Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más de Deportes

Deportes FÚTBOL

CF Reus: ¿Cómo celebrasteis la victoria ante el Nàstic?

Los más pequeños han curioseado como imprevistos periodistas micrófono en mano. Querol, Jorge, Fran, Edgar Badia y Natxo González han aguardado sus preguntas atentos, en una rueda de prensa simpática que ha generado sonrisas

Marc Libiano Pijoan

Whatsapp
Los jugadores rojinegros y Natxo González han atendido las preguntas de los más pequeños. Foto: Alfredo González

Los jugadores rojinegros y Natxo González han atendido las preguntas de los más pequeños. Foto: Alfredo González

El  Reus se las apañó para adaptar una sala de prensa lujosa, justo delante de su tienda, en el Centre Comercial Pallol. A los intrépidos e improvisados periodistas no les podía faltar ninguna comodidad para ejercer su trabajo. Éste consistía en tomar el micrófono y resolver sus dudas más misteriosas. En el estrado, David Querol, Jorge, Fran Carbia, Edgar Badia y el míster, Natxo González. Hubo puntualidad alemana. Incluso antes de la hora, los pequeños reporteros tomaron asiento y esperaron. Algunos atrevidos adelantaron faena con las fotos. Inmortalizaron el instante antes de completar su labor.
El jefe se situó en el centro. A su vera, los discípulos. Hubo preguntas comprometidas, no podía ser de otra manera. ¿Cómo celebrasteis la victoria ante el Nàstic?. Edgar Badia, con aire diplomático, contó algunos secretos, como esa fiesta en el vestuario y la foto de grupo. Luego Natxo se atrevió a echar un cable a los niños. Querol, a su izquierda, no se esperaba la reacción del míster. «¿Oye Querol, cómo celebraste tú la victoria ante el Nàstic». Interrogante morboso. El ‘Cuco’ necesitó cierto ingenio. Sonrió y no se olvidó de la prudencia. «Como el resto de mis compañeros, con mucha alegría, porque era un día especial».
Conscientes del nivel de los futbolistas, el futuro y las posibles novias silenciosas que acechan a partir de enero generaron la atención de los chicos. «Jorge, ¿vas a jugar en el Reus la temporada que viene?». El uruguayo es querido a raudales por la parroquia juvenil. Ayudan sus arranques volcánicos sobre la hierba. «Yo pertenezco todavía al Zaragoza, pero si no puedo jugar allí, claro que me encantaría seguir». Todos precisaron hallar una sentencia de futuro. Nadie, como resulta lógico, expresó deseos de huidas. Los futbolistas del Reus desnudaron preferencias de la elite. No les quedó más remedio ante la curiosidad periodística. Todos colocaron a Messi en el pedestal de mejor del planeta. «Yo también admiro mucho a Cristiano Ronaldo». De equipos favoritos, ya se sabe. Para gustos, colores. Edgar Badia expresó su sentimiento perico. Se educó allí, claro. Fran y Jorge llevan sangre culé. Querol alaba la propuesta de Simeone y presume del «ganar, ganar y volver a ganar» de Aragonés. Es del Atleti, vamos. ¿Y Natxo? «Ni Barça ni Madrid, aunque suene raro. Mi equipo desde pequeño siempre ha sido la Real».
El míster lidió con los deseos para Reyes Magos. Aquello de refuerzos en el mercadeo invernal. No lo descartó, pero tampoco se olvidó de los que ya están. «No cerramos puertas, pero las cosas han ido tan bien que es difícil en estos momentos traer a alguien». Algún presente le llegará, aunque enero se haga eterno. El acto se cerró entre sonrisas, porque para eso se hizo. Para hacer feliz a la gente.

El Reus se las ha apañado para adaptar una sala de prensa lujosa, justo delante de su tienda, en el Centre Comercial Pallol. A los intrépidos e improvisados periodistas no les podía faltar ninguna comodidad para ejercer su trabajo. Éste consistía en tomar el micrófono y resolver sus dudas más misteriosas. En el estrado, David Querol, Jorge, Fran Carbia, Edgar Badia y el míster, Natxo González. Hubo puntualidad alemana. Incluso antes de la hora, los pequeños reporteros tomaron asiento y esperaron. Algunos atrevidos adelantaron faena con las fotos. Inmortalizaron el instante antes de completar su labor.

El jefe se situó en el centro. A su vera, los discípulos. Hubo preguntas comprometidas, no podía ser de otra manera. ¿Cómo celebrasteis la victoria ante el Nàstic?. Edgar Badia, con aire diplomático, contó algunos secretos, como esa fiesta en el vestuario y la foto de grupo. Luego Natxo se atrevió a echar un cable a los niños. Querol, a su izquierda, no se esperaba la reacción del míster. «¿Oye Querol, cómo celebraste tú la victoria ante el Nàstic». Interrogante morboso. El ‘Cuco’ necesitó cierto ingenio. Sonrió y no se olvidó de la prudencia. «Como el resto de mis compañeros, con mucha alegría, porque era un día especial».

Conscientes del nivel de los futbolistas, el futuro y las posibles novias silenciosas que acechan a partir de enero generaron la atención de los chicos. «Jorge, ¿vas a jugar en el Reus la temporada que viene?». El uruguayo es querido a raudales por la parroquia juvenil. Ayudan sus arranques volcánicos sobre la hierba. «Yo pertenezco todavía al Zaragoza, pero si no puedo jugar allí, claro que me encantaría seguir». Todos precisaron hallar una sentencia de futuro. Nadie, como resulta lógico, expresó deseos de huidas. Los futbolistas del Reus desnudaron preferencias de la elite. No les quedó más remedio ante la curiosidad periodística. Todos colocaron a Messi en el pedestal de mejor del planeta. «Yo también admiro mucho a Cristiano Ronaldo». De equipos favoritos, ya se sabe. Para gustos, colores. Edgar Badia expresó su sentimiento perico. Se educó allí, claro. Fran y Jorge llevan sangre culé. Querol alaba la propuesta de Simeone y presume del «ganar, ganar y volver a ganar» de Aragonés. Es del Atleti, vamos. ¿Y Natxo? «Ni Barça ni Madrid, aunque suene raro. Mi equipo desde pequeño siempre ha sido la Real».

El míster lidió con los deseos para Reyes Magos. Aquello de refuerzos en el mercadeo invernal. No lo descartó, pero tampoco se olvidó de los que ya están. «No cerramos puertas, pero las cosas han ido tan bien que es difícil en estos momentos traer a alguien». Algún presente le llegará, aunque enero se haga eterno. El acto se cerró entre sonrisas, porque para eso se hizo. Para hacer feliz a la gente.

Temas

  • DEPORTES

Lea También