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Aperitivo exquisito

El Nàstic deja buenas sensaciones en el primer encuentro de la pretemporada ante el Villarreal. La afición pudo ver en directo a seis de los siete fichajes. Marcos adelantó de penalti y Trigueros igualó también desde los once metros
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Xisco Muñoz pelea por un balón con Eric Bailly, central del Villarreal que tuvo que retirarse del encuentro a los 12 minutos lesionado. Foto: Lluís Milián

Xisco Muñoz pelea por un balón con Eric Bailly, central del Villarreal que tuvo que retirarse del encuentro a los 12 minutos lesionado. Foto: Lluís Milián

La afición se reencontró con su Nàstic en una calurosa tarde-noche que ofreció un exquisito aperitivo de lo que está por venir. Los seguidores disfrutaron de los suyos. Especialmente en la primera mitad, cuando los de Vicente Moreno expusieron un buen espectáculo ante todo un Villarreal de Primera división.

Si bien, mucho no se puede extraer del primer amistoso de pretemporada. Los entrenadores lo asumen como un entrenamiento más. Lo de menos es el resultado, aunque siempre es de recibo poder presumir de haberle sacado un empate a un equipo que este año jugará la Europa League.

Habrá cambio de categoría, pero la esencia del juego se mantiene inmutable. Ese fútbol atractivo, vertical, con mucha presencia de las bandas, con los laterales muy ofensivos y una disposición defensiva que nubla las ideas del rival. Sirvió para ascender y debe servir para mantener al equipo en Segunda.

En la primera mitad el Nàstic fue el gran protagonista. Como lo era cuando paseaba su nombre por los campos de Segunda B. La misma autoridad que se le presumen a los equipos ‘grandes’. Sin amedrentarse ante un rival de Primera. Si alguien sufrió persiguiendo el balón fueron los castellonenses durante los primeros 45 minutos. Marcelino dio la oportunidad al centrocampista ulldeconense Aleix García de jugar en un estadio familiar. Ante su gente. Lo disfrutó pese a que Rocha y Gal Arael le privaron de poderse lucir. Lo mismo le pasó a Bruno.

De entrada, puso Moreno a dos de las caras nuevas: Mousa y Naranjo. El primero fue la nota más destacable en la primera mitad. Se dejó ver con asiduidad por la zona de ataque. La presencia de Rukavina, un lateral de prestigio, no le incomodó. El lateral de Mataró se presentó ante la afición del Nàstic como un jugador potente, atrevido y con un buen pie izquierdo para servir centros peligrosos. En el minuto 13 dejó atrás por fuerza a dos jugadores del Villarreal para servir un balón raseado a Jean Luc que el marfileño mandó a las nubes.

Naranjo formó dupla con Azkorra en la punta de ataque. Generó espacios, con movimientos inteligentes y muy práctico en el juego de espalda.

Tampoco dejó indiferente a la parroquia tarraconense Gal Arael. El futbolista israelí, a prueba con el equipo de Vicente Moreno, se mostró como un centrocampista inteligente, con presencia y seguro en la entrega. Pasó con nota el examen. Las diabluras de Jean Luc y las incursiones hasta línea de fondo de Calavera ya forman parte del repertorio habitual, pero siguen siendo igual de deliciosas.

Hubo cambio total en la segunda mitad. 22 protagonistas nuevos para un segundo tiempo más lógico, con el Villarreal haciéndose fuerte en el medio del campo y presentándose con asiduidad en el área grana. Gerard Moreno en dos ocasiones hizo lucirse a Tomeu Nadal. Especialmente en la segunda cuando el meta balear atrapó el esférico sobre la misma línea de gol.

Rayco se ganó a pulso la notoriedad. Tuvo que multiplicarse para poner el sello identitario en un medio del campo de estreno, con Fali y Tejera. Buenas impresiones dejaron ambos, pero verdes todavía en la interiorización de la idea grana.

El delantero canario provocó el penalti que transformó Marcos De la Espada a los tres minutos de la reanudación. El empate también llegó desde los once metros. Trigueros batió a Tomeu para igualar la contienda.

Miguel Palanca fue el único de los siete fichajes del verano que no debutó con la camiseta grana, debido a unos problemas musculares relativos a la carga de la pretemporada, que hicieron optar por la prudencia y dejar al jugador sin saltar al campo. Tampoco participaron Luismi, Pol Bueso y Marc Martínez, futbolistas con los que el Nàstic no cuenta y a los que se les busca una salida.

Un buen primer partido para abrir boca.

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