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Bruno Saltor ‘apadrina’ a Arnal Llibert

El futbolista ebrense del Brighton avala la capacidad de trabajo del nuevo director deportivo del Nàstic

Diari de Tarragona

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Entre los asistentes a la presentación oficial de Arnal Llibert como director deportivo del Nàstic destacaba una persona. Su barba extensa, de hipster que se llaman ahora, y su cabeza finamente afeitada le hacían fácilmente identificable entre consejeros y periodistas que llenaban la sala de prensa del Nou Estadi. Bruno Saltor, el futbolista del Brighton & Hove Albion de la Premier League no se perdía detalle de las palabras de uno de sus mejores amigos de toda la vida.

Llibert y Saltor se conocieron hace 20 años cuando ambos, dos jóvenes deseosos de labrarse una larga carrera futbolística, coincidieron en la cantera del RCD Espanyol. En el fútbol base perico compartieron habitación e ilusiones. Sueños nocturnos en los que uno al otro se detallaban cómo iban a celebrar su primer gol como profesional o los títulos que llegarían.

En esas confidencias juveniles forjaron una relación que se insuababa verdadera y duradera. Bruno Saltor debutaría en el primer equipo blanquiazul (jugó siete minutos frente al Rayo Vallecano en la 5ª jornada de Primera división 2001-02, justo antes de salir cedido al Nàstic), mientras que Arnal Llibert tuvo que buscar fortuna lejos de casa. Primero al Leganés y luego al Elche.

En la 2004-05 la carrera de ambos jugadores volvieron a encontrarse en Lleida. Arnal Llibert llegó para reforzar a un equipo que un año antes había conseguido el ascenso a Segunda. Un conjunto en el que Bruno Saltor era pieza indiscutible. El defensor ebrense siguió un año más en la ‘terra ferma’. Arnal Llibert optó por cambiar de aires y firmar por el Racing Ferrol. Fue la última vez que jugaron juntos. 

El futbolista de Móra d’Ebre se convirtió en uno de los mejores laterales de la liga española. Almería y Valencia dieron buena cuenta de ello, hasta que en 2012 quiso aventurarse en el fútbol inglés. Partió de abajo. Desde la extremandamente larga y compleja Championship. Aliado en las ‘Seagulls’ (gaviotas) del Brighton & Hove Albion consiguió ascender a la Premier League, donde debutó la pasada temporada con 37 años.

Esa temporada en Lleida reforzó los lazos casi fraternales entre ambos. Tanto que cuando Bruno Saltor decidió pasar por el altar no encontró mejor padrino que Arnal Llibert.

Si el gerundense no falló en ese día tan especial para su amigo, Bruno tampoco podía perderse acompañar a Llibert en el estreno de ese cargo que tanto había deseado. «Está preparado para afrontar el reto», avala el futbolista ebrense. Le ha visto prepararse para ello, incluso cuando el futuro post-fútbol ni se divisaba. «Siempre le ha gustado analizar a los equipos rivales. En mi caso, que soy defensa, es habitual, para conocer al futbolista que te vas a encontrar, pero no lo es para los delanteros. En este sentido, Arnal Llibert era un atacante atípico que se fijaba en los centrales que se medía», detalla el jugador del Brighton.

Elección acertada
Para Bruno Saltor la elección de su exequipo el Gimnàstic para ocupar el cargo de director deportivo no puede ser más acertada. «Si fuera dirigente de un club lo primero que haría es buscar una persona con principios. Creo que es fundamental para tener éxitos. Y Arnal lo es», detalla el ebrense.

Otras de las características que destaca Bruno es la capacidad de trabajo de Arnal Llibert: «Es brutal. No le tiene miedo al trabajo. Le echa muchas horas y disfruta todas y cada una de ellas». 
Todas estas virtudes completan un «cóctel con muchos factores para triunfar», finaliza el jugador de Móra d’Ebre.

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