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Calavera: 'Pido disculpas'

El futbolista de Cabra del Camp reconoce su error al no cumplir su palabra de renovar con el Nàstic y firmar un contrato con el Eibar

Jaume Aparicio López

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Jordi Calavera ofreció ayer una rueda de prensa para aclarar su situación y tratar de buscar una salida digna del club de su corazón. Foto: Lluís Milián

Jordi Calavera ofreció ayer una rueda de prensa para aclarar su situación y tratar de buscar una salida digna del club de su corazón. Foto: Lluís Milián

Jordi Calavera ha cumplido con la parte que le corresponde para poner fin a dos meses apartado del primer equipo. La condición sine qua non que le exigía el Nàstic desde que decidió firmar un contrato con el Eibar, rompiendo el acuerdo verbal de renovación con el club grana, unas disculpas públicas.

El lateral derecho salió ayer en rueda de prensa –que él mismo había solicitado– para pedir perdón. «Pido disculpas al presidente, a Emilio y, sobre todo, a todo la afición», dijo Calavera con un semblante serio.

El defensa de Cabra del Camp admitió que «quería renovar y lo habíamos acordado todo, pero llegó una llamada de un club de Primera. No había firmado nada con el Nàstic y con mi familia decidimos que no podía dejar escapar la oportunidad de jugar en la máxima categoría. El sueño de todo jugador».

Fue entonces cuando se echó para atrás respecto al acuerdo verbal de renovación que había alcanzado con Emilio Viqueira. «Quizás me precipité y se hubieran podido hacer mejor las cosas», reconoció Calavera. En ese punto admitió cierto arrepentimiento, porque «el Nàstic es el club de mi vida, el que llevo en el corazón», pero al mismo tiempo dejó claro que él tiene que «mirar por mi futuro y mi carrera y una oferta de Primera no la podía rechazar». Ya había dicho ‘no’ a propuestas importantes económicamente de equipos de Segunda divisiós. La llamada de Primera es otro cantar, mucho más difícil de desoír.

Firmó con el club guipuzcoano a sabiendas de las consecuencias que le podrían provocar en el Nàstic: «En la vida se toman decisiones y yo la tomé. Sabía que iba a tener consecuencias y las acepté». No calculó que serían tan duras. La peor parte se la llevó su familia. En especial, su hermano Josep, jugador del Juvenil grana que también quedó relegado de la competición. «Lo han pasado mal, pero el club se ha mostrado predispuesto a arreglarlo y mi hermano lleva ya dos semanas jugando». Esa ha sido siempre la gran preocupación del lateral grana.

Ahora espera que sus disculpas públicas sirvan para que el club le levante el castigo y pueda regresar a la dinámica del primer equipo. «Espero que se desbloquee mi situación», afirmo Jordi Calavera que todavía no ha hablado con el entrenador Vicente Moreno. ¿Quiere decir eso que ya está a disposición del técnico para el partido del domingo ante la Ponferradina? A día de hoy, no. Todavía debe resolverse otro aspecto, el de su futuro. Una parte que no le corresponde al futbolista, sino a los clubes, Nàstic y Eibar.

Hace semanas que ambas entidades tratan de alcanzar un acuerdo para que Jordi Calavera recupere la normalidad. Los dos equipos tienen el mismo interés en que el lateral compita cada semana. Vicente Moreno tendría un lateral derecho natural con la que suplir a Xisco Campos en caso de necesidad, mientras que al club vasco no le interesa que el futbolista esté seis meses parado.

A Jordi Calavera sólo le queda esperar. Seguir entrenando con la Pobla hasta que Nàstic y Eibar encuentren una solución que satisfaga a ambos o bien, aguardar al 30 de junio, día que finalizará su contrato con el club grana.

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