Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Deportes Tercera División

Condenados por el contexto (Pobla 1-2 Peralada)

Una Pobla sin seis de sus titulares, con el Nàstic, cae en la agonía frente al Peralada

Juanfran Moreno

Whatsapp
Guillem Martínez persigue una pelota ante el Terrassa en un partido de esta temporada. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Guillem Martínez persigue una pelota ante el Terrassa en un partido de esta temporada. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Resulta complicado jugar a la Pobla cuando el contexto en el que convive últimamente no resulta nada sencillo. Se le tiene que juzgar, de acuerdo, pero también se tiene que tener que presente que sus principales elementos diferenciales últimamente no están bajo las órdenes de Albert Company.

Ayer fue terrible las bajas con las que tuvo que lidiar el filial grana. Arnau Riera, Sergi Caballero, Pol Domingo, Sergi Cardona, Sergio Montero y Bernat Guiu viajaron con el primer equipo a Castellón. Seis teóricos titulares. Seis piezas determinantes en Tercera División. Que estén con el Nàstic habla muy bien de ellos, pero también complica el día a día del conjunto poblense.

En días como ayer se nota que la Pobla quiere ser, pero no termina siendo porque los jugadores que terminan de dibujar su rostro no están. Pese a ello, el filial grana compitió hasta el final ante el Peralada. El guion del partido fue cruel y retorcido. Aunque lo cierto es que el conjunto gerundense hizo un gran partido en el Municipal de la Pobla y su botín no fue ni mucho menos exagerado. Supieron interpretar con pragmatismo lo que demandaba el encuentro en casa fase. Replegaron cuando tenían que replegar, presionar en bloque alto cuando la acción lo pedía y transitaron con acierto cuando la Pobla dibujaba espacios a sus espaldas.

Precisamente en una de esas contras llegó el tanto del Peralada. Fue con el partido agonizando. El costado derecho quedó descubierto y el Peralada se arropó en él para terminar metiendo un pase tenso que Sergio Álvarez embocaba en boca de gol.

En la primera mitad, la Pobla se había adelantado en una jugada colectiva que culminaría Tomás tras un buen pase de la muerte. El gol hizo justícia a lo visto en el tramo inicial del encuentro.

Un Peralada valiente

Sin embargo, el Peralada reaccionó con valentía en el segundo tiempo. Adelantó la presión en bloque alto y en uno de sus robos empató el encuentro mediante un tanto de Arnau Ortiz.

El gol alimentó de esperanza a unos visitantes que presionaron con acierto la salida de la Pobla y administraron con criterio el balón. Se refugiaron en él para descansar el gran esfuerzo físico al que se estaban sometiendo con sus constantes presiones altas.

El final del partido fue agónico. La Pobla se lanzó a por la victoria y se llevó una derrota. Caprichos del fútbol. No suele premiar voluntades. Ayer fue otro ejemplo. En todo caso, honor para un filial que compitió sin sus primeros espadas.

Temas

Comentarios

Lea También