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David Sangrà, el regreso del emblema

El histórico excapitán del CF Reus volverá al club a partir de agosto para dirigir y transmitir valores a la cantera. Además, ejerce como formador en el grupo con diversidad funcional SOI-2 del Taller Baix Camp, del que asegura sentir orgullo y aprender cada día

Marc Libiano

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David Sangrà, de pie en el centro, con los chicos y chicas del Taller Baix Camp. Foto: Alfredo González

David Sangrà, de pie en el centro, con los chicos y chicas del Taller Baix Camp. Foto: Alfredo González

‘Venir a trabajar con vosotros cada día es un orgullo. Somos un equipo’. Las palabras de David Sangrà (Salou, 1981) encienden los ojos de los chicos y chicas con diversidad funcional SOI-2 del Taller Baix Camp. David ejerce la formación de refuerzo emocional e intercambia experiencias, no decreta. Muchos de sus chicos conocen el tránsito de 17 años que vivió como futbolista. Sangrà no oculta jamás su sangre rojinegra. Se crió en la academia del club y hoy, en su hoja de servicios, deslumbran una colección de tres ascensos a Segunda B (2002, 2005 y 2011), además de cinco play off. No hablamos de una simple ‘vieja gloria'. Sangrà es emblema, aunque su rostro huya a menudo del foco.

Jaume y David, dos de los futboleros del grupo, le observan con esa mirada que mezcla nostalgia y admiración. Seguramente soñaron con pisar alguna vez la moqueta verde del Estadi, tal y como hizo el capitán del Reus en sus tiempos de plenitud. Jaume toma la camiseta del ‘14’ y la besa sin contemplaciones. La enseña como si le perteneciera un trozo de ella. Lo que no había imaginado Jaume es que a su formador le llamaban, en el vestuario del Reus, ‘el jefecito’, como tributo a Javier Mascherano, el carismático central del Barcelona.

David Sangrà comparte la visita del Diari, no cierra el círculo. Vive en calma permanente con su ego. Entre el corrillo de protagonistas aparece uno de esos imitadores que suben la audiencia en cualquier programa prime time de la tele. Xavi puede emular a Rajoy o a Pedrerol en cuestión de segundos. Se anima tanto que sus compañeros de aventura le cortan, entre sonrisas piadosas. Mientras, Jordi aprovecha la visita del ‘Diari’ para exhibir habilidades periodísticas. Pregunta y pregunta. Asombra su capacidad para conocer el mundillo y pide visita urgente a la redacción. En la radio ya ha debutado con éxito.

“A veces nos creemos que lo sabemos todo y no sabemos nada. Le estoy muy agradecido al Taller Baix Camp por la oportunidad que me da de poder trabajar con ellos. Aquí aprendes cada día. Yo más de ellos que ellos de mí, estoy seguro”. David Sangrà se sincera. Su solicitud de agradecimientos resulta inagotable. En el Taller se respira solidaridad y ternura. También dosis inagotables de paciencia.

Vuelta a la fábrica

Aquel central de buena relación con la pelota ya daba lecciones de sencillez cuando el mundo le reía las gracias, en ese prestigio a veces artificial del deportista. Mantiene su esencia. En realidad heredó la humildad que le enseñaron cuando consumía tiempo de crecimiento en las categorías inferiores del Reus. Esos valores que él aprendió podrá defenderlos y ofrecerlos a las futuras estrellas rojinegras. A partir de agosto formará parte del equipo de técnicos de la cantera que dirigen Iván Taranilla y Marc Carrasco. Dos amigos de David. Con ellos compartió viaje en el Reus de la última conquista hacia el bronce, en 2011. Sangrà dirigirá al alevín B, después de un año de estreno como estratega en el Santes Creus.

La puerta del Reus se abre para dar refugio a uno de sus estandartes. “Tengo la misma ilusión que cuando empecé de niño. El Reus está por encima de todos, de personas e intereses. Vuelvo para ayudar’. Probablemente ese es su mejor oficio. Ayudar a los demás.

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