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Crónica de un cese en un aeropuerto

El Nàstic destituyó anoche a Nano Rivas como técnico grana en la sala de embarque del aeropuerto de San Pablo, antes de uno de los vuelos más tristes del año

Juanfran Moreno

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El idílio entre Nano y Andreu llegó a su fin. Foto: Lluís Milián

El idílio entre Nano y Andreu llegó a su fin. Foto: Lluís Milián

El fútbol provoca situaciones inverosímiles y que muchas veces responden a un guion de Hollywood. El desenlace se intuía, pero no en el escenario en el que sucedió. Ayer, en el aeropuerto de San Pablo (Sevilla) se vivió un cese en directo de un entrenador. El consejo del Nàstic se reunió antes de embarcar y tomo una decisión en firme. No decidió ni esperar al día de hoy. Lo tenía todo clarísimo.

Ya en la sala de embarque, el club grana comunicó el cese de Nano Rivas como entrenador del conjunto tarraconense. Al presidente del Nàstic, Josep Maria Andreu, y a sus consejeros les separaban menos de 10 de metros del ya extécnico grana. La imagen era curiosa. El de Ciudad Real se aislaba con sus auriculares, intentando no cruzar miradas con la cúpula grana.

El cuerpo técnico permaneció en todo momento al lado de Nano Rivas, quien ya sabía que había sido cesado. De hecho, en la rueda de prensa posterior al partido, sus declaraciones dejaban entrever que era consciente de que sus horas como entrenador estaban contadas. Tras conocer la noticia, el capitán Xavi Molina fue uno de los pocos futbolistas que se acercaron a apoyarle tras la decisión del club.

Algunos de los jugadores, sin embargo, no se les veía demasiado preocupados. Estaban más pendientes de sus móviles que de otras cosas, cuando un grupo de juveniles les habían dado un baño. Otros incluso se dedicaron a coquetear en pleno vuelo con algunas pasajeras. Por suerte, la gran mayoría no mostraron esa actitud. Xavi Molina tenía que ser consolado por algunos de sus compañeros. Al capitán se le veía destrozado. Otro de los que estaban más afectados fue Manu Barreiro, quien minutos antes había sido el último en subirse al bus ante el bajón en el que se encontraba con lagrimas en los ojos.

En general, los rostros eran de una extrema preocupación. Uno de los peores vuelos de regreso de la temporada. Todos ya sabían que hoy no habría entrenamiento por el cese de Nano. Hoy se conocerá su sustituto para los últimos tres partidos de liga con la permanencia en juego. El Nàstic pende en la categoría de un hilo muy tenso, a punto de romperse.

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