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Dos ejemplos de superación

Fran Vélez (Wisla de Cracovia) y Gerard Badia (Piast Gliwice) han vivido un año difícil por las lesiones

Diari de Tarragona

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En la imagen el tarraconense Fran Vélez en Polonia. Foto: Cedida

En la imagen el tarraconense Fran Vélez en Polonia. Foto: Cedida

Francisco Manuel Vélez (Tarragona, 26 años) vivió una temporada complicada en el Wisla de Cracovia (Ekstraklasa), pero finalmente superó las dificultades. El defensa de Sant Salvador estuvo seis meses lesionado: «por culpa de una pubalgia y dos roturas en la misma zona del pubis. A pesar de todo, al final jugué 17 partidos». 

A nivel colectivo, este año, el Wisla partía con el objetivo de colarse entres los ocho primeros y tener opciones de estar en Europa hasta el final, pero por desgracia «el último partido no lo ganamos y no entramos en competiciones europeas; por otro lado, en la Copa nos eliminaron muy pronto. No obstante, la campaña ha sido positiva». 

La anécdota

A pesar de no tener un camino fácil, el tarraconense ha vivido anécdotas graciosas con el conjunto polaco: «vine a España para operarme y después volví. El cambio de temperatura entre los dos países es brutal y en Polonia estábamos a unos -15 grados. El entrenador me comunicó  que no saldría en el once inicial pero sí desde el banquillo, y yo le pregunté si podía empezar a calentar en la primera parte porque con el frío que hacía no me veía  capaz de jugar. Así lo hice y estuve todo el encuentro calentando para jugar los últimos diez minutos», recuerda divertido. 

Fran ha cumplido su primera temporada con el Wisla, y ahora no sabe si seguirá: «tengo otro año de contrato y el equipo me ha ofrecido la ampliación, pero a causa de un problema familiar todavía no sé si seguiré aquí o regresaré a España. Si continúa en suelo polaco, Fran espera que la próxima temporada «nos podamos meter en Europa. Este es el objetivo que la entidad me trasladó la última vez que estuvimos reunidos. También queremos acabar muy arriba en la liga; si es posible, nos gustaría ganar el campeonato, porque hace tiempo que este equipo no se lleva ningún título y sería bonito poder lograrlo». 

Fútbol a parte, a nivel cultural, Fran considera que Polonia «es un país muy diferente al nuestro en cuanto a comida, tiempo....Además, los polacos primero son reacios a hablar contigo, a establecer una relación, pero con el paso de las semanas se ve que son buena gente, te invitan a su casa, te muestran la ciudad...». Por otro lado, sobre el idioma polaco, apunta que «sólo sé algunas palabras porque es complicado. Por suerte, el inglés todo el mundo lo entiende y así me comunico perfectamente». Al principio de su periplo en Polonia, estaba con su familia, pero «a causa de un problema se volvieron a Tarragona y se van a quedar allí permanentemente».
 
Fran Vélez no es el único jugador provincial en la liga Ekstraklasa, que también cuenta con Gerard Badia (Horta de Sant Joan, 28 años), jugador del Piast Gliwice que puede actuar de extremo izquierdo o de extremo derecho, y que ha vivido una temporada llena de obstáculos que ha finalizado con la salvación del equipo polaco. El ebrense tuvo que superar también una lesión que ya está olvidada.

Él mismo explica que «personalmente ha sido una de las campañas más difíciles de mi carrera. Empecé bien, y en el primer partido de liga marqué un gol, pero después me rompí el menisco y estuve cuatro meses de baja. Incluso tuve que operarme en Barcelona y fue un momento duro porque había estrenado la capitanía, que luego recuperé, y también porque se notó mi ausencia. Por desgracia, cuando regresé el equipo estaba último en la clasificación» . 
A Gerard le costó «volver a coger el tono físico. Al principio disputaba sólo unos minutos en los partidos y después volví a la titularidad. Esta temporada no había marcado, y anoté el cuarto gol en el partido ante el Termalika (4-0), que era decisivo para salvarnos».  El ebrense sigue diciendo que «además, antes de saltar al campo, en el momento del cambio, todo el estadio se puso en pie cantando mi nombre. Entonces y después de marcar el gol se me escaparon algunas lagrimas». 
Una vez terminada esta campaña, en la que en Liga y Copa (eliminación temprana) el Piast Gliwice no siguió el camino esperado, toca pensar en la próxima: «tendremos el reto de llegar lo más lejos posible en la Copa y de  quedar entre los ocho primeros en Liga para luchar por estar en Europa». Será su sexta temporada en el club polaco, en el que es el jugador de la historia que más partidos (130) ha jugado en la máxima categoría: «y habrá más, porque me queda otro año de contrato». 

Segunda casa

Según explica Gerard, «la verdad es que esta es nuestra segunda casa y por ahora no pensamos en volver». El jugador de las Terres de l’Ebre y su pareja Gemma han logrado adaptarse perfectamente a Polonia: «hemos hecho amigos y personalmente estoy contento porque el idioma polaco se me da muy bien. Las entrevistas y ruedas de prensa las hago en este idioma y también sé inglés. Incluso mi mujer entiende algunas cosas en polaco y Valeria, nuestra hija (tres años), en la guardería, comprende este idioma y lo habla un poco. Es el mejor regalo que le puedes hacer a un hijo, sin ninguna duda. Estoy muy orgulloso de todo ello». 

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