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Condenados en los postres (CBT 85-86 Agustinos)

Tras ir por delante todo el partido, el CBT cae en los últimos segundos y se complica un poco más el milagro de la salvación

Iván Alcalá

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El tarraconense Dani Martínez defiende una bola ante Medina, el mejor jugador del partido. Foto: Pere Ferré

El tarraconense Dani Martínez defiende una bola ante Medina, el mejor jugador del partido. Foto: Pere Ferré

El milagro resulta cada vez más inalcanzable. El CBT estuvo a punto de igualar a victorias con el L’Hospitalet, equipo que marca la zona de permanencia, en un encuentro en el que fue casi siempre por delante, pero que se torció en el peor momento. El Agustinos Eras, que viajaba a Tarragona con los deberes de la salvación a un triunfo de distancia, cumplió con un tiro libre a dos segundos de la bocina que dejó petrificado al Serrallo.
El partido había arrancado con un juego exterior muy dinámico que permitió a los tarraconenses contrarrestar los peligros de los leoneses. Seis triples, tres de ellos de un Chuso más entonado que nunca, lanzaban a los chicos de Berni hacia la primera diferencia importante a dos minutos para concluir el cuarto inicial (22-14). No obstante, el Agustinos apretó y cerró el parcial 23-19.
Los leoneses acabaron de dar la vuelta al marcador en tres minutos del segundo cuarto (28-30). Berni pidió tiempo para revisar la pizarra y la respuesta llegó de inmediato. El cuarto triple de la tarde de Suso insuflaba oxígeno (37-32), antes de una nueva reacción visitante. El Agustino se volvió a acercar a un sólo punto (37-36), pero un parcial azulado de 7-0, con dos buenas canastas de Salim, volvieron a lanzar al CBT, que llegaba al intermedio con una renta de 6 puntos (47-41).
En el regreso, el cuadro cebetista tuvo tres minutos grises que dieron alas a los leoneses, que aprovecharon el desacierto local para enderezar el encuentro. Salim rompió la sequía anotadora de los de Berni y Xavi Hernández le siguió con un triple muy lejano que sirvió para despegarse del Agustinos (52-49, 23’). Fue un puro espejismo y el electrónico siguió moviéndose en diferencias muy cortas. 
Pero si había un hombre con confianza sobre la pista ese era Chuso Fernández, que encontró su quinto triple cuando nadie lo sospechó y puso una diferencia (59-53) que supo conservar la escuadra azul, que se permitió el lujo excesivo de fallar cuatro tiros libres consecutivos (62-57). 
El último asalto comenzaba con una canasta imposible de Marc Giménez, aunque un triple más personal de Medina colocaba al Agustinos a un solo punto (64-63). Los de León, que no habían anotado más que un triple en tres cuartos, hallaron en el perímetro la fórmula hacia la victoria. Dos triples consecutivos de Mbamalu y Medina acababan de equiparar el marcador (69-69). Entonces apareció Dani Martínez, con otros triples seguidos que llevaban la ventaja local hasta los 6 puntos al ecuador del cuarto. Ahí comenzó el declive.
Un triple de Medina ponía al Agustinos por delante a 3:35 para el final (77-78). La taquicardía se apoderaba del graderío tarraconense y los dos equipos se fueron alternando en el marcador hasta el final. Con 85-85, Torres tuvo la canasta de la victoria a 13 segundos del final, pero el aro la escupió y el encuentro parecía condenado a la prórroga. Sin embargo, en el último ataque, falta de Chuso sobre Medina con dos segundos de partido. El base del Agustinos falló el primer tiro libre ante un Serrallo en ebullición. En el segundo tiró de sangre fría y anotó el punto de la victoria.
La semana que viene, el ultimátum se presenta en la pista del Zamora, rival que ha ganado tres partidos seguidos y que se ha subido al último tren por la salvación cuando más desahuciado estaba. Los castellanos están empatados a 8 victorias con el CBT y apurarán sus opciones en un duelo a vida a muerte.

El milagro resulta cada vez más inalcanzable. El CBT ha estado a punto esta noche de igualar a victorias con el L’Hospitalet, equipo que marca la zona de permanencia, en un encuentro en el que fue casi siempre por delante, pero que se torció en el peor momento. El Agustinos Eras, que viajaba a Tarragona con los deberes de la salvación a un triunfo de distancia, cumplió con un tiro libre a dos segundos de la bocina que dejó petrificado al Serrallo.

El partido había arrancado con un juego exterior muy dinámico que permitió a los tarraconenses contrarrestar los peligros de los leoneses. Seis triples, tres de ellos de un Chuso más entonado que nunca, lanzaban a los chicos de Berni hacia la primera diferencia importante a dos minutos para concluir el cuarto inicial (22-14). No obstante, el Agustinos apretó y cerró el parcial 23-19.

Los leoneses acabaron de dar la vuelta al marcador en tres minutos del segundo cuarto (28-30). Berni pidió tiempo para revisar la pizarra y la respuesta llegó de inmediato. El cuarto triple de la tarde de Suso insuflaba oxígeno (37-32), antes de una nueva reacción visitante. El Agustino se volvió a acercar a un sólo punto (37-36), pero un parcial azulado de 7-0, con dos buenas canastas de Salim, volvieron a lanzar al CBT, que llegaba al intermedio con una renta de 6 puntos (47-41).

En el regreso, el cuadro cebetista tuvo tres minutos grises que dieron alas a los leoneses, que aprovecharon el desacierto local para enderezar el encuentro. Salim rompió la sequía anotadora de los de Berni y Xavi Hernández le siguió con un triple muy lejano que sirvió para despegarse del Agustinos (52-49, 23’). Fue un puro espejismo y el electrónico siguió moviéndose en diferencias muy cortas. 

Pero si había un hombre con confianza sobre la pista ese era Chuso Fernández, que encontró su quinto triple cuando nadie lo sospechó y puso una diferencia (59-53) que supo conservar la escuadra azul, que se permitió el lujo excesivo de fallar cuatro tiros libres consecutivos (62-57). 

El último asalto comenzaba con una canasta imposible de Marc Giménez, aunque un triple más personal de Medina colocaba al Agustinos a un solo punto (64-63). Los de León, que no habían anotado más que un triple en tres cuartos, hallaron en el perímetro la fórmula hacia la victoria. Dos triples consecutivos de Mbamalu y Medina acababan de equiparar el marcador (69-69). Entonces apareció Dani Martínez, con otros triples seguidos que llevaban la ventaja local hasta los 6 puntos al ecuador del cuarto. Ahí comenzó el declive.

Un triple de Medina ponía al Agustinos por delante a 3:35 para el final (77-78). La taquicardía se apoderaba del graderío tarraconense y los dos equipos se fueron alternando en el marcador hasta el final. Con 85-85, Torres tuvo la canasta de la victoria a 13 segundos del final, pero el aro la escupió y el encuentro parecía condenado a la prórroga. Sin embargo, en el último ataque, falta de Chuso sobre Medina con dos segundos de partido. El base del Agustinos falló el primer tiro libre ante un Serrallo en ebullición. En el segundo tiró de sangre fría y anotó el punto de la victoria.

La semana que viene, el ultimátum se presenta en la pista del Zamora, rival que ha ganado tres partidos seguidos y que se ha subido al último tren por la salvación cuando más desahuciado estaba. Los castellanos están empatados a 8 victorias con el CBT y apurarán sus opciones en un duelo a vida a muerte.

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