone la undécima peña grana oficial pocas semanas después de la inauguración de la peña Nàstic Bonavista 1886.

Este jueves por la tarde en la panadería Tradicionarius de Tortosa, la familia del Nàstic celebró el nacimiento de un nuevo miembro. El presidente grana Josep Maria Andreu, acompañado de otros miembros de la junta directiva y los jugadores del primer equipo Bouzón, Manolo Martínez, Molina y Reina, apadrinaron el evento.

La creación de la peña llega pese a la delicada situación deportiva. «Ha surgido en este momento porque hemos tenido el apoyo de Nàstic y Tradicionarius para echar el proyecto adelante», comenta Marc Monforte y añade: «Nos hace mucha ilusión porque cuando empiezas a ir a ver al Nàstic, no te imaginas que acabarás montando una peña. Además, representando a tu territorio, en el que no hay tradición nastiquera».

Como entidad, Lo Nàstic Terres de l’Ebre ya se ha movido en desplazamientos –una decena miembros ante el Levante–, y ha hablado con otras peñas grana para realizar acciones conjuntas.

Acerca de la tesitura actual, Monforte comenta que «es muy difícil pero creo en la salvación. En caso que el equipo descendiera, nuestra intención sería continuar. Estamos seguros que cuando la situación mejore, poco a poco se irá sumando más gente a nuestra peña».

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