De mal en peor (Algeciras 1-0 Nàstic)

Segunda derrota consecutiva fuera de casa, y cuarta jornada sin ganar, en un partido en el que los granas no dispararon ni una sola vez a portería

Jaume Aparicio

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De mal en peor (Algeciras 1-0 Nàstic)

De mal en peor (Algeciras 1-0 Nàstic)

El Nàstic pagó cara su mediocridad en Algeciras. La derrota fue un precio justo. Hasta diría que el 1-0 resultó barato para tanta racanería. Un equipo que se tira 90 minutos defendiendo, sin aspiraciones de llegar al área rival, solo merece perder. Ni más ni menos.

Mira el resumen del partido cortesía de Footters.

Hacía tiempo que no se veía un Nàstic tan gris y pobre. Tan triste. Con nula capacidad ofensiva. No chutó ni una sola vez a puerta en todo el partido. Lo más cerca que estuvo de hacer una ocasión, lo que se dice ocasión, fue un centro que Carbia no llegó pero que el defensa local mandó a saque de esquina.

Los de Agné únicamente se ocuparon de defender. Cerrar las líneas y replegarse a cada intento del Algeciras de penetrar hacia la portería de Manu García. Un planteamiento que para un equipo de la zona media-baja, con aspiraciones de permanencia, pues se puede comprar. Para el Nàstic es una actuación indigna. Una más fuera de casa. Cuando los datos dicen que después de siete partidos como visitante aún no has conseguido ganar ni uno (perdiendo los dos últimos) la reflexión va más allá de si has tenido más o menos acierto en las áreas. De entrada, ir a por la victoria desde el principio suele ayudar a lograrla. Como se ha hecho en otras ocasiones. En Sevilla por ejemplo. No se ganó, pero se mereció. O en Madrid, que pese a la derrota la sensación es que pudo llevarse algo de Valdebebas. Ni en San Fernando, ni en Algeciras se ha tenido esa misma impresión. Todo lo contrario. Parece que el equipo involuciona. Y es un camino que nadie quiere recorrer.

Al Algeciras le costó abrir la férrea defensa grana pero su insistencia tuvo el premio. Llegó ‘in extremis’, a falta de cuatro minutos para el final. En una jugada en la que Joan Oriol perdió la marca y Manu García tuvo la mala suerte de que el balón le pasara por entre las piernas. Pero vaya, que fuera una derrota en lugar de un empate no cambia ni un ápice la lectura del plano encuentro tarraconense.

Desmenuzada parte a parte, la decepción fue en aumento. La primera parte del Nàstic fue un auténtico tostón. Soporífero. El partido llega a comenzar una hora antes y no queda ni un aficionado grana despierto para la segunda mitad. Ni una ocasión. Ni un acercamiento. Nada. Entre la poca voluntad del equipo de irse hacia arriba y las imprecisiones en los pases ver la equipación de portero del arquero del Algeciras era un milagro. Unos 45 minutos de posicionamiento ultradefensivo y a esperar que pasara el tiempo sin sobresaltos. El resultado fue un aburrimiento total.

El cuadro local no estaba mucho mejor. Se ocupó de llevar la iniciativa en el juego pero en zonas alejadas. Incapaces de abrir hueco en la rocosa defensa tarraconense. Aun así, por su mayor predisposición por atacar al rival, generó dos oportunidades. Una propiciada por un resbalón de Joan Oriol al cuarto de hora de juego que regaló el balón Ferni. Aythami tapó el disparo y en la segunda opción Leiva mandó el balón a la grada.

Más clara la tuvo Roni. El ‘9’ del Algeciras se encontró primero con una mano milagrosa de Manu García y con el poste en el rechace. La jugada aún concedió una tercer opción para el Algeciras con un tiro del jovencísimo Leiva, 16 años, que también despejó el arquero del Nàstic.

Buyla repetía posición en la mediapunta, mientras que Pol Domingo regresó al once titular en el lugar de Carlos Albarrán. El hispano-guineano se fatigó en tareas defensivas mientras que en la parte atacante anduvo como el resto del equipo, nulo. Tampoco los que le acompañaron Carbia, Pablo y Robert Simón ofrecieron algún tipo de iniciativa. Tampoco ayudó que los pocos balones que les llegaron eran en su mayoría balonazos rifados.

Solo Ribelles cumplió. Recuperó balones y fue el mejor de los defensores impidiendo avances entre líneas de los locales. Y eso que vio una amarilla en el primer tiempo que le condicionó durante el resto del choque y que le hará perderse el duelo frente al Atlético Baleares del próximo domingo en el Nou Estadi.

Como no se podía empeorar la estadística ofensiva del primer tiempo, era difícil que saliera peor. Aunque lo llegó a parecer por la cantidad de balones regalados. Cada despeje, saque de portería o de banda iba a parar a pies de los jugadores del Algeciras. Los locales seguían arrinconando a un Nàstic cada vez más hundido. Romero, el más bajito de todos, se coló entre los centrales granas para rematar fuera de milagro. Un anticipo del gol que iba a llegar en las postrimerías del encuentro obra de Víctor López. Para más ‘inri’, Aythami vio la roja empujar a un jugador del banquillo del Algeciras. Otra baja más para el Baleares.

El Nàstic va de bajada. En sensaciones y en la tabla. Cada vez le cuesta más sacar los partidos y con cuatro partidos sin ganar no es el mejor momento para recibir al actual líder del grupo. Mucho Nou Estadi se necesitará para sacarlo adelante.

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