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Copa del Rey Hockey: El FC Barcelona pasa por encima del Igualada

Con un rotundo 8-0

Redacción

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El jugador del FC Barcelona, Marc Gual, protege una bola ante la amenaza de Roger Bars.  Foto: Alfredo González

El jugador del FC Barcelona, Marc Gual, protege una bola ante la amenaza de Roger Bars. Foto: Alfredo González

El Barça no dio opción a cualquier atisbo de sorpresa ante el Igualada, que fue todo entusiasmo pero que sufrió la severidad azulgrana en la definición. Pareció por momentos que los de Ricard Muñoz se lo tomaban al tran tran, sin demasiados alardes, como dejando que las cosas cayeran por su propio peso. En realidad este Barça suele comportarse así. Conoce su calidad individual. No necesita avasallar con el juego para ganar. No lo hizo ante el Igualada, pero pasó con una solvencia imponente.

Rápido tomó ventaja en la puesta en escena. Pascual cazó una bola en zona de terminar jugada y de reojo vio liberado a Pablo Álvarez, siempre en el segundo palo. Preparado para acompañar. A un toque definió. Casi a placer. Con ventaja, los azulgrana desprenden muchísima seguridad, en parte porque defensivamente son un ejército militar. Quizás, el gran mérito de Muñoz ha sido poner a defender como locos a un puñado de estrellas en traje y corbata. Gual se encargó de aumentar la ventaja en una transición sin aparente peligro que sorprendió a Deitg. De forma extraña.

El Igualada tuvo la opción de meterse en el partido a través de un tiro directo y un penalti, pero no culminó. Sergi Fernández compareció en la noche para mantener de pie a su equipo a remates de Pla y Baliu. A partir de entonces, el favorito fue desgastando a su rival, que perdió la fe. Panadero, antes del descanso, casi sentenció el cruce.

La sentencia

Ante un equipo tan poderoso, la peor noticia resulta una temeridad dejarse ir. El Igualada desapareció del Olímpic mentalmente y le cayó un chaparrón en forma de goles. Pascual abrió la veda del Barcelona, que siguió compitiendo con firmeza, sin un juego estético deslumbrante, pero fue un martillo pilón. Hubo tiempo para todos, la ventaja y el confort que trajo la noche lo permitían.

Ordóñez y Costa, en dos ocasiones, se sumaron a una fiesta de la que el Igualada no quería participar. Cerró el marcador Barroso, que había transitado por el partido sin hacer demasiado ruido.

El Barça cerró su primera aparición sin prácticamente desgaste y con la seguridad propia del gigante que aspira el título de campeón.

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