CJ Barksdale, camino de leyenda en el CB Brisasol Salou

Baloncesto. El jugador americano alcanza los 50 partidos en EBA con el CB Brisasol Salou en su sexta temporada en el club

Jaume Aparicio

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CJ Barksdale, camino de leyenda en el CB Brisasol Salou

CJ Barksdale, camino de leyenda en el CB Brisasol Salou

Courtney Jamal ‘CJ’ Barksdale (Danville, Virginia, EE.UU. 29 años) no es un americano al uso. Para haberse convertido en el primer norteamericano de la historia del CB Salou difícilmente hubieran encontrado un jugador que encajara menos en el perfil habitual de pívot estadounidense. Comprometido con el club, inmerso en el aprendizaje del español -idioma que domina y que sigue estudiando- y entregado a la causa colectiva. Su adaptación al club y a la ciudad ha hecho que se haya convertido en un salouense más. «Me siento un privilegiado por estar aquí. Una bendición. Primero porque la vida en Salou es sana, no tan peligrosa como en Estados Unidos y porque jugar fuera de mi país es muy difícil», explica CJ.

Barksdale ha sido un jugador vital en el proceso evolutivo que ha vivido la entidad amarilla desde Copa Catalunya hasta consolidarse en Liga EBA. Su llegada en 2017 fue peculiar. El equipo necesitaba un ‘5’ poderoso tras la marcha de los dos interiores del curso anterior. Santi Benito, presidente del club, se lanzó a la búsqueda de un jugador y lo encontró en internet. Era el primer norteamericano que buscaba y por canales poco habituales descubrió el talento de CJ. Le mostró los videos que pudo encontrar al técnico, Jesús Muñiz, y entre los dos deciden jugársela.

CJ entonces estaba en el Academy Basket Fidenza de Italia. Era su segunda experiencia europea tras su paso por Estonia en las filas del Rapla KK. Se fue de Estados Unidos buscándose un hueco en el baloncesto profesional antes de tiempo. Le faltaba u año más para graduarse en la prestigiosa universidad de Virginia Tech, un centro cuyos equipos, apodados los Hookies, juegan en la División I de la NCAA, la máxima categoría universitaria. Incluso compartió campus NBA con nombres como Kyrie Irving (Brooklyn Nets o Reggie Bullock (Dallas Mavericks). Pero el fallecimiento de un familiar le llevó a tomar la decisión de salir de la universidad y marcharse a más de 7.000 km de casa. Un hogar que ha encontrado después de cuatro años en Salou. «Es mi segunda casa», asegura CJ apuntando a Santi Benito y Jesús Muñiz como los artífices de ese sentimiento junto con el resto de compañeros que ha tenido. «Me han tratado siempre como un hijo. Mirando siempre por mí bien. Enseñándome desde el primer día que puedo ser importante en el equipo en la pista y feliz fuera de ella», añade. La familiaridad es un valor añadido del CB Salou y un elemento vital para que un jugador como CJ pueda asentarse. «Un jugador que está tan lejos de casa, de su familia, si solo le das baloncesto pierdes muchas cosas», dice Jesús Muñiz. Y más si como sucede en la categoría actual del club, hay muchas más horas libres que entrenando. De ahí la importancia de arroparle. Como celebrar el ‘thanksgiving Day’ (Día de Acción de Gracias) que tendrá lugar mañana.

En la pista ni qué decir tiene que es capital. El día de su debut firmó 21 puntos y 11 rebotes, para una valoración de 30. Toda una declaración de intenciones. Jesús Muñiz destaca que «Es un americano diferente. El esquema de juego muchas veces se construía sobre él, pero nunca lo ha exigido, ni tampoco ha estado pendiente únicamente de engordar sus estadísticas personales. Siempre está al servicio del equipo, entendiendo los valores del grupo».

A pesar de las llamadas para cambiar de aires, CJ ha sido fiel al club lo que le ha permitido cumplir su quinta temporada alcanzando registros espectaculares como los 50 partidos en EBA con el Brisasol Salou. En una temporada en la que sus números siguen siendo los de un jugador importante: 13,6 puntos por partido y casi 5 rebotes para una valoración media de 12 puntos. No está nada mal para ser el primer americano de la historia del club.

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