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Barreiro, el ‘Barón Rojo’ de la Batalla de Vallecas

El atacante del Nàstic fue decisivo con sus dos goles de cabeza ante el Rayo y pone de relieve la necesidad de centrar más veces al área rival

Jaume Aparicio

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Kakabadze y Manu Barreiro, protagonistas del tercer gol en Vallecas. FOTO: laliga

Kakabadze y Manu Barreiro, protagonistas del tercer gol en Vallecas. FOTO: laliga

Manu Barreiro es un danzarín del aire. Con sus 1,92 metros, el delantero gallego domina el espacio aéreo como un controlador profesional. Es una de sus grandes virtudes. Ese conocimiento absoluto del medio un recurso valioso tácticamente para estirar el equipo hacia arriba y, sobre todo, en un killer del cielo cuando pisa área.

Fue el ‘Barón Rojo’ de la Batalla de Vallecas.  Mientras el piloto alemán Freiherr von Richthofen abatió aeroplanos en la Primera Guerra Mundial, Barreiro masacró al Rayo con potentes cañonazos con la testa. Dos goles para elevarle a héroe grana del Día de Reyes.

El primero llegó a los pocos minutos de que Embarba igualara el tanto inicial de Maikel Mesa. Juan Muñiz, que actuó como interior diestro, pegado a la banda, se calzó el guante zurdo y sirvió un centro exquisito. Iba a media altura.

Manu Barreiro no se anduvo con la duda de si rematar de volea o con la cabeza. Se lanzó en plancha para conectar con el envío del asturiano. Imparable para el arquero vallecano.

El segundo tanto, el del delirio en el 94’, fue una obra de arte. Un cabezazo de museo. Como un baile perfecto. Con los pasos ejecutado a la perfección.

Encontró el espacio fácilmente, con el Rayo lanzado desesperadamente hacia el gol de la victoria. Fue coordinando su carrera con la de Otar Kakabadze. Hasta que el cuero salió de la bota del georgiano. Barreiro calculó la trayectoria. Clavó los pies en el suelo a pocos centímetros del punto de penalti para tomar impulso.

Levantó su metro noventa de altura para citarse con la pelota y con un movimiento de cuello impecable ponerla en la misma escuadra. Un gol de videoteca. Para enseñar a las futuras generaciones de delanteros cómo es el cabezazo perfecto. 

Los dos goles de Manu Barreiro en Vallecas evidencian, una vez más, el potencial ofensivo del gallego en el juego aéreo, y lo desaprovechado que ha sido en muchos partidos. El equipo centra poco.

Es el tercer equipo de LaLiga 123 que menos balones envía al área. Lleva 237 centros realizados (estadística de LaLiga). Por debajo de esta cifra sólo están los 195 del FC Barcelona B y los 190 de la Cultural Leonesa. Poseer un rematador como el ariete de Santiago pide a gritos más balones al corazón del área.

Los laterales son los que más se prodigan. Kakabadze, asistente del tercer gol grana frente al Rayo Vallecano, lidera el número de centros con 39, seguido por Juan Delgado (35), Abraham (32) y Javi Jiménez (30). Un dato que explica la importancia de los carrileros para Rodri. 

Los goles en Vallecas pueden servir para animar a incentivar los centros y convertir a Barreiro en el piloto de Segunda división más peligroso.

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